Mi adicción al azúcar

cucharas con azúcar

El azúcar es un enemigo silencioso. Nos rodea y está presente en la totalidad de nuestro día a día. Pero, ¿es tan inofensivo cómo parece? ¿Es el azúcar otra droga?

Hoy te hablaré de mi experiencia con el azúcar, por qué creo que es adictivo y, si sientes dependencia, cómo puedes desengancharte.

El azúcar es adictivo

Que el azúcar no es bueno para la salud, lo sabemos todos. Sin embargo, pocas veces pensamos en qué efectos nos produce. Cosa comprensible, dado que se esfuerzan cada día para evitarlo.

Si las marcas lanzan anuncios con niños desayunando sus productos, ¿cómo no vamos a pensar que son inofensivos? Esos cereales y magdalenas tienen que formar parte de la alimentación de los pequeños, como no se cansan de repetir.

La realidad no es esa, más bien lo contrario. El azúcar, presente en miles de alimentos, es una sustancia adictiva, y las grandes compañías lo saben. ¿Por qué iban a dejar de vender un producto que resulta adictivo para la población? ¡Tienen demanda asegurada!

Porque, que es adictivo, no lo digo solo yo, sino múltiples estudios. Investigando un poco, he encontrado uno de ellos, aunque en formato libro: Sin Azúcar. Le he echado una ojeada y he podido sacar datos interesantes sobre el azúcar y la adicción.

libro sin azúcar
Este es el libro del que hablo.

Adicción y azúcar: evidencias

Como decía, estas son algunas de las conclusiones extraídas del libro:

  • Estudios demuestran que, la reacción que produce el azúcar en el cerebro, es similar a la que desencadenan opiáceos como la heroína o morfina. Vaya, que nos da un «subidón«.
  • El azúcar podría dar lugar a la liberación de encefalina, sustancia química que genera una sensación de placer y necesidad similar a la de algunos estupefacientes.
  • Segregación de opioides y dopamina tras el consumo de azúcar, neurotransmisores relacionados con la sensación de placer y bienestar (similar a otras drogas).
  • Se estudia un potencial adictivo del azúcar hasta 8 veces mayor que el que produce la cocaína, con un síndrome de abstinencia más intenso.
  • Estudios demuestran que, la privación repentina de azúcar en animales y humanos, provoca una serie de síntomas similares a los de una persona que está dejando algún narcótico.

Como ves, los datos asustan. Estamos hablando de que, una droga incluso más potente que la cocaína (al menos, en la respuesta adictiva), está presenta allá donde vayamos.

Según estudios, el azúcar podría presentar un factor adictivo hasta 8 veces mayor que el de la cocaína (casi nada).

Sin duda, es la droga camuflada de nuestro tiempo.

La droga del siglo XXI

Levántate y abre el armario. Seguramente, esté abarrotado de galletas, chocolate, cereales, bollos y dulces. Y, aunque no fuese así, seguro que tienes yogures, refrescos o zumos en la nevera.

Ve al supermercado e intenta escapar de los productos azucarados. Tranquilo, es imposible: están en todas partes y son los más atractivos y baratos. Mires donde mires, desde la publicidad de Coca-Cola a los nuevos helados del Burger King, el azúcar está en todas partes.

Básicamente, es como si un fumador viviese rodeado de paquetes de cigarrillos. O un alcohólico, de bananas daiquiri. Nunca se desengancharían, porque, en su realidad, su adicción es algo aceptado como normal. Lo mismo sucede con el azúcar.

terrones azúcar
Mira que pequeñitos e inofensivos parecen… lastima que nos maten poco a poco. 🙁

Un recuerdo evolutivo

Esta adicción tiene sentido, ya que, evolutivamente, estamos diseñado para ello. Los primeros humanos sobrevivían con el alimento que encontraban, que, en la mayoría de casos, era poco.

En ese mundo, el azúcar era un bien muy escaso. Quizá, la forma más sencilla de conseguirlo era a través de la miel, aunque, para eso, tenías que hacer frente a decenas de abejas defendiendo su panal.

El cerebro no es tonto y busca la supervivencia por encima de todo. El azúcar es capaz de aportar grandes cantidades de calorías que, más tarde, se convertirán en reservas. Por esta razón, es consciente de la importancia del azúcar y, si este solo está presente en la miel, animará al humano que supervisa a acabarse hasta la última gota.

Este comportamiento tenía sentido hace 200.000 años, pero ahora se ha vuelto desadaptativo. El azúcar ha pasado de ser un bien escaso a uno (demasiado) abundante. Es muy difícil que nos muramos de hambre hoy en día, pero el cerebro no lo interpreta así.

