Mi nuevo Learning Contract | LEINN

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Ya tocaba escribir un poco sobre LEINN. Hace tiempo que no me pasaba por aquí, por lo que este ejercicio me viene como anillo al dedo. En el día de hoy, os compartiré mi Learning Contract (o, para los más tradicionales, mi Contrato de Aprendizaje). Veamos qué rayos es esto.

¿Qué es un Learning Contract? LEINN y el English

Para explicar este concepto, más vale empezar por el principio. Actualmente, estudio el grado LEINN (Liderazgo, Emprendimiento e Innovación), el cual, dada su reciente creación, seguramente no conozcas. Te lo resumo rápido.

El modelo de aprendizaje de LEINN se basa en el «Learning by doing» (los mantras en inglés están a la orden del día), replicando metodologías de la educación finlandesa, entre otras. El aprendizaje se realiza a través de la creación de proyectos, junto al resto del equipo y bajo el abrigo de una asociación. Básicamente, aprender a emprender emprendiendo (un trabalenguas que muchos prometen pero solo LEINN cumple).

Podría tirarme horas explicando en qué consiste esta peculiar carrera, pero no es el propósito del post. Si te interesa, puedes informarte en su página web. Y, te animo a que eches un vistazo al siguiente vídeo, realizado por nuestro equipo y destinado a resolver varias dudas sobre la carrera (aviso, nos queda mucho por aprender):

Learning Contract y LEINN

Una vez introducido el grado, pasemos a hablar del Learning Contract. El Learning Contract es una herramienta de autoevaluación y definición de objetivos, una hoja de ruta en la que apoyarse durante el proceso de emprender.

Es, por tanto, una imagen de dónde estoy ahora y dónde quiero llegar. Existen decenas de modelos de Learning Contract, aunque todos ellos apuestan por definir objetivos SMART (Específicos, Medibles, Alcanzables, Relevantes y Temporales). Para continuar con el espíritu del blog, voy a dividir los objetivos en 4 áreas: Aprendizaje, Relaciones, Pasión y Salud. A su vez, definiré los objetivos de forma mensual, de enero a junio de 2021.

LEINN
Para junio esperemos estar mejor…

Mi idea al compartirlo en el blog es poder actualizar los objetivos y medir los resultados a lo largo de estos meses. El Learning Contract es una herramienta cambiante, que necesita ser revisada y actualizada, por lo que intentaré guardar todos los cambios, para poder comprobar la evolución. Aclarado esto, pasemos a diseñar el Learning Contract.


LEINN Learning Contract (enero-junio 2021)

Como decía, dividiré los objetivos según las 4 temáticas en las que se centra el blog (Aprendizaje, Relaciones, Pasión y Salud). Además, los 3 objetivos más importantes serán:

  • Llegar a la facturación requerida en junio.
  • Realizar visitas a clientes.
  • Leer los libros necesarios hasta junio.

No entraré en demasiados detalles en temas de proyectos, ya que, siendo sinceros, es un aspecto difícil de medir, en especial en este primer año. A su vez, incluiré ciertos objetivos que, por su naturaleza, serán difíciles de convertir en SMART. Con total seguridad, habrá muchos cambios durante estos meses, por lo que esta primera versión es solo un prototipo. Veamos cómo sale.

Enero 2021

Nota: Al escribir esto, nos encontramos a mediados de enero, algo a tener en cuenta a la hora de definir los objetivos.

Actualizado el 31 de enero (resultados en rojo y verde)

Aprendizaje

  • Leer y redactar los ensayos de 2 libros («Johan Cruyff, la autobiografía» y «El Principito»).
    • Cumplido, aunque con modificaciones: redacté el ensayo de Cruyff y, en lugar de El Principito, completé el ensayo de «Hazlo».
  • Empezar el libro «The Knowledge-Creating Company», para entender mejor el modelo de aprendizaje de LEINN.
    • No alcanzado: se me olvidó completamente, quiero retomarlo en febrero (esta vez de verdad).

Pasión

  • Empezar un proyecto y conseguir, por lo menos, 5 clientes.
    • No alcanzado: es cierto que he empezado nuevos proyectos, pero no he llegado al umbral de 5 nuevos clientes (solo he conseguido 1).
  • Facturar 100€ con los proyectos desarrollados este mes.
    • No alcanzado: la facturación ha sido de 5€ (triste pero cierto).

Relaciones

  • Hacer un mínimo de 5 visitas a clientes y redactar y compartir lo que he aprendido.
    • No alcanzado: he redactado una visita, pero estoy satisfecho con su calidad. No obstante, es un punto que debo mejorar.
  • Compartir lo que he aprendido de alguno de los libros con el resto del equipo.
    • Cumplido: a través del post de Hazlo, compartí el conocimiento y el reto que planteaba la obra (o que yo me inventé).

Salud

  • No descuidar la salud y hacer ejercicio un mínimo de 3 días a la semana.
    • Cumplido: aunque han cerrado los gimnasios, seguí entrenando en casa. Estoy contento con esta parte.
  • Retomar la meditación, 3 veces a la semana.
    • No alcanzado: empecé bien la primera semana, pero me fui desinflando. De las 6 sesiones programadas, hice la mitad. No obstante, decidí no forzarme, por lo que no estoy decepcionado.
Actualizado el 28 de febrero (resultados en rojo y verde)

Febrero 2021

Comenzamos febrero y, con él, nuevos proyectos. Valorando el mes pasado, creo que necesito esforzarme más a la hora de buscar clientes. Está claro que la facturación debe mejorar, por lo que será otro punto a tratar. Veamos los objetivos.

Aprendizaje

  • Leer y redactar los ensayos de 3 libros («The Knowledge-Creating Company», «El Elemento» y uno a mi elección).
    • No alcanzado: he redactado los essays de «El Elemento» y «Deep Work«, los cuales puedes encontrarlos en el blog. Sin embargo, me ha quedado en el tintero acabar «The Knowledge-Creating Company», por lo que el objetivo no está estrictamente completado.
  • Repasar la teoría del módulo tecnológico de Mudle (fecha máxima 14 de febrero).
    • No alcanzado: aunque he repasado varios módulos, me han quedado 2. Me cuesta bastante aprovechar el Mudle.

Pasión

  • Conseguir 5 clientes con los proyectos actuales.
    • Cumplido: estoy muy satisfecho con este punto. Entre proyectos y clientes potenciales, he aprendido mucho a lo largo de este mes. He mejorado bastante en ello, dado que era un aspecto que se me resistía.
  • Facturar 300€ con los proyectos actuales.
    • Cumplido: gracias a los nuevos proyectos, hemos podido mejorar la facturación. Es otro de los puntos de los que me considero orgulloso y tengo ambición por mejorarlo.

Relaciones

  • De los 5 clientes anteriores, elaborar un ensayo para cada uno (si es posible).
    • No alcanzado: aunque he cumplido el objetivo de clientes, solo he podido realizar 3 ensayos. Podría haber hecho más, pero, si quería mantener la calidad del ensayo y que fuese útil, no podía incluirlos todos. Aun así, estoy contento con los que he realizado.
  • Hacer una charla para el equipo (libros, Facebook Ads, etc). Si no es posible hacerla, dejarla lista para marzo.
    • Cumplido: el pasado jueves hice una charla sobre Facebook Ads, por lo que este indicador está completado.
  • Escribir un post para el blog de LEINN.
    • Cumplido: este reto lleva cumplido desde hace unas semanas, pero, estoy a la espera de que me den el OK y lo publiquen. A ver si lo hacen pronto, que molaba…

Salud

  • Leer «Salud Salvaje», de Fitness Revolucionario.
    • Cumplido: cumplido y me ha encantado. De hecho, estoy pensando en hacer un post sobre este libro. Ya veremos…
  • Variar mi dieta para encontrar qué es aquello que me sienta mejor.
    • Cumplido: cumplidísimo. Tras leer «Salud Salvaje», he introducido en mi dieta nuevos platos, como hígado o caldo de huesos. Aunque, lo más radical ha sido probar los gusanos. Sí, gusanos, como lo oyes. Si quieres saber más, entra aquí.
  • Hacer deporte a diario y meditar, un mínimo de 2 veces a la semana.
    • No alcanzado: el deporte sí, pero no he meditado ni una sola vez este mes. De todas formas, no le doy mucha importancia, porque creo que es algo que no puede forzarse y llega cuando lo necesitas.

Marzo 2021

Ya estamos en marzo, un mes en el que vamos a currar mucho (o deberíamos hacerlo). Viendo los objetivos de febrero, estoy satisfecho. Seguir por la misma línea sería todo un acierto, así que, vamos a diseñar los objetivos de marzo teniendo eso en cuenta.

Aprendizaje

  • Leer y redactar los ensayos de 3 libros («Fluir», «El club de las 5 de la mañana» y uno a mi elección, pero, esta vez, en inglés).
    • No alcanzado: han sido 2 de 3. He acabado el ensayo de Fluir y de StoryBrand, pero «El club de las 5 de la mañana» se ha quedado en el tintero (tengo hecho el ensayo, pero quiero darle una vuelta).
  • Organizar la semana de la Globalización (una de las semanas temáticas que estamos haciendo) y preparar una buena charla.
    • Con cambios: la semana de la Globalización se ha retrasado, por lo que dejo este objetivo para abril.

Pasión

  • Conseguir 8 clientes con los proyectos actuales.
    • No alcanzado: teniendo en cuenta los clientes de uno de nuestros proyectos, habría llegado de sobra, pero no me parece justo incluir todos en el mismo saco. De los 8 estipulados, he conseguido 3, siendo realistas y exigentes.
  • Facturar 500€ con los proyectos actuales.
    • No alcanzado: he llegado a los 300€ de facturación por segundo mes consecutivo, pero, debido a que muchos proyectos han sufrido un parón tras Fallas, no he llegado a los 500€.

Relaciones

  • De los 8 clientes anteriores, elaborar 5 ensayos (si es posible).
    • No alcanzado: como en el apartado clientes, me he quedado en 3 ensayos. Me han faltado 2, pero estoy contento con los que he realizado.
  • Ser más sincero y dar más mi opinión.
    • Cumplido: no soy quien para valorarlo, pero, al menos, lo he intentado. Creo que he hecho avances, aunque me falta mucho por mejorar. He aprendido que, a veces, hay que saber cómo ser sincero y transmitir lo que piensas, más que soltar lo primero que pienses. Tengo un debate conmigo mismo sobre este punto.

Salud

  • Reducir el consumo de las redes sociales y el móvil (bajar el consumo a menos de 1 hora y media al día –> 10,5 horas a la semana y 46,5 horas al mes).
    • No alcanzado: aquí he flipado, ya que he usado el móvil una media de 2 horas y 38 minutos al día (unas 18 horas y media a la semana y ¡81 horas al mes!). Básicamente, 3 días y medio del mes los he invertido en usar el móvil, aun forzándome a reducir el consumo. Creo que es un tema importante, así que prefiero dejarlo para un futuro post más elaborado.
  • Seguir investigando recetas y distintas comidas (probar 3 comidas nuevas).
    • Cumplido: este sí que lo he cumplido. He probado 3 comidas nuevas: embuchados, cous cous y… grillos. Muy nutritivos estos últimos y con mucha proteína.
  • Hacer un muscle-up.
    • Cumplido: aunque parezca que me voy a romper el codo por 3 partes, he conseguido hacer muscle-ups. Como en muchas otras cosas, más valía maña que fuerza.

Para acabar, quiero sacar alguna conclusión del mes. Empecé muy fuerte, luego vino un bajón y, ahora, estoy en remontada. Tras Fallas, los proyectos perdieron mucho ritmo y yo, también. De haber mantenido el ritmo de las primeras semanas, habría conseguido los objetivos, pero no me llevo mal sabor de boca.

Me ha servido para ver que necesito más rutina, algo que voy implementando. Creo que, en abril, la cosa va a remontar.

Abril 2021

El mes pasado tuvo de todo, así que ahora toca remontar lo no conseguido y mejorar lo conseguido. Con la Semana Santa de por medio, todo se complica un poco, pero es una buena oportunidad para aplicar la rutina antes comentada.

Aprendizaje

  • Organizar la semana de la Globalización (una de las semanas temáticas que estamos haciendo) y preparar una buena charla.
    • Cumplido: aunque se ha vuelto a retrasar, he conseguido hacer una charla introductoria. Esta tarea se acabará en mayo (espero).

Pasión

  • Conseguir 7 clientes con los proyectos actuales.
    • Sin calificar: creo que se parece mucho al objetivo del apartado «Relaciones», así que, para la próxima, lo aunaremos todo en dicho objetivo.
  • Facturar 600€ con los proyectos actuales.
    • No alcanzado: me he quedado cerca, pero no he llegado al objetivo de los 600€.

Relaciones

  • De los 7 clientes anteriores, elaborar 7 ensayos (si es posible).
    • No alcanzado: me han faltado 2 ensayos para llegar a los 7. Este es uno de los objetivos fallidos que más me escuecen, porque es algo que he intentado trabajar este mes.
  • Dar un feedback semanal a mi binomio (estamos trabajando con binomios, es decir, midiéndonos el resultado por parejas).
    • Cumplido: cumplido y muy satisfecho con el resultado. El llevar un control más regular de nuestro trabajo nos ha permitido ponernos las pilas y mejorar, tanto los ensayos como las visitas a clientes. Para ayudarnos, hemos implementado un tracker, utilizado en LEINN Madrid.

Salud

  • Investigar mi tolerancia al gluten y hacer pruebas con comida para celíacos.
    • Cumplido: he probado por primera vez el pan y las galletas sin gluten. He comprobado que me sientan mejor al estómago, pero que son un arma de doble filo: la ausencia de gluten se compensa con aditivos y azúcares perjudiciales. Es decir, pesa menos, pero puede tener peores consecuencias a largo plazo. Seguiré investigando sobre ello.
  • Hacer una dominada con una sola mano (tanto con la izquierda como con la derecha).
    • No alcanzado: aquí se me fue la cabeza. La dominada a una mano es un ejercicio bastante avanzado y lesivo. Los primeros días sentí ciertas molestias al intentarlo, por lo que decidí abortar la misión. Actualmente, estoy intentando entrenar con mayor peso y menos repeticiones, unas 3 o 4 veces por semana.
  • Leer Epi-paleo Rx.
    • Sin calificar: el libro me resultó demasiado técnico, no lo aprovechaba como me gustaría. Por dicha razón, dejé de leerlo (con vistas a retomarlo en un futuro). Actualmente, estoy leyendo «Es la microbiota, idiota», un libro sobre la microbiota y su relación con la salud que me está encantando.

En general, no ha sido un mal mes. Es cierto que estoy en una época de mayor incertidumbre (nuevos proyectos, roles y horarios distintos, etc), pero creo que he trabajado de forma más constante que en marzo.

Mayo 2021

Este mes, me gustaría avanzar en indicadores lo máximo posible. Quiero leer varios libros y cerrar algún posible proyecto. Necesito un poco de orden y establecer un plan para los meses que quedan y, en especial, para el verano.

Aprendizaje

  • Llegar al indicador de libros leídos. Calculo que me quedan unos 5 o 6 libros para alcanzarlo, por lo que es un reto. Quiero leer «Las 5 disfunciones de un equipo» y acabar el ensayo de «Hábitos atómicos». El resto de libros los iré eligiendo a medida que pase el mes.
    • Cumplido: he alcanzado el indicador, leyendo «Atomic Habits», «Las 5 disfunciones de un equipo», «El workbook de Designpedia», «Branding Low Cost» y «The Mom Test».
  • Presentar las evidencias teóricas de la plataforma Mudle.
    • No alcanzado: entre las pocas ganas que he puesto y que el Mudle es un desastre, la cosa no salió como esperaba.
  • Darle los últimos retoques a la charla de Globalización.
    • Cumplido: acabé la charla, pero no se llegó a hacer la semana de Globalización. Quizá hay que replantearse las prioridades que tenemos.

Pasión

  • Establecer un plan para el final de curso y, sobre todo, para verano.
    • No alcanzado: es lo que voy a hacer como Learning Contract de junio.
  • Facturar 1000€ con los proyectos actuales.
    • No alcanzado: me he quedado más o menos a la mitad, sobre los 600€.

Relaciones

  • Elaborar 7 ensayos de visitas a clientes.
    • No alcanzado: he elaborado 5 de 7, me han faltado 2 para llegar al objetivo.
  • Dar un feedback semanal a mi binomio.
    • Cumplido: hemos ido actualizando el progreso y revisándolo.

Salud

  • Probar a reintroducir la leche en mi dieta (con y sin lactosa).
    • Cumplido: no ha sido específicamente con la leche, pero he reintroducido alimentos como pasta y arroces. Sigo probando cómo me sientan, la alimentación ha sido algo que he descuidado más durante este mes.
  • Hacer una muscle-up en condiciones, mejorando la técnica.
    • No alcanzado: lo he intentado, pero aun no soy capaz de pillarle el truco. Es un reto para verano.

En resumen, ha sido un mes un poco extraño. Estoy colaborando en una dark kitchen, lo que requiere gran parte de mi tiempo. Ha sido complicado cuadrar este proyecto con el resto de LEINN, es algo en lo que estoy trabajando. Se acerca el verano y se va notando el desgaste, hay cosas que se hacen más cuesta arriba, pero, sobre el papel, estoy en el mejor momento de lo que llevo de carrera (al menos, en cuestión de objetivos y proyectos).

Junio y verano 2021

Este mes va a ser algo distinto, ya que el Learning Contract va a reunir los objetivos de todo el verano. En lugar de separarlo por áreas, presentaré un planning semanal, con los resultados esperados para septiembre:

Indicadores

  • Leer un libro a la semana y redactar su correspondiente ensayo.
    • Arrojaría unos 15 libros desde hoy hasta septiembre.
  • Realizar 2 visitas a clientes semanales.
    • Serían unas 30 visitas a clientes hasta septiembre.

Dinero

  • El año que viene nos vamos a Costa Rica o EEUU. Calculo que gastaremos unos 2500-3000€ por persona. Esto da la friolera de unos 500€ al mes (si nos vamos a finales de 2021, algo que no está claro).
    • Una meta realista es hacer unos 200€ al mes de beneficio, a partir de junio.

Habilidades a trabajar

  • Introducirme en el diseño digital, siendo capaz de hacer logos y otros diseños para los proyectos a partir de septiembre.
  • Reforzar mi conocimiento en contabilidad, para saber llevar de forma eficiente las cuentas de los proyectos actuales.

Proyectos

  • Continuar con el proyecto de la dark kitchen y encargarme de la contabilidad.
  • Realizar un proyecto en torno a la venta de cuadros (me apetece volver a pintar).
  • Lanzar un infoproducto que de ingresos pasivos (un mínimo de 50€ al mes).

Coronavirus: una propuesta diferente

diente de leon

Hace tiempo que no paso por aquí. Sin embargo, necesitaba compartir una idea que, en mi opinión, puede estar bien.

Hacía tiempo (casi desde inicios de la pandemia) que buscaba la forma de aportar mi granito de arena en este 2020 tan complicado. Este mismo blog nació, en parte, gracias a este sentimiento, pero me faltaba algo.

Ahora, en Berlín y a cientos de kilómetros de casa, la incertidumbre ha vuelto a despertar esos sentimientos en mí. Así que, esta es la idea.

La idea: un libro de todos, para todos

Últimamente, han salido nuevos libros al mercado relacionados con la pandemia, a través de los cuales se muestran testimonios y se da voz a los colectivos más desfavorecidos ante la crisis sanitaria. Estoy seguro de que los has visto, ya que algunos se han hecho relativamente famosos.

Leyendo uno de ellos se me ocurrió la idea que quiero compartirte en este post: ¿por qué no hacer un libro donde agradecer a aquellos que se han ido, o a los que siguen aquí y han sido un apoyo fundamental durante la pandemia? Muchas de las obras relacionadas con el virus (que no todas) arrojan visiones tristes o pesimistas, así que, ¿por qué no hacer algo distinto?

No me malinterpretes, soy el primero que defiende la tristeza, el pesimismo y la rabia en momentos como estos, ya que son necesarias. La idea no es pintar todo del color de rosa, sino utilizar esas líneas para conectar: despedirse de un ser querido o agradecer a esa persona especial. Y, obviamente, ahí tienen cabida todas las emociones, desde la tristeza hasta la alegría, pasando por el miedo y la rabia.

Vale, ¿cómo lo hacemos?

En resumen, la idea es hacer un libro donde agradecer a las personas que han sido nuestro apoyo durante la pandemia o a aquellas que nos han dejado. Para ello, la ruta es clara:

  • Esta obra la creamos todos, por lo que no tengas miedo a compartir. Ya sea de forma anónima o compartiendo tu nombre o lugar de procedencia.
  • Cuando lo tengas claro, redáctalo (la extensión no es importante) y mándamelo al correo javiertejablog@gmail.com
  • Si tienes cualquier duda, déjamelo en los comentarios o en el correo anterior.
  • Y, si te parece una buena propuesta, compártelo con aquella persona que pueda estar interesada.

Aun no tengo muy claro cómo se publicará, pero, por descontado, cualquier beneficio será donado a aquellas personas que lo han perdido todo con la pandemia. De hecho, si tenéis alguna idea de cómo gestionar esta donación o a qué entidad hacerla, podéis mandarme un correo a javiertejablog@gmail.com (sería de gran ayuda).

Porque sí, necesito ayuda. Al final, soy un chaval de 19 años, no la BBC. El mensaje se difundirá en la medida que todos participemos, y eso determinará el que este libro vea o no la luz. Creo que es una propuesta bonita y me encantaría que se hiciese realidad.

Así que, si te animas, mándame tu pequeño escrito o agradecimiento a javiertejablog@gmail.com.

Y, para estar al tanto de lo que ocurre (ya que es más tedioso actualizarlo en el blog), puedes seguirme en Instagram (@javier.teja), donde, si todo marcha bien, iré comentando novedades.

Gracias por llegar hasta aquí y, ante cualquier duda, puedes preguntarme en los comentarios. 😉

Son momentos difíciles y, créeme, me gustaría poder hacer algo más. Creo que es algo que sentimos todos. Pero, si esto sirve para infundir esperanza o alegrar a una sola persona, habrá valido la pena. Y, eso es lo importante.

Un abrazo,

-Javier

(Recuerda que, si te ha gustado, ayudas compartiéndolo. Muchas gracias 😉 )

Cómo superé la hiperhidrosis

Mano sudor

Si has llegado hasta aquí, seguramente sufras de hiperhidrosis o sudoración excesiva. Me llamo Javier y, desde hace 6 años, convivo con esta «alteración», día tras día.

Tras años de prueba y error, puedo decirte que he conseguido dejar la hiperhidrosis en un segundo plano. El sudor ya no condiciona mi vida y, viendo cómo tantas personas viven inseguras debido a esta afección, decidí recopilar en un libro los métodos que he seguido para reducir mi sudoración.

Soy consciente de las decenas de «trucos milagrosos» contra el sudor que se venden por Internet, por lo que, entiendo tu posible susceptibilidad. Por esta razón, he decidido, a lo largo de este post, explicarte los métodos que detallo en el libro, para que, si no quieres, no tengas que adquirirlo. Obviamente, la guía completa entra más al detalle, pero, con lo que te explicaré aquí, tendrás una buena base para empezar.

Soy consciente de que hablamos de salud, por lo que no quiero venderte nada. Yo también gasté mi dinero en «promesas» vacías, que, al fin y al cabo, no consiguieron reducir el sudor. Mi idea es que, una vez hayas leído este artículo, tengas las claves para combatir la hiperhidrosis. Adquirir el libro te ayudará, pero no es imprescindible.

Pero, para empezar, déjame contarte mi experiencia.

Mi historia con la hiperhidrosis

Quizá ya lo sepas, pero, de no ser así, te estarás preguntando: ¿qué es la hiperhidrosis? Según Internet: «la hiperhidrosis es una enfermedad caracterizada por una excesiva producción de sudor ecrino en uno o varios niveles del cuerpo, de forma crónica; condicionando las relaciones personales y las actividades sociales.»

Básicamente, sudar en exceso sin motivo aparente. El problema radica en una alteración del sistema nervioso simpático, afectando a la calidad de vida del paciente. Para que lo entiendas mejor, te contaré mi historia.

Hace unos 6 años, volvía a casa tras cenar con mis amigos. Era un día de principios de otoño y hacía frío (recuerdo volver a casa y, nada más llegar, quitarme el abrigo). Cuando me estaba cambiando, noté algo extraño: mi camiseta presentaba sendas manchas de sudor en las axilas.

Esto no tendría nada de extraño en otras condiciones, pero, con el frío que hacía en la calle, era imposible sudar tanto. No le di mucha importancia, pero, cuando la historia se repitió las semanas siguientes, empecé a preocuparme. Busqué información en Internet (cosa que no recomiendo tratándose de tu salud) y, por primera vez, me topé con la palabra «hiperhidrosis». Tenía hiperhidrosis y, desgraciadamente, sería para toda la vida.

La sudoración excesiva marcó los siguientes años de mi vida. Por aquel entonces, iba al instituto y, día tras día, vivía preocupado porque otros notaran el sudor de mis axilas o de mis manos. La sudoración se centraba en mis manos, pies y axilas y, llegó un punto en el que me aterraba el hecho de dar la mano a otra persona.

No poder tocar a otros por temor a ser juzgado es duro, aún más en la adolescencia. Mi armario se convirtió en una sucesión de camisetas blancas y negras, las únicas en las que el sudor pasaba desapercibido. Probé decenas de desodorantes, antitranspirantes y demás remedios, con escasos resultados. Compré libros sobre el tema y recorrí Internet de arriba abajo, buscando una solución. El sudor me estaba asfixiando y no podía seguir así.

6 años después, puedo decir que la hiperhidrosis ya no condiciona mi vida. Sigo sudando (mucho menos que antes), ya que es algo inevitable. También me sigo poniendo nervioso en determinadas situaciones, pero es algo puntual. Ya no vivo para ella y es mucho más de lo que habría podido imaginar años atrás.

Y, esta es mi historia. Como ves, no es nada espectacular: solo soy un chaval que, a fuerza de buscar e insistir, logró sobreponerse a un problema. Uno de tantos pacientes de hiperhidrosis. Por esta razón, no quiero venderte fórmulas mágicas. Tan solo te contaré lo que hice para llegar a este punto y, te aseguro que es más sencillo de lo que parece.

Cómo superé mi sudoración excesiva

La hiperhidrosis no tiene cura: vas a sudar más que una persona promedio, hagas lo que hagas. Por eso, no hablo de cómo «eliminé» el sudor, porque es imposible (aunque ciertas personas en Internet aseguren lo contrario).

El objetivo no es «no sudar nada», sino normalizar la situación para que la hiperhidrosis no ocupe todos tus pensamientos. Te habrás dado cuenta de que, cuanto más piensas en que estás sudando, más lo haces. La clave consistirá en, cuando comiences a sudar, no darle tanta importancia. Sé que es fácil decirle, pero requerirá de varios métodos, tiempo y paciencia.

A mí me llevó años entenderlo, y de ahí que decidiera escribir «Vivir sin sudor», el libro que recoge mi experiencia con la hiperhidrosis. El libro es un atajo para ahorrarte tiempo y dinero en métodos inútiles, pero, aun así, requerirá dedicación y paciencia. De todas formas, y como te decía antes, te daré las claves principales en este post.