Si hay azúcar disponible, hay que dar con todo. Esa era la regla desde un principio y nada ha cambiado desde entonces.

«El postre»
Si alguna vez te has preguntado «por qué siempre hay espacio para el postre«, tengo la respuesta: es por culpa de este comportamiento desfasado.

Aunque estés apunto de explotar, tu cerebro va a decir: «¡Azúcar! ¿Cómo vas a dejarlo en el plato? ¡Qué quizá nos muramos si no te lo comes! (si estuvieses en la sabana, claro)

Como ves, caer en la tentación de pedir postre es normal, está en nuestros genes. Bueno, en algunos más presentes que en otros…

Mi relación con el azúcar

Seguramente, hayas entrado aquí en busca de mi experiencia. Al fin y al cabo, todos sabemos que el azúcar no es lo mejor para la salud, pero, hasta que no nos lo demuestran con hechos, nos cuesta ser conscientes de ello.

Durante esta cuarentena, he recaído en mi adicción. Creo que empecé a notar mi dependencia al azúcar hará un año. Por casualidades, estuve dos o tres días sin comer mucho dulce, momento en el que empecé a sentir cierto «mono».

Aclaremos que mi consumo de azúcar no era muy exagerado. Mi ingesta se centraba en el postre y los típicos «caprichos». En un primer momento, me parecía impensable que ese vacío que sentía en el estómago estuviese causado por la falta de azúcar.

Durante esos dos o tres días sin azúcar, me sentía cansado y sin energía. Comiese lo que comiese, no me saciaba y mi estómago (o más bien, mi cerebro), me pedía a gritos algo dulce y delicioso. No se cómo llamarás a eso, pero yo lo suelo llamar «dependencia».

Era increíble cómo, con un simple trozo de chocolate, mis ansias se calmaban. Tras este descubrimiento, fui más consciente del factor adictivo del azúcar. Desde entonces, he intentado moderar su consumo, pero es algo de lo que cuesta mucho «desengancharse».

No es que quiera empezar una guerra contra el azúcar, pero soy consciente de sus efectos a largo plazo. Une su poder adictivo con los riesgos de obesidad, enfermedades cardiovasculares o el incremento de acidez y toxicidad en el cuerpo que provocan y obtendrás una mezcla explosiva.

Como decía, al estar encerrado en casa ha sido más difícil resistir la tentación. De hecho, me decidí a escribir esto porque volvía a notar esos síntomas que experimenté hace un año. Además, si a mí me pasa, ¿por qué a otros no?

¿Soy adicto al azúcar?

Puede que te estés preguntando si tú también eres un yonqui del azúcar. Pues bien, es fácil comprobarlo.

Deja de comer azúcar procesado (bollería, chocolate y el resto de alimentos dulces, a excepción de la fruta) durante unos días. Si no notas nada distinto, quiere decir que te llevas bien con nuestro amigo dulce.

Pero, si notas hambre descontrolada, antojos, malestar o cansancio, estás en el lado oscuro. No te preocupes, nos pasa a casi todos.

(Necesito ese paquete de Oreos. Ya me conformo hasta con una ensaimada.)

¿Cómo superar la adicción al azúcar?

«Vale, pero no me puedes decirme que tengo una adicción y no darme pistas de cómo superarla». Te entiendo, te entiendo.

Lo primero de todo es que, lamentablemente, veo difícil que la adicción al azúcar se pueda «superar«. Mira a tu alrededor: hay azúcar por todas partes y nada hace pensar que vaya a acabarse de la noche a la mañana.

Los productos azucarados siempre van a estar ahí, porque son muy baratos y rentables. Y, dados los poderosos efectos que provocan en el cerebro, una pequeña dosis es suficiente para querer más.

Nunca vas a eliminar la atracción por lo dulce, pero sí que puedes manejarla. Una buena idea sería deshacerse de todos los productos industriales que tienes en la despensa. Si no los ves, es más fácil vivir sin ellos.

¿He superado la adicción al dulce? No, pero tampoco tengo interés en hacerlo. En un mundo en el que se incita a consumir azúcar constantemente, se requiere mucho esfuerzo para no caer en la tentación.

Soy consciente de que no es bueno para mi salud y que he sentido dependencia. Por eso mismo, intento no abusar y llevar una alimentación sana. Pero, si realmente quiero algo dulce, lo como sin problema.

Aún así, si quieres eliminar el azúcar de tu vida, háztelo fácil. Suprímelo de tu dieta y frecuenta restaurantes en los que no abunde el azúcar.