Los 2 métodos que usé para reducir mi sudoración

Seguramente, no es la primera web sobre hiperhidrosis que visites, por lo que considero que estás informado de lo básico. Llevar una alimentación sana, descansar lo suficiente y hacer deporte son los pilares base para reducir el efecto de la hiperhidrosis, por lo que, en este artículo, tan solo los nombraré.

Obviando estos consejos básicos, quiero explicarte los 2 métodos en los que se basa el libro. El primero de ellos, se centra en la hiperhidrosis axilar, mientras que el segundo, en la palmar (aunque no lo haya probado, he leído que también puede aplicarse en la plantar).

Llevo utilizando estos métodos durante años y, a día de hoy, me siguen funcionando perfectamente. Cada persona es distinta y, lo que le funciona a una puede no hacerlo a otra, pero estoy seguro de que estás soluciones pueden paliar la sudoración de la gran mayoría de personas.

Método 1: Hiperhidrosis axilar

Desde que encontré este producto, mi sudoración en las axilas se ha regulado hasta niveles «normales». A partir del primer tratamiento, mis axilas se mantuvieron sin sudor durante varios días y, una vez pasado cierto tiempo, este volvió, pero en menor medida.

Estoy hablando de las toallitas Hiposudol, fabricadas por el laboratorio Viñas. Puedes encontrarlas en tu farmacia o en Internet y se deben aplicar por la noche, antes de irse a la cama. Si todo va bien, al día siguiente el sudor se verá muy reducido.

Toallitas Hiposudol
Este es el aspecto de las toallitas, aunque existen múltiples formatos.

Cuando las probé, me pareció cosa de magia. Mis axilas no sudaban en absoluto, ¡incluso cuando hacía deporte! Actualmente, las aplico cada 2 o 3 semanas, pero, al principio, las usaba 2 veces por semana. La frecuencia de uso dependerá de tu nivel de sudoración, pero, te advierto que, si tienes la piel sensible, es bastante irritante.

En su web, se detalla el modo de empleo y las recomendaciones generales, que te aconsejo seguir. Obviamente, tienes más información en el libro, pero, con lo visto hasta ahora, te es suficiente.

Método 2: Hiperhidrosis palmar (¿y plantar?)

El sudor en las manos era uno de mis mayores complejos, por lo que recorrí todo Internet buscando una solución. De esta forma, encontré lo que buscaba, el método para reducir la hiperhidrosis palmar: la iontoforesis.

Esta técnica, enmarcada dentro de la electroterapia, se basa en «introducir iones de sustancias activas a través de la piel, gracias a la aplicación de corriente continua de baja intensidad a los tejidos, mediante la colocación de 2 electrodos. El fundamento es que las sustancias iónicas poseen carga eléctrica y tienden a desplazarse hacia el polo de signo contrario, donde son absorbidas a través de la piel».

Básicamente, en someter las manos al paso de la corriente, con el fin de debilitar o «adormecer» las glándulas sudoríparas, reduciendo de esta forma la sudoración. Esta técnica se lleva aplicando desde los años 70 y no presenta efectos secundarios importantes (al menos, de momento).

Pero, no es oro todo lo que reluce. Los aparatos de iontoforesis son bastante caros, con precios que rondan los 300€ (aquí tienes un ejemplo). En su momento, no podía permitirme comprar uno, por lo que tomé una decisión: construir mi propio aparato de iontoforesis.

Ionomat
Este es el aspecto del Ionomat, uno de los múltiples aparatos homologados de iontoforesis.

El cómo lo hice, puedes encontrarlo en el libro, pero no quiero explicarlo aquí. La razón es sencilla: no tengo ni idea de si es seguro. Yo lo he utilizado y no he tenido problemas, pero no me hago responsable de que te ocurra lo mismo.

Tal y como te explico en el libro, tu primera opción debería ser hacerte con un aparato oficial y homologado, por muy caro que sea. Estos aparatos son seguros, mientras que uno casero, no. Por mucho que tengas que ahorrar o esperar, es preferible que lo hagas así.

Yo construí el mío por desesperación, pero, de haber podido, habría optado por el oficial. Si aun así quieres fabricar el tuyo (piénsatelo bien), puedes encontrar tutoriales en Youtube (de los que tomé ideas) o optar por el ejemplo de mi libro. Eso sí, primero infórmate sobre las contraindicaciones de la técnica.

En mi caso, solo lo utilicé en las manos, pero, según lo que he leído, también puede usarse en los pies. Realicé sesiones diarias (de unos 20 minutos) durante 2 o 3 semanas y el sudor se redujo casi por completo. Actualmente, me aplico sesiones cada 2 semanas, más o menos, con el fin de mantener el efecto.

La duración e intensidad de estas dependerá de tu grado de sudoración, por lo que consistirá en ir probando. De todas formas, tienes más información en el tutorial que te he dejado hace dos párrafos.

La parte mental

Como te decía, estos son los 2 métodos que utilizo para reducir la sudoración. Son simples y efectivos, aunque requieren paciencia. No vas a dejar de sudar de la noche a la mañana, eso tienes que tenerlo claro.

En mi caso, fue un proceso a largo plazo. Como cada vez sudaba menos, mi preocupación fue disminuyendo. He llegado a la conclusión de que el poder que ejerce la hiperhidrosis proviene de nuestra mente. Los métodos anteriores son una especie de parche, que proporciona espacio a tu mente para ver el problema con mayor perspectiva.

Horizonte
A la larga, el problema no es sudar, sino pensar que vas a hacerlo.

En el libro, hablo más en profundidad del papel que desempeña nuestra mente, en relación al sudor. Lo que te recomiendo es que, a la par que sigues los consejos de este post o del libro, trabajes en ti y te cuides. Hacer deporte y alimentarte de forma eficiente no solo reducirá el sudor, sino que te dará la confianza necesaria para no amargarte por sudar más de la cuenta.

Y, esto es vital, porque habrá recaídas. Si eres consciente de ello y lo tomas como algo natural, no habrá problemas. Sin embargo, si le das una importancia que no merece, te será complicado volver a salir de ello. Sudar es normal y, hasta que no lo aceptes, te verás envuelto en un círculo vicioso.

Pero, no te preocupes, para eso están los consejos que te he ofrecido a lo largo del artículo.

«Vivir sin sudor», un atajo

Mi propósito era resumir el libro en un solo post, y creo que lo he conseguido. Las ideas principales están ahí. A mí me han funcionado y sentía que estaba siendo egoísta si no las compartía con otros.

Como te explicaba, tienes toda la información necesaria para empezar. En mi libro, «Vivir sin sudor», se recoge todo lo anterior, ampliándolo con más detalles. Si quieres profundizar más, puedes adquirirlo, eso queda a tu elección.

portada
Portada de «Vivir sin Sudor»

Más que un libro, es una pequeña guía. Está disponible en versión digital y, lo más interesante, en mi opinión, es que te explico más en detalle cómo hice mi aparato de iontoforesis (aunque, recuerda que uno homologado debería ser tu primera opción).




Sé que, en temas de salud, reina el escepticismo. Es normal, a mí también me ocurre y, con un tema como la hiperhidrosis, aun más. Mi intención es ayudar, a través de mi experiencia, y eres libre de seguir o no mis pasos. Si te convence, perfecto. Y, si no lo hace, perfecto también.

Nunca creí que diría esto, pero la hiperhidrosis ha sido un regalo (a la larga, claro). Me ha permitido conocerme mejor y buscar soluciones a problemas que parecían imposibles. Es normal que no lo veas así ahora, yo tampoco lo hacía hace un tiempo. Sin embargo, lo creo así y espero que tú también llegues a ese punto.

Antes de terminar, recordarte que no soy ningún experto o profesional. Te animo a que acudas a tu médico para escuchar distintos puntos de vista. Por otro lado, me resulta imposible condensar tantos años y preguntas en un solo artículo. Todas las dudas que tengas, puedes dejármelas en los comentarios o en el correo vivirsinsudor@gmail.com.

Eso sí, siempre desde el respeto. 😉


Espero que te haya resultado útil. Si es así y conoces a otros que también sufren esta «alteración», me gustaría que lo compartieses con ellos. Cuantos más testimonios y experiencias tengamos, más sabremos sobre la hiperhidrosis, sus causas y sus posibles soluciones.

Gracias por llegar hasta aquí. Normalmente, mi blog no se centra en este tema, pero necesitaba hablar sobre ello. Con tal de haberte ayudado un poco, me quedo satisfecho.

Un abrazo,

-Javier

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Mi batalla contra el azúcar

fresas y azúcar

Hace poco, publiqué un post sobre la adicción al azúcar, en el cual explico mis dudas y consejos a la hora de reducir la ingesta de azúcares. En dicho post, Joaquín, creador del blog Momento Imperfecto, me comentó su experiencia con el azúcar.

Su historia me pareció interesante, por lo que le propuse hablar sobre ella en el blog. Aceptó encantado y, por esta razón, estamos aquí hoy. Te dejo con Joaquín y su «batalla» contra el azúcar. Y, no te olvides de pasarte por su blog; estoy seguro de que te gustará. 😉


Este es un artículo de invitado de Joaquín Díaz, creador de Momento Imperfecto.

Contaba Javier Teja en este mismo blog su experiencia con el azúcar, la adicción a la que estamos sometidos y de la que él se había dado cuenta.

Tras ver su artículo, se me vinieron a la mente los cambios que yo recientemente he realizado en mi alimentación para salir de esta adicción y, por si a ti, que me estás leyendo, te sirve de algo, voy a pasar a relatarte cómo ha sido mi último año y medio luchando contra el azúcar.

Lo primero decirte que llevo prácticamente toda mi vida haciendo deporte, pero es cierto que nunca me había puesto estricto con la dieta. No le daba importancia, creía que no necesitaba privarme de nada, porque, total, luego lo quemaba todo.

Eso sí, en mis entrenamientos me exigía el máximo y los llevaba siempre a rajatabla porque pensaba que era la única forma de mejorar mis tiempos y rendir al máximo. En esa época todavía no sabía que podía mejorar mucho más en mi faceta deportiva realizando algunos simples cambios en mi alimentación.

En los últimos tiempos, el tema del azúcar me llevaba dando vueltas por la cabeza y poco a poco empecé a informarme. Descubrí páginas de esas que te dejan, como se diría vulgarmente, con el culo torcido.

¿Cuántos gramos de azúcar tiene cada alimento?

La principal y más impactante fue, sin duda, sinAzucar.org, una web que recoge gráficamente cuánto azúcar incluye cada producto a través de terrones de azúcar de 4 gramos.

Así, de un simple vistazo, podemos observar como una palmera de chocolate de tamaño grande, de esas que a casi todo el mundo encantan o por la que suspiran muchos cuando pasan frente a una pastelería, contiene nada más y nada menos que 33 terrones de azúcar, o sea, 132 gramos.

niño con nutella
¡Atención! Muchos productos creados y enfocados para niños desde la publicidad contienen altas cantidades de azúcares.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el azúcar diario solo debe representar un 5% de nuestra dieta. Una persona adulta que ingiera unas 2.000 calorías al día debería consumir como máximo unos 25 gramos de azúcar. Es decir, unos 6 terrones. Eso significa que si por casualidad desayunas este Cola Cao, ya habrás cumplido, nada más levantarte, con tu cupo de azúcar.

Y como la fruta lleva azúcar, a lo mejor te preguntarás: ¿eso significa que ya no puedo comer fruta el resto del día si me tomo un Cola Cao? No, pues la OMS se refiere a los azúcares libres. Los azúcares intrínsecos de las frutas y verduras no se incluyen dentro de esos 25 gramos.

El azúcar para los deportistas también tiene un límite

En este contexto, me empecé a replantear cumplir con este objetivo o al menos reducir los azúcares libres que ingería a lo largo de un día.

Desapareció de mi dieta la bollería industrial. No es que abusara de ella, o eso creía, pero me desengañé tras leer entrevistas de expertos nutricionistas, ya que comerla una vez al día sí es demasiado, aunque siempre me había parecido que no.

Por ejemplo, hace años podía desayunar tranquilamente un vaso de leche y dos tostadas de Nocilla. No hace falta calcular cuántos gramos de azúcar son para saber que a las 8:00 de la mañana salía de casa con un subidón de azúcar considerable, sobrepasando todos los límites recomendados.

Es verdad que las personas que somos atletas y realizamos actividades de resistencia podemos sobrepasar ese límite con alguna bebida isotónica, barrita energética o geles que nos aporten la energía necesaria para desarrollar nuestra actividad física, pero por normalidad es mejor evitar este tipo de azúcares.

barritas
Las barritas energéticas son muy utilizadas por los profesionales para deportes de alta exigencia y duración como el ciclismo.

Sí, lo siento. No hay barra libre para tomar azúcar sin remordimientos con la excusa de que haces deporte a diario.

Según los nutricionistas, consumir productos que tengan más de 6-7 gramos de azúcar por cada 100 g no es conveniente ni para deportistas ocasionales ni para personas que no practican deporte.

A no ser que, como indicábamos, hablemos de deportistas que realizan competiciones de alta exigencia y de varias horas de duración y que, lógicamente, necesitan reponer su organismo con algo de azúcar para poder continuar desarrollando su actividad.

La odisea de conseguir una barbacoa sin azúcar

Me seguí informando sobre estos temas y finalmente llegué a la conclusión de que tenía que reducir el azúcar de mi dieta. Y lo primero que hice fue comenzar a leer las etiquetas de los ingredientes de todos los productos cuando iba al supermercado. Ahí es cuando verdaderamente algo me hizo clic. Puedes probarlo y alucinarás.

Me di cuenta de que casi todo lleva azúcar y en cantidades que ni de lejos imaginaba. Cuando, por ejemplo, vi que los yogures que tomaba tenían cada uno 15 gramos de azúcar, dije todo digno: “no puede ser, hasta aquí hemos llegado”.

Y ahí comenzó mi batalla contra el azúcar. Nada de yogures con azúcares añadidos, ni bollería industrial, ni galletas, ni bebidas azucaradas, ni zumos de frutas, ni cereales, ni salsas industriales… Ni Nocilla, por supuesto.