Diseña un «entorno sin azúcar» y te será más fácil dejarlo.


Esta ha sido mi experiencia con el azúcar, aunque cada persona tiene la suya. Hace unos meses hablé de ello en Instagram, así que, para saber un poco más, puedes consultar el post pinchando aquí.

Si te ha resultado interesante, te sugiero que eches un vistazo a este post, donde te hablo de mi experiencia con el ayuno intermitente:

Me encantaría que me contases tus experiencias con el azúcar, qué te ha parecido el post o si tienes alguna duda al respecto. Puedes hacerlo en los comentarios o mandándome un correo.

Y, recuerda que la clave es mejorar tu salud, pero sin obsesionarte. 😉

Un saludo y hasta la próxima,

– Javier

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Mi experiencia con el ayuno intermitente

tenedor

El ayuno intermitente está muy de moda. Ya sea como método para adelgazar o práctica saludable, el ayuno ha despertado la curiosidad de muchos.

Llevo practicando el ayuno intermitente desde hace 6 meses. En este post, te contaré por qué y cómo lo hago, así como mis conclusiones.

Al acabar este artículo, tendrás todas las herramientas necesarias para dominar el arte de ayunar. Así que, si te interesa, sigue leyendo.

¿Qué es el ayuno intermitente?

Antes de nada, toca explicar qué es el ayuno intermitente. Básicamente:

El ayuno intermitente es un modelo de alimentación, basado en ciclos diferenciados de ayuno e ingesta de alimentos.

Vamos, que durante ciertas horas dejas de comer. Durante estos periodos de ayuno no está permitida la ingesta de ningún tipo de alimento, a excepción de té, café (con un pequeño chorro de leche), infusiones y, por supuesto, agua.

pan y agua
Ya no se puede «ni a pan y agua»…

Esta práctica ha ganado peso durante los últimos años, desarrollándose variedad de estilos y tipos de ayuno. A continuación, hablaremos de los más importantes.

Tipos de ayuno intermitente

(He listado los más populares, aunque existen más tipos. También he obviado el de 12/12, pues, a la larga, sus efectos no son tan remarcables. De todas formas, consistiría en ayunar 12 horas y comer durante las 12 restantes.)

Ayuno 16/8

El tipo de ayuno intermitente más popular. Se basa en un período de ayuno de 16 horas, permitiendo la ingesta de alimentos durante las 8 restantes.

Es el que hago yo y, básicamente, consiste en saltarse el desayuno. No es complicado de seguir, pues, si acabas la cena a las 22:00 y no comes hasta las 14:00 del día siguiente, habrías cumplido las 16 horas.

Ayuno 20/4

Este tipo de ayuno es más avanzado. Se trata de ayunar 20 horas y comer durante las 4 restantes. La ingesta de alimentos suele centrarse en la cena.

Ayuno 24h

Como su nombre indica, se basa en pasar un día entero sin comer. Suele combinarse con el Eat-Stop-Eat (extraído del libro con el mismo nombre).

Esta variante comprende dos ayunos de 24 horas a la semana. Si eres principiante, no es recomendable que empieces con este tipo de ayuno.

Otros tipos de ayuno

  • Ayuno en días alternos: consistente en ayunar un día sí y otro no. Puede ser flexible y combinar distintos tipos de ayuno.
  • One Meal a Day (OMAD): se centra en comer una sola vez al día, sin importar el horario. No recomendable si estás empezando.

Estas son las modalidades de ayuno intermitente más populares. Sin embargo, no son las únicas, así que, si quieres profundizar más, puedes hacerlo a través de este post.

El mejor tipo de ayuno para principiantes

Como has podido comprobar, existen diversas modalidades de ayuno, pudiéndolo adaptar a tu rutina y necesidades. De hecho, esta versatilidad es una de las causas por las que el ayuno ha ganado tantos seguidores.

Sin embargo, y si estás empezando, te recomiendo probar el tipo 16/8, dada su facilidad para implementarlo en el día a día. Además, no queremos que te desmayes de hambre (tranquilidad, no va a ocurrir), por lo que es mejor empezar poco a poco.

Si eres principiante, empieza por el ayuno 16/8.


Beneficios del ayuno intermitente

Si es la primera vez que oyes hablar del ayuno intermitente, seguramente te preguntes, ¿de qué me sirve a mí pasar hambre? Eso mismo pensaba yo (más aún si tenemos en cuenta que soy fan de las buenas comidas), hasta que descubrí sus beneficios.

El primero y más evidente, es el tiempo. Al saltarte comidas, tampoco tienes que cocinarlas, pudiendo invertir ese tiempo sobrante en cualquier otra cosa.