Hablando de salsas, todavía recuerdo recorrerme todos los súper de mi barrio buscando una salsa barbacoa que no tuviera alrededor de 30 g de azúcar por cada 100 gramos de producto. Fue imposible. Al final tuve que comprarla online, es verdad que una salsa saludable con 0% de grasas y azúcares es algo más cara que las tradicionales, pero por salud merece la pena.

Cómo consumir cada vez menos azúcar

Los últimos estudios han indicado que cada español consume de media 111 gramos de azúcar diarios, multiplicando por 4,5 veces lo que marca la OMS. No es un dato extraño, tú mismo puedes ponerte a repasar lo que comes cada día o a mirar los productos que tienes en la nevera y verás que no es tan descabellado alcanzar los 100 gramos de azúcar en una jornada.

El azúcar está por todas partes y soy consciente de que el esfuerzo para ignorarla es ímprobo, pero si has llegado hasta aquí es porque estás dispuesto y comprometido a llevar una alimentación más sana y baja en azúcar.

café con azúcar
La típica imagen del terrón de azúcar endulzando el café ya la podemos empezar a desterrar de nuestra mente.


Puedes iniciarte dando pequeños pasos. Te dejo 6 muy sencillos que puedes aplicar desde ya:

  • Lee la etiqueta de los ingredientes y si el número del apartado “de los cuales azúcares” es muy alto, no eches ese producto al carrito.
  • No pidas postre cuando comas fuera, normalmente una dosis de azúcar te espera en el último plato (vale, puedes hacerlo solo si es una pieza de fruta).
  • Cambia los refrescos y bebidas azucaradas que sueles tomar por agua o infusiones.
  • Come fruta entera (azúcares intrínsecos) en vez de zumos o batidos de frutas (azúcares libres).
  • Raro será que no te guste el chocolate, si es así, consume chocolate con altos porcentajes de cacao (no menos del 85%).
  • Olvídate del azúcar blanco, del azúcar moreno o de la sacarina, si te gusta el café, prueba a tomarlo solo sin endulzarlo.

¿Por qué deberías reducir el azúcar de tu dieta?

Por salud, claramente. Sabemos que en cuestión de alimentación la clave es la moderación. Como vemos en los anuncios de televisión, una dieta variada y equilibrada es la mejor opción.

Sin embargo, en lo que coinciden la mayoría de nutricionistas es que consumir altas cantidades de azúcares añadidos no beneficia en absoluto a quien las consume y a la larga este hábito alimenticio puede terminar derivando en enfermedades cardiovasculares, diabetes u obesidad.

dulces
El azúcar es adictivo y, en exceso, perjudicial para nuestra salud, pero poca gente podría resistirse a comer algo de esta mesa, ¿verdad?

El azúcar no debe excluirse de la dieta, pero su ingesta debe adecuarse al peso que tengas y la actividad física que realices.

Yo, desde que reduje el azúcar de mi dieta y me propuse buscar productos alternativos a esos que nos quieren meter por los ojos, he notado dos cosas.

La primera es que he bajado de peso. Soy una persona bastante delgada de por sí, pero aun así he logrado estar 3-4 kilos por debajo de lo que pesaba hace un tiempo.

Y la segunda es que esta reducción de peso me ha ayudado a mejorar mis tiempos en atletismo. En el último año he logrado batir todos mis registros en las carreras en las que he participado ayudado por un peso más ligero y una alimentación más sana.

Por tanto, te animo a que empieces a dar esos pasitos para poder así ir transformando tu dieta. Si te informas y le pones voluntad pronto dejarás de depender tanto de esta droga del siglo XXI, tal cual la definió aquí mismo Javier Teja.

Advertencia: No soy médico ni mucho menos especialista en Dietética y Nutrición, todo lo que comparto aquí es bajo mi experiencia personal, lo que he vivido y experimentado y en base a los datos, estudios y opiniones de expertos sobre los que me he ido informando a lo largo de esta (mi) batalla contra el azúcar.

Este ha sido un post de Joaquín Díaz, creador de Momento Imperfecto

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Reseña: «Minimalistamente», de Adriana Coines

Zapatos y libreta

Hace unos días, acabé «Minimalistamente: el poder transformador de lo simple», de Adriana Coines. Me ha gustado mucho y creo que merece dedicarle una entrada.

Como siempre que comento un libro, hablaré sobre las lecciones que he extraído. Este libro ha sido una lección en si mismo, pero quiero profundizar un poco más.

Sobre la autora

Como habéis podido deducir por el título, el libro se centra en el minimalismo. Internet nos dice que «El término minimalismo, en su ámbito más general, es la tendencia a reducir a lo esencial, a despojar de elementos sobrantes.» Y, esta filosofía puede aplicarse a todo.

Adriana, la autora, es también fundadora de Minimalistamente, un canal de Youtube dedicado al minimalismo. En él, Adri toca muchos temas, desde finanzas personal hasta métodos de organización, pasando por la salud, nutrición, el desarrollo personal y espiritual, etc.

Hasta aquí, podría valer como descripción de muchos canales dedicados al crecimiento personal. Sin embargo, la unión de dichos temas con la filosofía del minimalismo, crea una nueva forma de entender cada temática (y la vida en su conjunto), lo que hace el canal de Adri algo tan especial.

Adriana Coines
Minimalistamente, se ha plantado en casi 300.000 seguidores…

Siendo sinceros, lo descubrí hace poco, pero me gustó desde el primer momento. En estos tiempos, simplificar y centrarse en lo importante es necesario y «Minimalistamente» te brinda las herramientas para ello.

Pero, ¿quién es Adriana Coines? Durante muchos años, Adri fue violinista profesional, alcanzando un puesto estable y cierto reconocimiento. Era, como todos, una chica normal. De hecho, tenía todo lo necesario para ser feliz: un buen trabajo, familia, amigos, una casa propia, etc.

Sin embargo, algo no iba del todo bien y su mente se encargó de recordárselo. Tras una larga depresión, Adriana se dio cuenta de que no podía seguir así. Encontró el minimalismo y se decidió a simplificar su vida.

De esta forma, dejó su trabajo de violinista (y eso que llevaba tocando desde los 5 años), vendió su antigua casa y trató de vivir de acuerdo a la simplicidad que defiende el minimalismo. Superó su depresión y, a raíz de esta experiencia, fundó su canal de Youtube, «Minimalistamente«.

Hoy, con un libro publicado, una web en funcionamiento y cerca de 260.000 seguidores en Youtube, Adri predica su propio ejemplo: una vida sencilla, minimalista, plena y centrada en las cosas importantes.

Lecciones sobre «Minimalistamente»

El libro en sí me ha parecido una gran lección, lleno de trucos, matices y consejos para facilitarnos la vida. A continuación, expondré los puntos que considero más importantes.

El libro se divide en dos bloques: «minimalismo material» y «más allá de lo material». Para que sea lo más claro posible, seguiré el mismo esquema.

Minimalismo material

Aunque pueda extrapolarse a otros ámbitos, la base del minimalismo se centra en reducir lo material. Vivir de forma minimalista comienza por desprenderse de aquellas cosas que no necesitamos, de hacer una limpieza de nuestro entorno.

Esta es la base, pero hay mucho más. Veamos que dice Adri.

Despojarse de lo material

Como comentaba, hacer una limpieza de nuestro hogar y pertenencias es el paso básico para abrazar el minimalismo. Adri nos habla desde su experiencia, desde su propia limpieza.

En el libro, nos cuenta cómo llevó acabo su propio cambio. Empezando por el ropero, siguiendo por su casa y mobiliario y acabando por sus recuerdos (la parte más difícil), Adri decidió quedarse con lo importante y desprenderse de lo demás.

Porque, como dice en el libro, el minimalismo no consiste en sufrir o vivir como un ermitaño. Pasar de un armario con 70 prendas a otro con 20 no es un acto de masoquismo, sino lo contrario: el minimalismo apuesta por tener pocas pertenencias, pero que estas supongan y tengan un valor mayor que todas las anteriores juntas.

Hablo del ropero pero se aplica a todo: muebles, productos de aseo, recuerdos, cubertería, etc. Quedarse con lo realmente importante facilita la vida y te asegura disponer de un entorno que tú mismo has elegido y con el que estás a gusto.

Adicción a las compras

Este punto está relacionado con el anterior, pues supuso el factor de cambio de la autora. Como confiesa en su obra, era una adicta a las compras. Cuando la depresión se hacía más presente, comprar era su vía de escape.

De esta forma, los trastos y, en especial, la ropa, se fue acumulando en sus armarios. Cuando se dio cuenta de que no había espacio para nada más, supo que tenía un problema. A partir de esa experiencia, el minimalismo se presentó como la única solución viable.

Esta situación puede aplicarse a la gran mayoría de nosotros. Vivimos en una sociedad consumista, donde más es sinónimo de mejor. Como Adri, mucha gente busca en las compras un medio para llenar sus vacíos.

Ropa
Sí, tiene pinta que esta cazadora va a compensar el 1 que me han puesto en Física…

Y, casi nadie se salva. Pensar que serás feliz cuando tengas ese coche, esa casa o la última consola del mercado no es más que un engaño. Medir la felicidad según el número de pertenencias materiales es un error, ya que, al no haber un límite, nunca estaremos satisfechos.

«Medir la felicidad según el número de pertenencias materiales es un error, ya que, al no haber un límite, nunca estaremos satisfechos.»

Empezar por lo pequeño

Para cerrar este apartado, me he reservado una de las lecciones más importantes que he extraído del libro: el minimalismo te ayuda a empezar por lo pequeño.

Puede parecerte una tontería eso de despojarte de lo material y aspirar a vivir con menos, pero yo le veo todo el sentido del mundo. Si dejamos de apegarnos a lo material y somos capaces de conformarnos con poco (¡y ser felices igualmente!), ¿no podríamos extrapolarlo al resto de nuestra vida?

Centrarse en lo importante y despejar nuestro entorno no solo se aplica a lo material. ¿Qué pasaría si hiciésemos lo mismo con nuestras relaciones, nuestros sueños y propósitos o nuestro trabajo? ¿Y si lo hiciésemos con nosotros mismos?

Yo creo que viviríamos con más sentido, libres de preocupaciones y conflictos superfluos. Y, por supuesto, de una forma más responsable, con nosotros mismos y con el medio ambiente (algo muy necesario).

«La verdadera vida es vivida cuando ocurren pequeños cambios»

León Tolstoi

Minimalismo no material

Ya hemos hablado de la parte material, por lo que, ahora, toca ir un poco más allá. A continuación, descubrirás cómo aplicar el minimalismo al resto de tu vida.

Ordenar la mente

El minimalismo se centra en tres pasos:

  1. Observar
  2. Focalizar
  3. Simplificar

En el que, en mi opinión es el capítulo más importante del libro, Adri nos explica cómo aplica estos pasos en su salud mental. Vivimos agobiados, preocupados y estresados, y, muchas veces, la solución pasaría por, simplemente, observarnos.

Lo primero de todo es observar nuestros pensamientos y emociones. Lo que pensamos moldea nuestra realidad y, si no somos conscientes de lo que pasa por nuestra cabeza, vivimos a la deriva. No podemos decidir lo que pensamos, pero sí cómo lo interpretamos.

El siguiente paso es focalizarse en los pensamientos que nos benefician. Ser capaz de aceptar las emociones negativas, pero centrarse en las positivas, es la clave para ser dueño de tu estado de ánimo.

Finalmente, simplificar los pensamientos y emociones nos ayudará a actuar sobre ellos. «No se me da bien el tenis ni el baloncesto» es un pensamiento más concreto que «Nada se me da bien». El primero es realista (o puede serlo) y susceptible de ser trabajado, mientras que el segundo es una bomba de negatividad.

Estos 3 pasos son claves para manejar tus emociones. Los pensamientos negativos no pueden eliminarse, pero pueden ser reemplazados por otros más útiles y constructivos.

Y, como bien dice Adri, la queja es otra de las cosas que debemos desterrar. Prueba a sustituirla por una dosis de humor o gratitud y las cosas cambiarán radicalmente. Siendo sincero, tan solo por este capítulo, el libro ya merece la pena.

Dinero y pasión

Otro de los conceptos que me llamó la atención fue la idea de la pasión. Según Adri, la pasión no se descubre, sino que se desarrolla.

«La pasión no es algo que descubres, sino algo que desarrollas.»

Adriana Coines

Durante años, me he frustrado por encontrar mi pasión. Sin embargo, considero que Adriana tiene razón. Podemos ser mejores en unas cosas que en otras, pero, si ponemos empeño y sacamos las cosas buenas, podemos disfrutar de (casi) cualquier trabajo o actividad.

En cuanto al dinero, yo lo considero una moneda de cambio (valga la redundancia). Tal y como recoge el libro, el dinero no tiene valor por sí mismo: lo que importa son las experiencias y emociones que canjeamos con él.

El espíritu minimalista defiende que todos podemos ser ricos, sin necesidad de tener una gran fortuna. Si no somos felices con poco, tampoco lo seremos con mucho. Aun así, hay que saber manejar y organizar el dinero del que disponemos, tal y como Adri nos describe en el capítulo dedicado a las finanzas personales.

Al final, pasión y dinero no tiene por qué ir de la mano. El minimalismo pretende hacernos ver que cualquier actividad puede ser gratificante, si estamos dispuestos a verlo de esta forma.

El dinero puede o no ser consecuencia de esta actividad, pero, sea como sea, debemos ser conscientes de que lo importante vale menos de lo que pensamos. Y, muchas veces, ni siquiera se puede comprar.

Una aclaración
El minimalismo no busca que vivamos debajo de un puente, ni que pasemos dificultades económicas. En su lugar, apuesta por disminuir la necesidad que asociamos a tener grandes riquezas, permitiéndonos ser ricos aunque no tengamos el Ferrari en la puerta.

Moldear el tiempo

Ya que el concepto de minimalismo puede aplicarse a casi todo, ¿por qué no hacerlo a nuestro tiempo? Veamos cómo.

hombre con reloj
He apostado tan fuerte por el minimalismo que me he desecho hasta de las manecillas del reloj. Ahora sí que se me pasa lento el tiempo…

Si recuerdas, los 3 pasos del minimalismo eran observar, focalizar y simplificar. Tal y como hemos hecho con nuestros pensamientos, podemos aplicar estos pasos en la gestión de nuestro tiempo.

La clave consiste en darte cuenta de todo lo que haces o te gustaría hacer en un día normal, anotándolo letra por letra si es necesario. Tras esto, es crucial focalizarse en lo importante y dejar de lado aquello que no nos hace avanzar en la dirección que queremos. Finalmente, simplificar nuestros propósitos nos ayudará a ponernos en movimiento.

Sé que es el típico consejo de organización y productividad, pero no lo diría si no funcionase. Ser consciente de tu meta, aparcar las distracciones y sustituir el «Tengo que acabar este trabajo» por «Cada mañana, de 9 a 11 avanzaré con este trabajo», parecen cambios obvios, pero no por ello menos importantes.

Quien no tiene tiempo es porque está invirtiéndolo en actividades de las que no disfruta. Al contrario de lo que se piensa, el día es muy largo. Quizá, el problema es que no sabemos diferenciar lo importante de lo que no lo es tanto y nos pasamos la vida corriendo de un lado a otro.

Cuando decimos <<no tengo tiempo>>, lo que pasa en realidad es que no tenemos claras nuestras prioridades, o las estamos descuidando.

Adriana Coines

Minimalismo en el mundo digital

Aplicar el minimalismo en lo digital me parece uno de los cambios más necesarios. En un mundo permanentemente conectado, es necesario hacer un uso responsable de las nuevas tecnologías.

No es tarea fácil, ya que nos enfrentamos a una sobre-información abrumadora. La clave es no caer en la dependencia, siendo conscientes del uso que damos a los teléfonos, tablets, consolas u ordenadores.

Este tema es tan extenso que podría dar pie a varios posts enteros. Tan solo decir que Adri lo plantea de una forma muy sensata en su libro y que, si quieres profundizar más (además de hacerte con el libro) puedes echar un ojo al post donde hablo sobre la adicción al móvil.

Preservando el mundo natural

Otro de los aspectos en los que se basa el minimalismo es en la preservación del medio. La propia acción de vivir con menos ya lo favorece, al cortar la cadena del consumismo y, por tanto, de la sobreexplotación que origina en la naturaleza.

hombre en tronco
Tampoco hace falta vivir dentro de un tronco, aunque, pensándolo bien, tendría su gracia…

Al fin y al cabo, supone volver a nuestras raíces. No dejamos de ser animales y, como tales, formamos parte de este planeta. Vivir de forma minimalista es, también, vivir siendo conscientes de nuestro impacto en el mundo y nuestra relación con él.

«Al fundirnos con la naturaleza entendemos que el mundo que los humanos hemos inventado es innecesario para la felicidad.»

Adriana Coines

Conclusiones

La conclusión es que, si necesitas un cambio o un soplo de aire fresco, este es tu libro. Además de ameno, claro y conciso, está lleno de pequeñas (y grandes) lecciones.

El libro de Adriana es muy bueno porque se centra en la realidad de su propia experiencia. El minimalismo puede atraerte más o menos, pero, como filosofía de vida le veo un gran potencial.

Como primer libro que leo sobre el tema, me ha parecido un gran acierto. Decirte que, lo expuesto en este post son mis impresiones sobre el libro, pero me he dejado en el tintero un montón de cosas. Es increíble cómo, en tan pocas páginas, se pueden tocar tantos temas importantes.

Finalmente, te animo a seguir a Adriana en su canal, Minimalistamente. Y, si ya te has decidido, a adquirir su obra:


Espero que te haya resultado interesante y que le des una oportunidad a esta obra. Y, por supuesto, dar las gracias a Adri por su trabajo y por este gran libro.

Si lo has leído, puedes dejarme en los comentarios tu opinión. Además, puedes echar un vistazo a posts similares:

Sin más que decir, me despido hasta la siguiente entrada. Nos leemos pronto. 😉

Un abrazo,

-Javier

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Trello: cómo me organizo

Trello logo

Llevo oyendo hablar de Trello desde hace tiempo, pero no ha sido hasta hace unos días cuando he decidido profundizar más. Por si no estás al tanto, Trello es un software de administración de proyectos y tareas, disponible tanto en formato web como móvil.

Lo he estado probando estas semanas y, de momento, me está gustando, por lo que he pensado que sería una buena idea compartirlo aquí. Como estoy introduciéndome con Trello, seguramente actualice este post cada cierto tiempo (ya que, si sigo usando el software, estoy seguro de que añadirán nuevas funcionalidades o cambiaré la forma de organizarme).

Dicho esto, podemos empezar.

Por qué elegí Trello

Actualmente, estoy en un proceso de simplificar las cosas. Hace poco colgué un post sobre «Cómo superar la adicción al móvil», y, el que te traigo hoy, sigue una línea parecida.

Estaba notando que tenía la cabeza a reventar de ideas y preocupaciones (y eso que he acabado el curso y estoy de vacaciones…), por lo que, me decidí a encontrar un sistema para vaciar mi mente. Y, de esta forma, Trello se cruzó en mi camino.

¿Por qué Trello y no Evernote, Google Keep o cualquier otro software de organización? Si te soy sincero, por nada en especial. Navegando por el canal de Minimalistamente (el cual te recomiendo seguir), me topé con este vídeo, dedicado a la organización y, en especial, a Trello. Me convenció y decidí probarlo.

Trello funciona mediante tableros. Cada tablero, a su vez, posee en su interior listas y, dentro de cada lista, se almacenan tarjetas. Este es el aspecto aproximado de un tablero:

trello tablero
Como ves, dentro del tablero encontramos listas y, dentro de estas, tarjetas.

Me gusta esta forma de organización porque es muy visual y permite una gran versatilidad. La idea es jugar con las tarjetas, las cuales pueden personalizarse a tu gusto (añadiendo colores, imágenes, fechas de vencimiento, recordatorios, etc.).

Te pondré un ejemplo para que lo entiendas mejor. Imagina que estás preparando una gran fiesta y necesitas organizarte. Una buena idea sería crear un tablero llamado «Fiesta», y, dentro de él, una serie de listas, con todo lo necesario para preparar el evento (por ejemplo, una lista de «Catering», otra de «Local y ubicación», otra de «Invitados», etc.).

Una vez creadas las listas, pasarías a diseñar tarjetas. con las tareas a realizar para completar ese apartado. Si tomamos la lista «Invitados», podrían surgir tareas como:

  • Avisar a mis familiares.
  • Poner un mensaje en Facebook para que se enteren mis conocidos.
  • Crear un grupo de WhatsApp para coordinarse.
  • Dar envidia al vecino con los preparativos, etc.

Incluso, podrías programarlas y fijar fechas límites, para tener todo atado. Y, una vez que las vayas completando, procederías a eliminarlas y a cerrar sus correspondientes listas.

Este es solo un ejemplo, pero el uso que puedes hacer de Trello es muy variado. De hecho, y aunque está pensado para coordinar proyectos, yo lo estoy usando como agenda personal.

Aunque se especifica en la gestión de proyectos, puedes usar Trello como agenda personal.

Mi objetivo no es enseñarte cómo utilizar Trello, más que nada porque aún sigo experimentando. Quiero contaros mi experiencia y cómo lo uso, y es sobre lo que vamos a hablar a continuación.

Sin embargo, te animo a que, si decides probarlo, eches un vistazo a estos tutoriales (aunque hay muchos más; estos son solo un ejemplo):

Una vez que hemos visto un resumen sobre cómo funciona Trello, pasemos a hablar de mi experiencia.

Cómo me organizo con Trello

Como te decía, estaba buscando una forma de vaciar mi mente de tareas y tenerlas todas bien organizadas. Trello me ha parecido una gran opción, dada su compatibilidad con ordenador y móvil.

Al ser tan visual, se me presenta como una forma sencilla de plasmar mi día a día y mis futuros proyectos y compromisos. Realmente, mi actual método de organización es muy sencillo, ya que tan solo utilizo 3 tableros.

Obviamente, no soy el director de Apple o Microsoft, por lo que mi lista de tareas es, por decirme de alguna manera, reducida. No obstante, es importante organizarse bien cuando hay pocas cosas pendientes, para estar preparado cuando los compromisos se acumulen.

Vamos a entrar en materia, ya verás que es más sencillo de lo que parece.

Mis tableros

Tal y como te he comentado, utilizo 3 tableros en Trello. Es lo que me funciona a mí, pero eres libre de modificarlo a tu gusto. Estos son mis tableros:

  • Cajón de sastre: es el primer tablero en el que van a parar las ideas o tareas que me vienen a la mente. Una especie de bandeja de entrada, donde apunto todo aquello de lo que tengo que ocuparme, en espera de clasificación. Viene muy bien para esos momentos en los que recuerdas una tarea o tienes una idea, pero ningún lugar donde apuntarla. Al tener la app de móvil, tan solo tengo que iniciar Trello y mandar al «cajón» las tareas que surgen en el día a día.
  • Tareas: es mi segundo tablero, donde apunto todas mis tareas, ya clasificadas. Hablaremos sobre ello en el apartado de «listas», pero me gusta asignar a cada tarea su modalidad, una fecha límite y, si es posible, el día y la hora concreta en la que la voy a realizar.
  • Ideas: mi tercer y último tablero. En él, apunto aquellos proyectos que me gustaría hacer en un futuro, sin fecha fija. Aquí no hay tareas planificadas, tan solo ideas. Cuando lo creo oportuno, analizo cada idea y, si me apetece empezarlas, las voy transformando en pequeñas tareas, mandándolas a su respectivo tablero de «Tareas». Por cierto, también lo utilizo para apuntar los libros que estoy leyendo y los que me gustaría leer, pero esto es algo más personal.

Como ves, la estructura es sencilla: surge una idea o tarea y, si no tengo tiempo, la mando al «Cajón de sastre». Tras esto, la clasifico según sea una idea o una tarea, mandándola a su respectivo tablero.

Pongamos un ejemplo. Imagina que vas por la calle y, al pasar frente al escaparate de una tienda de ropa, recuerdas que necesitas unos vaqueros nuevos. Aquí se presentan dos opciones: o mandas la tarea «Comprar unos vaqueros» al Cajón de sastre o, si tienes tiempo, la clasificas directamente.

Si tus antiguos vaqueros pueden aguantar un tiempo, quizá optes por enviarla al tablero «Ideas», como una tarea que harás en un futuro. Pero, si tus pantalones están llenos de agujeros, una buena idea sería colocarla en el tablero de «Tareas», a poder ser con un día fijado para su compra.

Es solo un ejemplo, pero creo que pillas la idea. Lo que no queremos es quedarnos con las tareas en la cabeza, preocupados de que puedan olvidarse. Al apuntarlo, puedes estar seguro de que no se van a perder en tu memoria y que, tarde o temprano, volverás a ellas.

Una advertencia
No te recomiendo apuntar tareas que no dependen de ti o sobre las que no tienes influencia. Si quieres hacerlo, puedes añadir «(no depende de mí)» al título de la tarea, para tenerlas a la vista y no preocuparte innecesariamente.

Mis listas

Hemos visto que utilizo 3 tableros: Cajón de sastre, Tareas e Ideas. Teniendo esto claro, pasemos a hablar de las listas, aquello que da vida a cada tablero.

El más fácil es el «Cajón de sastre», ya que la única lista que contiene es «Cajón», donde apunto las ideas y tareas que se me van presentando. Quedaría así:

cajón de sastre Trello

Tanto el tablero «Ideas«, como el de «Tareas», están divididos en 3 listas, con sus respectivos colores identificativos:

  • Trabajo: contiene las tareas e ideas relacionados con el blog o cualquier proyecto en el que ande metido. En teoría, también sirve para las tareas de un trabajo «al uso», pero, como sigo estudiando, no he llegado a ese punto. Un ejemplo sería «Publicar el nuevo post, el viernes a las 20:00». Color representativo: negro
  • Estudios: aquí se almacenan las ideas y tareas propias de la universidad o los estudios que esté cursando. «Entregar el proyecto antes del martes» podría valer como ejemplo de tarea. Color representativo: verde
  • Personal: es el apartado destinado a tareas e ideas más personales, del día a día. «Ir a la peluquería», «llamar a un amigo» o «felicitar un cumpleaños» son buenos ejemplos para esta lista. Color representativo: azul

Clasifico cada idea o tarea en uno de los 3 apartados anteriores, para saber en qué estoy trabajando en cada momento. Para facilitar las cosas, asigno uno de los 3 colores representativos a cada tarea, haciendo el proceso más visual.

Una imagen vale más que mil palabras, así que, te dejo un ejemplo a continuación. Empezaremos por el tablero «Ideas»:

Ideas Trello
Como ves, están definidas las 3 listas principales, con sus respectivas tarjetas de ideas (y sus respectivos colores). Al ser ideas, no tienen una fecha fija.

Y, ahora, el tablero «Tareas»:

Trello tareas

Este tablero es un poco más complejo y, como en la imagen no se aprecia del todo bien, te lo explico más en detalle. Estas son las listas que contiene:

  • Tareas hoy: las tareas que vencen hoy o que tengo que llevar a cabo durante el día. Llevan fecha y hora prefijada.
  • Tareas semana: igual que las de hoy, pero durante toda la semana. Deben llevar fecha y, si es posible, una hora fijada.
  • Tareas mes: tareas a realizar durante el mes. No hace falta que lleven hora, tan solo fecha (ya que, cuando se acerque el momento, las pasaremos a «Tareas semana», asignándoles una hora concreta).
  • Estudio, Trabajo y Personal: las 3 categorías de las que hemos hablado antes, con sus respectivas tareas y colores representativos.
  • Siguiente paso: la utilizo para convertir las tareas generales de «Estudio», «Trabajo» o «Personal» en otras más específicas, para tener una idea concreta sobre cuál debe ser el siguiente movimiento. Atendiendo a la imagen, «Recuperar 2º de Infantil» (dentro de la lista Estudio), puede especificarse, por poner un ejemplo, en «Estudiar las letras» (dentro de la lista Siguiente paso). ¿Qué? Jugar con la plastilina no es tan sencillo como lo pintan…

Y, así es como estructuro mis listas. Una vez visto esto, podemos pasar a cómo organizo las tarjetas, aunque ya hemos tocado el tema en este apartado.

Mi forma de organizar las tarjetas

Recapitulemos. La organización de los tableros, junto con sus respectivas listas, queda así:

  • Cajón de sastre
    • Cajón
  • Tareas
    • Tareas hoy
    • Tareas semana
    • Tareas mes
    • Siguiente paso
    • Estudio
    • Trabajo
    • Personal
  • Ideas
    • Estudio
    • Trabajo
    • Personal
    • Lecturas (opcional)

Pasemos ahora a las tarjetas, contenidas en sus respectivas listas. El proceso es muy sencillo, así que no te asustes.

Como decíamos, cuando me surge una idea o una tarea, puedo optar por mandarla al «Cajón de sastre» para luego clasificarla, o clasificarla directamente en los tableros «Ideas» o «Tareas». Si opto por la segunda opción, volveré a clasificar esa tarea o idea dentro de «Estudio», «Trabajo» o «Personal».

Si se trata de una idea, el proceso se detiene aquí, a la espera de tener tiempo (o ganas) para convertir esa idea en tareas concretas. Sin embargo, si es una tarea, la cosa no acaba ahí.

Una vez clasificada dentro del tablero «Tareas», en una de las 3 categorías principales, me gusta pensar qué acción es la primera que tengo que llevar acabo para avanzar en dicha tarea. Cuando la defino, la convierto en tarjeta y la coloco en la lista «Siguiente paso» (no hace falta que tenga fecha y hora fijada, al menos, de momento).

Tras esto, y si quiero o necesito acabarla en ese mismo mes, la paso a la lista «Tareas mes», indicando el día y, si es posible, la hora en la que la realizaré. Cuando solo quede una semana para su vencimiento, la colocaré en «Tareas semana» y, finalmente, en «Tareas hoy», cuando llegue el día señalado.

Muñeco confuso
Esto es un poco lío, ¡dame ejemplos!

Esta es la secuencia completa, lo que no quiere decir que no pueda haber variantes. Por ejemplo, puedo dejar una tarea en «Tareas mes» hasta que acabe dicho mes, sin pasar por las demás listas. Y, no suelo escribir cada tarea en las listas de «Estudio», «Trabajo» o «Personal», a menos que sean tareas a largo plazo y sin una fecha concreta.

Si, por poner un ejemplo, me surge un compromiso la semana que viene, no hace falta que siga el orden descrito, pues es una tarea a corto plazo. La clasificaría en «Tareas mes» o «Tareas semana», siempre añadiendo su color representativo (verde para Estudio, azul para Personal y negro para Trabajo) y, si es posible, la fecha y hora.

Al fin y al cabo, consiste en diseñar un sistema sencillo y útil, con el que te sientas cómodo. Puede resultar un poco lioso al principio, pero te animo a que pruebes tú mismo lo que te he explicado, para comprobar si te sirve o no.

Trello y Google Calendar

Para cerrar este apartado, me gustaría hablar de una función clave que ofrece Trello: la sincronización con Google Calendar.

Antes de usar Trello, organizaba mi día a día con la app de Calendar, por lo que la compatibilidad entre ambas me parece un gran acierto. Para sincronizar tus tablones con Calendar, basta con descargar «Power-Ups», una especie de complementos que Trello te ofrece para mejorar tu organización.

Los Power-Ups que utilizo yo son «Calendario» y «Cronofy», ambos compatibles con Google Calendar. El primero pertenece a Trello, es gratuito y puede usarse en todos los tablones que quieras, mientras que, el segundo es independiente y, si optas por la versión gratuita, solo podrás utilizarlo en un tablero cada vez.

Sin embargo, me quedo con Cronofy. El Power-Up «Calendario» está muy bien para fijar fechas límite, pero tiene un fallo: no permite personalizar la duración de cada tarea, cosa que Cronofy sí hace. Al tener una duración por tarea prefijada, no podrás plasmar en Google Calendar que dos tareas distintas tienen duraciones distintas.

Puede parecer una tontería, pero si utilizas Trello y Calendar para planificar tu día a día, necesitas saber cuánto dura cada tarea. Por esa razón, te animo a que pruebes Cronofy. Como solo tengo 3 tableros, puedo desenvolverme con la versión gratuita, ya que solo lo uso en el tablero «Tareas». Te aconsejo empezar por la modalidad gratuita y, si lo necesitas más adelante, pasarte a la de pago.

Para que te quede más claro, te dejo varios recursos sobre el tema:

  • Sincronizar Trello y Google Calendar con «Cronofy»: esta es la página a la que deberás acceder una vez te hayas registrado en Trello y hayas creado tu tablero. Es un proceso automático, lo único que tendrás que hacer es registrarte en Cronofy con el mismo Gmail que usas en Google Calendar. 😉

Una vez hagas esto y asignes una fecha, hora y duración a tus tareas, estas aparecerán en tu Google Calendar. Simple y rápido.

App móvil

Finalmente, te aconsejo descargar la aplicación para móviles que ofrece Trello. No hay nada que tengas más a mano que tu teléfono, por lo que te vendrá bien para apuntar rápidamente tus ideas y tareas.

Gato con móvil
¡Por Garfield! Acabo de recordar que debo comprar sardinas. Lo apuntaré en el móvil…

Tan solo advertirte que, si usas Cronofy, entres en Trello.com desde tu móvil y crees un acceso directo de tus tableros en la pantalla de inicio de tu teléfono. Cronofy no permite fijar duraciones personalizadas en las tareas creadas en la app móvil, por lo que, si quieres usar dicha función, tendrás que hacerlo a través de la página web de Trello (de ahí el acceso directo).

Conclusiones

Espero que te haya quedado todo claro, ya que es un tema difícil de explicar por escrito. Te animo a releer el post y, si te surgen dudas, puedes dejarme un comentario o mandarme un correo. 🙂

También te animo a probarlo por ti mismo y a experimentar. Trello me parece una plataforma muy útil para volcar mis ideas y organizar mi calendario, pero cada uno es distinto y tiene sus gustos.

La organización es algo que está en continuo cambio, por lo que, estoy seguro de que iré probando cosas nuevas. Pero, no te preocupes: actualizaré el post cada cierto tiempo, para contarte cómo me estoy organizando.

Por último, y si te ha gustado, te animo a que eches un ojo a este otro post, de una temática similar:

Gracias por llegar hasta aquí y ¡suerte organizando!

Un abrazo,

-Javier

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¿Cómo superar la adicción al móvil?

Volvemos a la carga con un post, en mi opinión, muy interesante: la adicción al móvil. Parece que la cosa va de adicciones, ya que hace poco hablamos de la adicción al azúcar, pero creo que es un tema que ha ganado fuerza en los últimos tiempos.

Hoy te hablaré de los pasos que estoy siguiendo para disminuir el uso del teléfono, para que, si lo crees conveniente, puedas replicarlo. Empecemos con la desintoxicación.

Una adicción muy real

Sin siquiera conocerte, puedo asegurar que, lo primero que haces al levantarte es coger el móvil. Has desarrollado un superpoder: eres capaz de encender y desbloquear tu teléfono incluso antes de darte cuenta de que te has despertado.

Al menos, este era mi caso (y, en menor medida, lo sigue siendo). Mi rutina era salir de la cama, encender el móvil y pegarme un maratón de WhatsApp, Youtube e Instagram. Ahí se iban los primeros 30 o 40 minutos de mi día.

Pero, la cosa no ha hecho más que empezar. Esa media hora larga era la primera del día, llegando a sobrepasar las 4 horas de consumo diario. Sí, como lo has oído: 4 horas pegado al móvil, cada día. Si asignamos 8 o 9 horas al sueño, podríamos decir que disponemos de unas 15 horas al día. Pues bien, 4 de ellas (es decir, el 27% de esas 15 horas), las invertía en redes sociales y demás aplicaciones.

Estamos hablando de más de un cuarto del día. Eso es mucho tiempo. Y, sobre todo, si tenemos en cuenta que ese tiempo se invertía en Instagram, Youtube o cualquier otra red social. Si me dedicase profesionalmente a ello, tendría sentido, pero lo único que hacía era perder el tiempo en cosas que no me aportaban nada.

móvil
¿Qué estará haciendo «The Rock» en este momento? Voy a mirar…

Y no soy el único. La adicción al teléfono móvil tiene nombre, nomofobia, y está catalogada como enfermedad o trastorno para la salud mental. El boom de los teléfonos móviles ha arrasado entre los jóvenes, presentándose en una etapa de cambios como es la adolescencia. La dependencia es real y múltiples estudios la avalan (aunque, no creo que hagan falta estudios para darnos cuenta de ello).

Si no puedes salir de casa sin el teléfono, tienes el impulso de consultarlo cada 5 minutos o lo usas constantemente, aun cuando estás con tus amigos, seguramente sufras dependencia. Aunque, supongo que ya lo sabes. Es de las pocas adicciones que todo el mundo contempla y reconoce, pero no hace nada por cambiar.

Recuerda: si utilizas tu móvil unas 4 horas de media al día, estarás invirtiendo el 27% de tu tiempo (y sí, es demasiado).

¿Por qué deberías desengancharte?

Durante este confinamiento, he sido muy consciente de mi adicción al teléfono, pero, como todo en la vida, no sirve de nada reconocerlo y no ponerle remedio. Así que, dado que era un reto para mí, decidí buscar razones de peso para limitar mi uso del móvil.

Mi tiempo es valioso

Una de las razones que me empujó a desengancharme fue el tiempo. No quiero malgastar horas y horas viendo las stories de otras personas (por muy amigos míos que sean) ni las discusiones por Twitter de si es mejor la sopa de fideos o la de letras.

Mi tiempo, como el de todos, es valioso y pasarme la mañana entera en las redes sociales no me va a aportar gran cosa. Perder un cuarto de mi día en la red no me compensa.

Desconectar para conectar

Otra de las razones fue la conexión con mi entorno. No me malinterpretes, creo que aplicaciones como WhatsApp son geniales para conectar con personas que tienes lejos y a las que no puedes ver en mucho tiempo, pero tiene su lado negativo.

Es paradójico que, en un mundo interconectado, estemos más solos que nunca. Estamos perdiendo el mirarse a los ojos y hablar de tú a tú. Porque, dejémoslo claro, de nada sirve hablar a la vez con 20 personas por WhatsApp, si ese es vuestro único contacto.

Quizá sea yo el raro, pero prefiero un 10 minutos de conversación con una persona de carne y hueso que 2 horas de mensajes cruzados a través de un aparato. Y, lo siento, pero hacer un reportaje de mi día a mis contactos no va conmigo.

Básicamente, quería dejar de estar pendiente de los mensajes en cada momento, para mejorar mis relaciones. Si alguien quiero contarme algo o viceversa, y podemos vernos fácilmente, me parece lógico hacerlo en persona.

Para hablar con alguien que está lejos, el teléfono es perfecto. Pero, si no es así, creo que deberíamos recuperar el cara a cara (manteniendo la distancia de seguridad, no vaya a ser… 😉 ).

No, ahora en serio. El móvil es un inventazo, pero no podemos construir relaciones a través de él (o no exclusivamente). Si nos comunicásemos de verdad, ahorraríamos muchos malentendidos e intentaríamos que el tiempo juntos fuese de calidad. O eso es lo que pienso.

No deja de ser una adicción

La tercera y última razón es que, al fin y al cabo, no deja de ser una dependencia. No quiero vivir pegado al teléfono y tener que llevarlo siempre en el bolsillo.

Me he dado cuenta de que ha llegado un punto en el que no podía controlarlo. Sentía la necesidad de consultar mi móvil cada poco tiempo y no era bueno para mi salud.

Es una gran herramienta, pero tiene que estar a nuestra disposición y no al revés. Como el tío Ben decía: «un gran poder conlleva una gran responsabilidad«.

Tío, #spiderman es trending topi…

¿Cómo supero mi adicción?

Una vez expuestas las razones que me han llevado a limitar mi uso del teléfono, es hora de contarte cómo lo he hecho. Como siempre te digo, mi experiencia tiene que servirte de inspiración, pero debes probar por ti mismo y comprobar qué te funciona mejor.

Te advierto que he tomado medidas drásticas y renunciado a cosas que otros catalogan como necesarias. Está en tus manos decidir hasta dónde quieres llegar.

Borrón y cuenta nueva

La primera medida que tomé fue eliminar todas aquellas aplicaciones que no utilizaba. Te animo a que cojas tu teléfono y analices una por una todas tus aplicaciones. Aquella que no te sea útil a corto o largo plazo, mándala a la papelera.

Este paso es sencillo, porque nos estamos desprendiendo de aplicaciones que teníamos olvidadas en nuestro teléfono. Pero, ahora la cosa se complica: quiero que hagas una segunda revisión y elimines aplicaciones que usas, pero que sabes que solo te hacen perder el tiempo.

Esta segunda medida me costó mucho, pero era necesaria. Eliminé casi todos los juegos y… casi todas las redes sociales. De hecho, solo he dejado WhatsApp y Youtube. Aun así, he de decir que, al menos con Instagram, es algo temporal, ya que no solo la utilizo para cotillear las vidas ajenas.

Sin duda, es la decisión más efectiva para desengancharte del móvil, aunque también la más dolorosa. De hecho, puede que te dé pánico hacerlo, pero, no te preocupes, te aseguro que no se acaba el mundo por dejar las redes sociales un tiempo.

Momento de ordenar

Una vez eliminadas todas aquellas aplicaciones que no necesitamos, vamos a ordenar nuestro teléfono. Esto, nos permitirá no andarnos por las ramas y saber en cada momento dónde están nuestras aplicaciones.

Para facilitarte las cosas, te dejo con mi propia organización:

  • Página principal: pantalla de inicio, que aparece al desbloquear el móvil. En esta página tan solo tengo el reloj, para saber en qué hora vivo.
  • Segunda página: aquí he colocado las aplicaciones que más utilizo: WhatsApp, Youtube (aunque las redes sociales puedes colocarlas en la tercera página, para no verlas continuamente), Headspace, un lector de PDF y ePub, Google, etc. Te aconsejo que no sean más de 8 ó 9 aplicaciones y que valores realmente si son las más importantes para ti (y evita poner juegos en esta sección).
  • Tercera página: esta es la que más trabajo requiere. Aquí tengo, ordenadas por temáticas, todas las aplicaciones del teléfono. Te aconsejo que crees carpetas para apps similares, con el fin de tener todo bien organizado. Por ejemplo, puedes colocar en la carpeta «Google» la app de Gmail, Google Drive, Google Docs y Google Calendar.
  • Cuarta página: es la última página, donde guardo el widget de Google Calendar (que muestra la programación del día) y una lista de tareas por hacer (uso la app SplenDO).

Y, así es como organizo el teléfono. Comentar que, en la parte inferior de cada página, tengo por defecto las aplicaciones de Contactos, Llamada, Google Chrome y Cámara (ya venían con el teléfono).

Suelo ir cambiando de organización, pero esta me gusta y creo que puede servirte. Aun así, no hemos acabado: una vez organizado, queda asentar límites.

Límites y notificaciones

Ya hemos eliminado las aplicaciones que consumían nuestro tiempo y hemos ordenado el móvil. Lo único que queda es fijar los límites que estamos dispuestos a asumir.

Lo primero de todo, son las notificaciones. En este aspecto, he sido bastante radical: he silenciado todas las notificaciones, excepto las de Gmail. A día de hoy, no recibo niguna notificación de WhatsApp, por lo que, si quiero comprobar los mensajes, tengo que entrar en la aplicación.

Es algo que estoy probando y todavía no sé si es lo mejor para mí. Lo que te aconsejo es que silencies todos los contactos y grupos, salvo aquellos que consideres tan importantes que no puedas perderte ningún mensaje (cada teléfono es distinto, por lo que te animo a consultar cómo silenciar ciertos contactos en tu modelo de móvil).

No tengas miedo de no poder contestar al momento a las otras personas. Quizá te parezca egoísta, pero no puedes estar disponible las 24 horas del día. Más vale contestar prestando toda tu atención que estar a 8 conversaciones a la vez. Y, no te preocupes, si es algo realmente importante, la otra persona te llamará.

Esto de desconectar del WhatsApp está bien, pero… ¿Cuánto tiempo más tengo que estar así? Es que me pierdo la discusión del grupo. Seguro que traen stickers nuevos…

Mi recomendación es que solo mantengas activadas las notificaciones de aquellas apps imprescindibles. La notificación debe servir de recordatorio, no de distracción.

Una vez más: «La notificación debe servir de recordatorio, no de distracción


Hablemos ahora de los límites. Los móviles actuales suelen incorporan una función de «control de uso del teléfono». En mi caso, utilizo un Xiaomi, con la función «Bienestar Digital» incorporada.

Esta me permite fijar horarios y límites de tiempo a mis aplicaciones (los llamados «temporizadores»). Tengo activado que, desde que me levanto hasta las 14:30, se bloquee el uso de Youtube y Netflix (aunque esta última apenas la uso). Esto me permite no entrar en un bucle infinito de vídeos nada más levantarme, reduciendo drásticamente mi uso del teléfono.

Un consejo sobre Youtube
Puedes controlar las recomendaciones que te ofrece Youtube, para no perderte en vídeos de cachorros y sacarle todo el provecho a esta red social.

En cuanto a los temporizadores, suelo establecer un máximo de entre 30 y 45 minutos al día en Youtube, WhatsApp o Google, entre otras. Cuando me paso del tiempo fijado, la app se bloquea y, si quiero utilizarla, me veo obligado a desactivar el temporizador. Parece una tontería, pero me sirve para darme cuenta del tiempo que llevo usando el teléfono y que quizá es buena idea dejarlo por hoy.

Últimos consejos

Si has seguido los pasos anteriores, tendrás un móvil a prueba de distracciones. Aun así, más te vale prepararte.

Los primeros días estarás a merced de la dependencia, por muy optimizado que esté tu teléfono. Ahora que no tengo Instagram, me descubro haciendo lo imposible por mantenerme entretenido con el móvil entre las manos. He llegado al punto de entrar en Google para buscar cosas al azar, encadenando noticias, cosa que antes no hacía nunca.

Si es tu caso, no te tortures. Cambiar viejos comportamientos lleva su tiempo, por lo que es normal que sientas la necesidad de utilizar el teléfono constantemente (bueno, realmente no es normal, de ahí que lo estemos intentando remediar; ya me entiendes).

Hace unas dos semanas que decidí cambiar mi rutina por la que te he presentado y, aunque todavía es pronto, noto mejoría. He pasado de más de 4 horas diarias a unas 2 o 2 y media (también ha influido el poder salir de casa, eso hay que tenerlo en cuenta). Aun así, se trata de una carrera de fondo y este no es más que el primer kilómetro.

Conclusiones

El teléfono móvil es uno de los mayores inventos de las últimas décadas. Y, por muy estricto que me ponga en relación a su uso, soy consciente de ello.

Muchos de los cambios que he introducido en el manejo del teléfono pueden tacharse de radicales, y es posible que lo sean. Con este post, mi intención no era influenciarte, tan solo mostrarte lo que voy probando.

Seguramente, a lo largo de las próximas semanas y meses, mis hábitos cambien. Si esto ocurre y veo que la información de la entrada se queda obsoleta, iré actualizándola. Al fin y al cabo, solo son pruebas.

Si crees que pasas demasiado tiempo pegado al móvil, puedes probar los consejos que te he ofrecido. Y, como siempre, estaré encantado de leerte en los comentarios, ya sea contándome tu experiencia o aportando algún consejo distinto. 😉

Si te ha resultado útil, puedes echar un vistazo a este post, del que ya te he hablado al principio:

Espero que te haya gustado y nos leemos pronto.

Un abrazo,

-Javier

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Mejorando mi velocidad de lectura

tren veloz

He decidido dedicar este post a un pequeño experimento: mejorar mi lectura rápida. Para ello, me valdré de la aplicación Lectura Rápida, de Green Key Universe, disponible para móvil.

Actualmente, y tal como te comenté en el post «He leído 32 libros en menos de 5 meses», mi velocidad de lectura se ubica entre las 450 y 550 palabras, según el texto. Veremos si, con el paso de los días, hay mejoría.

Sin más que decir, ¡qué empiece el reto!

Día 1

He descargado la aplicación y terminado el primer nivel del curso básico (en total, unas 20 lecciones). De esta forma, he pasado de nivel principiante a aprendiz.

La mecánica de la app es sencilla y se basa en ejercicios básicos de lectura rápida, por lo que, de momento, me está gustando. Veremos que tal mañana.

Día 2

He seguido con el curso básico, quedándome a 45 puntos del tercer nivel (adepto). Se me ha hecho ameno, lo que no quiere decir que sea efectivo a la larga. Veremos…

También, he descubierto una función que hace que esta app merezca la pena: un lector con distintas velocidades. Básicamente, puedes leer cualquiera de los libros que tengas en el móvil, fijando la velocidad de lectura (en palabras por minuto).

Con el fin de probarlo, he leído a una media de 700-750 palabras por minuto un libro que tengo a medias: La magia del orden, de Marie Kondo. La herramienta me ha parecido muy útil y viene bien para entrenar, a la par que avanzas en tus lecturas. Muy satisfecho.

Día 3

He alcanzado el tercer nivel (adepto) y voy camino del cuarto (experto). Noto que voy mejorando en los ejercicios, aunque no tengo claro si eso influirá también en mi velocidad de lectura.

He seguido leyendo, con una velocidad entre las 600 y 700 palabras por minuto, La magia del orden y Ser feliz en Alaska, de Rafael Santandreu. Lo que hecho en falta es la posibilidad de aumentar el tamaño de la letra, pues se me hace un pelín pequeña.

De todas formas, aun es pronto para sacar conclusiones.

Día 4

Sigo en nivel adepto (el tercer nivel), realizando los ejercicios del curso básico. Entre ayer y hoy, he leído un 30% del libro Ser feliz en Alaska, a una velocidad de entre 600 y 700 palabras por minuto.

Día 5

¡Sigo en adepto! Llegar al cuarto nivel está requiriendo más tiempo del que pensaba, pero hay que ir poco a poco. Me desenvuelvo mucho mejor con los ejercicios, eso sí que lo noto.

Día 6 y 7

Actualizo el post tras unos días desconectado. Me he estancado en el nivel 3, creo que hay demasiada diferencia respecto a los otros niveles. Siendo sincero, el que se haga tan difícil me desanima en cierta medida.

Estoy viendo que la app va bien, pero no es lo que buscaba. Aun así, seguiré usando la función del lector con distintas velocidades. De todas formas, creo que voy a optar por aparcar los ejercicios.

Se me plantean 2 opciones: seguir el experimento o dejarlo así. Como no ha habido tiempo para observar resultados, he decidido seguir con el reto, pero a través del Turbo Speed Reader de Ramón Campayo. Quizá no actualice día a día, pero, como poco, quiero seguir otra semana.

Os iré avisando. 😉

He leído 32 libros en menos de 5 meses

libros y puerta

¿Leer mucho es importante? ¿Mejor cantidad o calidad? ¿Cuántos libros debería leer al año? Si has acabado aquí, quizá estas preguntas ronden tu mente.

Desde principios de año hasta hoy, día 17 de mayo, he leído 32 libros. Una media de más de un libro por semana y más de 6 por mes.

Hoy, quiero enseñarte cómo he leído tanto en tan poco tiempo y, lo que es más importante, si es útil o no.

¿Por qué leo tanto?

Leer siempre ha formado parte de mi vida. Desde cómics, pasando por novelas y ensayos, decenas de libros han caído en mis manos.

Lo que empezó como un hobby, se ha convertido en algo mucho más grande. Ahora leo porque me gusta, pero también para aprender. Me parece fascinante saber que, en unas pocas páginas, pueda plasmarse la experiencia de años de vida y estudio.

En apenas unas horas, puedes sumergirte en la mente de grandes genios, personajes ilustres y, en general, personas que han revolucionado los pilares de nuestra sociedad. Los libros son la mejor herramienta para crecer y aprender, y están al alcance de todos.

Siempre me sorprende descubrir que, cuando estoy dándole vueltas a un problema y enfrascado en aprender algo nuevo, existen libros que ya se han adelantado a mí. Lo cierto es que, por muy especiales que nos creamos, otros antes que nosotros han tenido el mismo problema o se han enfrentado a la misma situación.

Y, por suerte, muchas de esas personas han salido adelante, han aprendido y han decidido compartir su experiencia a través de su obra.

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”.

Jorge Luis Borges.

Entonces, ¿por qué leo tanto? Leo por gusto. Leo porque me permite viajar, aprender y experimentar cosas nuevas. Pero, por encima de todo, leo para conocerme mejor, conocer mejor a otros e intentar ordenar mi mundo, si es que eso es posible.

Calidad vs cantidad

Vivimos en la era de la información y, como todo, tiene cosas buenas y otras, no tan buenas. Nunca hemos tenido mayor acceso a la información, lo que puede llegar a abrumarnos. Hay tanto por leer y aprender que el camino más sencillo es no hacerlo.

Muchos pueden pensar que leer 32 libros en unos pocos meses es una locura. Y, si estás acostumbrado a no leer ni 1 al año, es normal pensarlo. Y lo entiendo. Si no fuese porque llevo leyendo tanto tiempo, sin duda preferiría pasar el día en Youtube o Instagram, antes que con un libro entre las manos.

hamburguesa con patatas
Elegir entre leer y las redes sociales es como decidir entre una ensalada y una hamburguesa: te conviene lo primero, pero quieres lo segundo…

¿Quiere decir esto que, cuanto más leas, mejor? En mi opinión, no. No creo que haga falta leer un libro por semana para aprovechar lo que la lectura puede ofrecernos. De hecho, más vale leer un libro al año que te haga reflexionar y pensar, que 200 que no te enseñan nada nuevo.

Lee lo que te apetezca, cuando te apetezca y cómo te apetezca. Si estoy leyendo tanto, es porque quiero hacerlo. ¿Que de esos 32 libros me han servido 3? Pues, seguramente. Entre calidad y cantidad, me quedo con lo primero.

En la lectura, la calidad supera la cantidad. Más vale un buen libro que 30 novelas de Crepúsculo (es broma, es broma 😉 ).

¿Cómo puedes leer un 1 libro a la semana (o más)?

Ya hemos hablado un poco de el por qué, así que toca pasar al «cómo he leído tanto en tan poco tiempo.» Y, más importante aún, cómo puedes hacerlo tú también (si es lo que quieres, claro).

Así que, a continuación, mis secretos de súper lector.

El tipo de libro importa

Lo primero de todo es dejar claro el tipo de libros en los que nos enfocaremos. La mayoría de los 32 que he leído pertenecen al género de no-ficción. Es decir, no son novelas.

¿Puedo acabarme en un día una obra de Shakespeare? Sí, puedes hacerlo, pero no creo que sea lo más recomendable. Hay libros para disfrutar y otros para aprender, al menos en mi opinión.

Puedo leer en unas horas un libro sobre marketing, relaciones personales, economía, nutrición o cualquier otra temática de no-ficción, pero, si se trata de una novela, no hay por qué correr tanto. Los primeros me sirven para aprender, por lo que me centro en extraer la información, no en maravillarme de cada párrafo. Los segundos los leo como entretenimiento, por lo que procuro disfrutarlos.

Aun así, una vez que adquieras el hábito de leer y, más importante aun, de la lectura rápida (ahora hablaremos de ello), tu velocidad de lectura será mayor, leas una novela o cualquier otro género.

En resumen: un gran porcentaje de los libros que leo los uso para aprender, lo que me permite ir más rápido. Puede hacerse con novelas, pero, en mi opinión, le quita la magia.

Afianza el hábito

Si quieres leer y leer mucho, necesitas ser constante. Como cualquier otra actividad, leer puede convertirse en un hábito, pero requiere de tu esfuerzo.

El ejercicio que te propongo es sencillo: reserva 10 minutos al día para leer. Diez minutos no son nada, así que el tiempo no puede ser una escusa. Personalmente, tengo el hábito de leer antes de irme a dormir y creo que es un buen momento para que establezcas esos 10 minutos de lectura.

Si crees que 10 minutos es demasiado, puedes empezar con menos. Lo importante es que no falles y seas constante. Elige un buen libro y comprométete; con el paso de los días, te resultará cada vez más fácil.

Otra de las cosas que suelo hacer es dividir la lectura según la temática. Por la mañana, leo sobre temas de no-ficción, dejando la novela de turno para la noche. Y sí, leo varios libros a la vez, de distinta temática, lo que no quiere decir que debas hacer lo mismo. A mí me funciona, pero cada uno es distinto.

Por último, un truco que no te recomiendo por tu integridad física: leer mientras vas andando hacia algún lugar, ya sea el trabajo, el colegio o el supermercado. Sé que suena extraño (lo es, de hecho), pero, hace un tiempo, estaba tan enfrascado en un libro que no podía esperar para leerlo. Me lo descargué en el móvil y lo fui leyendo en mis viajes al instituto.

Telefónica tampoco lo recomienda…

Desde entonces, he seguido haciéndolo. Existe cierto riesgo de chocarte con una farola u otra persona (a mí no me ha pasado… de momento), por lo que pruébalo bajo tu propia responsabilidad. Una opción más segura e igualmente válida es sustituirlo por un audiolibro, así podrás ver por dónde pisas. Para ello, Audible puede serte de gran ayuda.


Lectura rápida

Bien, hemos llegado al apartado que estabas esperando. Afianzar el hábito de la lectura es necesario, pero no suficiente para leer tal cantidad de libros. Si he conseguido acabar 32 libros en tan pocos meses, gran parte del mérito se debe a la lectura rápida.

La lectura rápida es una técnica que permite explotar al máximo nuestra capacidad lectora. En promedio, una persona no habituada a la lectura, lee a una velocidad de entre 150 y 250 palabras por minuto. El objetivo de esta técnica es duplicar (o, incluso, triplicar) esta velocidad.

Vayamos a los hechos: con unas semanas de entrenamiento, pasé de 250 palabras por minuto a 600, es decir, ¡más del doble! Y no, no es magia, tan solo entrenamiento. Quizá no te parezca un gran logro, pero piensa que, al duplicar las palabras leídas por minuto, el tiempo necesario para acabar un libro se reduce a la mitad.

Entrenando tu capacidad lectora, puedes leer un libro en 2 horas (o incluso menos), cuando, antes, tenías que emplear más de 4. Por rizar más el rizo, podrías leer 2 libros en lo que tardabas en leer uno.

A través de la lectura rápida, podrías leer 2 libros en lo que tardas ahora en leer uno.

¿Es para mí la lectura rápida?

Quizá te preguntes si la lectura rápida es lo tuyo. Sé que suena todo a chino, pero no es más que una forma de mejorar nuestras capacidades. La lectura rápida es a leer como las flexiones a los músculos: un entrenamiento.

Piensa esto: nuestro cerebro es capaz de procesar miles de estímulos a la vez pero no puede leer más de una o dos palabras a la vez. Esto no debería ser así, pero, desde niños, nos han enseñado patrones de lectura anticuados, que frenan nuestro potencial.

Necesitas la lectura rápida si:

  • Quieres eliminar esos patrones que te limitan.
  • Quieres leer más rápido, entendiendo lo que lees.
  • Buscas aprender sobre un tema a través de la lectura.
  • Estás estudiando y buscas en la lectura rápida un medio para aprender más y mejor (sobre este tema hablo en profundidad en mi libro, «Súper Estudiante»).

Pasos para dominar la lectura rápida

Podría tirarme horas hablando sobre ello, pero prefiero que lo pruebes por ti mismo. A continuación, te dejaré los recursos que utilicé para duplicar mi velocidad lectora:

  • Lo primero de todo, saber desde dónde partes. Realiza este pequeño test, para conocer cuál es tu velocidad lectora actual.

Tras haber realizado el test, puedes utilizar estos materiales:

  • Curso de lectura rápida de Ramón Campayo: es el que usé yo y me permitió pasar de 250 a 600 palabras por minuto, en apenas 3 semanas. El pack contiene un libro y un CD, con el programa Turbo Speed Reader, desarrollado por Ramón. Te aviso, si te lo tomas en serio y sigues las instrucciones, vas a ver resultados pronto. Requiere constancia y compromiso, pero funciona (e investiga sobre Ramón, vas a flipar).
  • Curso «Lectura Ágil»: uno de los cursos de lectura rápida más populares. No lo he probado personalmente, pero lo ponen muy bien. Es más caro que el de Ramón, pero cuentas con soporte personalizado.

Si quieres mi opinión, apostaría por el de Ramón Campayo. Si de verdad quieres leer más y mejor, necesitas este curso. Aun así, te advierto de que no es para todo el mundo y, lo que me funciona a mí, puede no hacerlo en tu caso. La solución, como te digo siempre, consiste en que pruebes.


Sé que ha sido un post denso, por lo que te recomiendo que le eches otro vistazo.

Ahora, quiero extraer, de esos 32 libros, los 5 que más me han gustado. No siguen ningún orden específico y, si te interesa alguno, puedes obtener más información pinchando en su respectiva imagen.


Top 5 libros (desde enero hasta mayo)

El guerrero a la sombra del cerezo (David B. Gil)

Una obra increíble sobre el Japón de los últimos samurais. Una historia que te atrapa y una forma de cuidar la prosa sublime. Te lo recomiendo.

El guerrero a la sombra del cerezo

Dinero: domina el juego (Tony Robbins)

Si te llaman las inversiones pero no sabes mucho del tema, este libro es para ti. Tony explica conceptos básicos y avanzados en materia de inversiones, pero, lo hace de una forma tan sencilla y clara que no deja indiferente a nadie.

dinero Tony Robbins

El Sendero (Rubén Jiménez Rodríguez)

Un libro para encontrarte. Tiene de todo y, si lo lees, vas a aprender cosas nuevas seguro. Y no, no es otro libro sobre espiritualidad y plenitud. Creo que te puede gustar.

El sendero

Mientras escribo (Stephen King)

Una obra poco conocida de King, pero muy recomendable. A través de su propia autobiografía, King nos da las claves de su éxito, brindando herramientas útiles a futuros escritores.

mientras escribo

No more Mr Nice Guy (Robert A. Glover)

Un libro muy interesante. Tanto, que le dediqué una entrada entera del blog. Puedes consultarla aquí.

No More Mr. Nice Guy

Resumen del post e instrucciones

Pues bien, este ha sido el top 5. Ya no tienes excusa para no leer: tienes 5 libros muy buenos, perfectos para practicar la lectura rápida. A partir de aquí, puedes seguir estos pasos:

  • Lee todos los libros que quieras y disfruta.

Recuerda: ante esta situación de confinamiento, puedes conseguir los libros del top o cualquier otro en Amazon.

Y, si eres estudiante, puedes desbloquear ofertas y servicios de Amazon (entre ellos Prime Reading), de forma gratuita, durante 90 días. Puedes hacerlo registrándote en Amazon Prime Student.

(Si te registras con el link anterior, recibiré una pequeña comisión. Ya sé que casi todas las páginas lo hacen así y posiblemente lo sepas, pero prefiero avisarte 😉 )


Ya sabes que puedes dejarme en los comentarios tus dudas o sugerencias y responderé encantado.

Espero que te haya resultado útil y que nos leamos pronto. Mientras tanto, ¡practica la lectura!

Un abrazo,

-Javier

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3 lecciones que me deja el coronavirus

Muchas cosas han cambiado en apenas dos meses. El coronavirus ha hecho tambalear los cimientos de toda la sociedad global, volviéndola frágil y vulnerable.

Durante este confinamiento, ha habido tiempo para todo, incluso para pensar. Estas son las conclusiones que he sacado en claro.

La seguridad es un ideal

13 de marzo de 2020, el último día dentro de la «normalidad». Recuerdo el alboroto y la preocupación que flotaba sobre las cabezas de muchos. Mientras tanto, yo intentaba seguir con mi rutina. Algo no iba bien, pero, ¿quién me iba a decir que, al día siguiente, nuestras vidas cambiarían tanto?

Si alguien dudaba de que la vida era inesperada, estoy seguro de que esta pandemia ha acabado con su recelo. De la noche a la mañana, nos hemos visto encerrados en casa, dejando familia, amigos, trabajo y estudios detrás. Nos ha dado donde más duele: en nuestra libertad y seguridad.

Nunca he sido partidario de seguir el «camino seguro». Ante esta crisis, estudiar esa carrera que tiene salidas aseguradas, trabajar a cambio de un sueldo fijo o (incluso) emprender por tu cuenta, no aseguran nada. Nada es seguro, y eso es lo que nos da miedo.

Sin embargo, podría tener una parte positiva. Ante la falta de seguridad, es momento de arriesgarse. Siempre he pensado que, un mundo donde cada persona explota aquello que le gusta y en lo que es buena sería un mundo mejor. Es una utopía y quizá, un sistema inestable. Pero, no hay duda de que sería un gran momento para ponerlo a prueba.

«Hay seguridad incluso en el corazón del peligro.»

Vincent van Gogh

Me queda mucho para conocerme

Si algo nos ha sobrado es tiempo. Tiempo para pensar, experimentar, echar de menos (y de más), reír, llorar, sufrir y celebrar. Pocas veces hemos estado tan en contacto con nuestras emociones y eso deja huella.

Vivimos en piloto automático, pero hemos tenido que parar. Asusta, porque no estamos acostumbrados. Reflexionar y valorar nuestra vida nos aterra, porque tememos encontrar respuestas desagradables. No estamos acostumbrados a ser conscientes del rumbo de nuestro camino.

No hay relación más difícil y real que la que llevamos con nosotros mismos. Da que pensar que, gracias a un virus, nos replanteemos todo aquello que sostiene nuestro día a día. Es triste que tengamos que llegar a este punto para prestarnos atención.

Personalmente, me ha resultado complicado. Nunca he tenido miedo a estar solo y enfrentar mis pensamientos, pero todo tiene un límite. En mayor o menor medida, estos momentos dejarán una huella imborrable en todos nosotros. Y, está en manos de cada uno que esa huella represente un cambio o una sentencia.

«No es hasta que estamos perdidos que comenzamos a comprendernos a nosotros mismos.»

Henry David Thoreau

Crecemos en la adversidad

Más que enseñarme una nueva lección, este tiempo me la ha reafirmado. Estamos hechos para aprender y sobrevivir y, para ello, no hay mejor aliado que la adversidad.

Disfrutamos lo bueno, pero es lo malo lo que nos hace crecer. Cuando nos enfrentamos cara a cara con los momentos difíciles, tenemos la posibilidad de salir reforzados. Nadie ha conseguido lo que buscaba sin esfuerzo.

Los malos momentos han estado, están y estarán allí siempre, y es bueno saberlo. De lo contrario, nada tendría sentido. El Covid ha supuesto un duro golpe, uno de esos «grandes malos momentos». Y, exactamente por esa razón, es capaz de provocar cambios igual de grandes.

Al fin y al cabo, la cosa va de sobreponerse. Con la que está cayendo, tampoco tengo ni tenía muchas ganas de escribir. Pero, de no haber sido por la cuarentena, este blog no existiría. Y eso, en mi opinión, es aprovechar lo malo para sacar cosas buenas. Es difícil, pero, poco a poco, vamos saliendo de esta.

«Los golpes de la adversidad son muy amargos, pero nunca estériles.»

Joseph E. Renan

Continuamos

Con esto, tan solo pretendía compartir mis pensamientos. Cada uno lo vive de forma distinta y, me encantaría conocer tus propias conclusiones. Ya sabes que puedes dejarlas en los comentarios o mandarme un correo. 😉

Esta vez no hay chistes malos ni nada que se le parezca; es un post más serio. Este virus nos ha j***do, pero no podemos bajar los brazos. Vamos mejorando, pero hay que seguir siendo responsables.

han solo meme
(Bueno, una broma se acepta. Por compensar.)

Antes de irte, me apetecía dejarte un audio que refleja el mensaje que intento transmitir. Está sacado de un vídeo de Secretos de la Vida, un canal sobre el que ya he hablado en otras ocasiones. Estos vídeo «motivacionales» nunca me han convencido, pero este tiene algo que me atrapa (quizá porque tiene a Dragon Ball como parte de música de fondo, por muy friki que pueda sonar).

El caso es que me gusta y te lo comparto. Prefiero dejarte el audio para que no te despistes con el vídeo, pero puedes echarle un vistazo pinchando aquí.

Ya queda menos. Un abrazo y nos vemos pronto. 😉

-Javier

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