Otra beneficio evidente es la restricción calórica (es decir, la reducción en la ingesta de calorías). El ayuno es muy socorrido en los procesos de adelgazamiento, básicamente porque se reduce la cantidad de calorías que ingerimos en el día.

Sin embargo, los beneficios que más me interesan son aquellos relacionados con la salud. Para empezar, nos permite recuperar la verdadera sensación de hambre, libres de los traicioneros picoteos.

Pero, eso no es todo. Agárrate a la silla, sillón, mesa, barrandilla o lo que tengas cerca, porque estos son los beneficios que el ayuno puede brindar a nuestra salud:

  • Reducción en las tasas de diabetes, enfermedad cardíaca y presión sanguínea elevada.
  • Posible aumento de energía (al liberarse de la carga de la digestión).
  • Mejora en la sensibilidad a la insulina.
  • Posible retraso del envejecimiento celular, debido a la autofagia (proceso por el cual la célula es capaz de eliminar sus propios desechos, alargando su vida total).

No sé si eres consciente de lo que esto último significa. Experimentos realizados en ratones demostraron que, aquellos que fueron sometidos a periodos de ayuno, desarrollaban enfermedades con menor frecuencia, lo que se traducía en una vida más larga.

raton
Vamos, que los ratones entraban en modo Matusalén…

Básicamente, y gracias al proceso de autofagia, el ayuno puede prevenirnos de enfermedades como cáncer o diabetes. Todavía no se han realizado estudios concluyentes en humanos, pero todo apunta a que el ayuno es clave para preservar la salud.

Puedes consultar en profundidad sus beneficios en estas dos páginas:


Estos son sus beneficios generales, pero no dejan de ser vagos. Sé que quieres hechos y testimonios, por lo que, a continuación, te contaré mi experiencia con el ayuno.

¿Cómo y por qué ayuno?

Hace 6 meses, tras informarme sobre el ayuno intermitente, decidí ponerlo en práctica. Por aquel entonces (y antes de vernos confinados en casa), yo solía ir a la Universidad, de 8:30 a 14:00 ó 14:30.

Debido a mi horario, opté por la modalidad 16/8 (que, como te he explicado antes, es la más recomendable). Mi plan se basaba en saltarme el desayuno, ayunando hasta la hora de comer (es decir, hasta que acababa las clases). De esta forma, gran parte de esas 16 horas las pasaba durmiendo (algo que te recomiendo).

Hay que decir que, desde hace bastantes años, no desayuno mucho, ya que la comida a primera hora de la mañana no me suele sentar del todo bien. De hecho, los motivos por los que decidí empezar el ayuno fueron dos:

  • El desayuno me sentaba mal.
  • Al sentarme mal, la digestión era pesada y me quitaba mucha energía, por lo que me moría de sueño durante toda la mañana.

Estos fueron los motivos que me empujaron a ayunar, aunque más tarde, al descubrir sus múltiples beneficios, ganaron aún más peso.


Los primeros días fueron complicados. A media mañana, la tripa me rugía, cosa poco agradable si estás en clase, como seguro te imaginarás. 🙂

A cambio, me notaba mucho más despierto y activo, pudiendo prestar más atención y acabando con mi estado de «zombie mañanero». Para calmar el hambre y alargar al máximo el ayuno, solía comer algo de fruta o un puñado de frutos secos, a eso de las 13:00.

Con el paso del tiempo, la sensación de «hambre extrema» se fue calmando y, a día de hoy, estoy perfectamente acostumbrado. Hasta que te ocurra lo mismo, te sugiero que rompas el ayuno un poco antes, comiendo algo ligero.

Decirte que, como principiante, un error que cometí fue pasar de no comer nada a darme un festín. Si rompes el ayuno con 3 jabalíes y 4 kilos de pasta, ten claro que a tu estómago no le va a gustar. Para solucionarlo, una buena opción es tomar algo de fruta o unos frutos secos antes de la comida.

El ayuno y el ser humano

Como te decía, con el tiempo me fui acostumbrando. Hoy por hoy, suelo saltarme desayuno, almuerzo y merienda, más que nada, porque no tengo hambre. Esa gula que sentía en un principio ya no existe:

Como cuando realmente lo necesito.

Muchos se echarán las manos a la cabeza, ya que las cinco comidas al día son «sagradas». Pero, si lo piensas, ayunar tiene más sentido como especie. No nos diferenciamos mucho de nuestros ancestros y, ¿crees que ellos comían 5 veces cada día?

Efectivamente, no lo hacían. Antes de ser la especie dominante, no éramos más que unos primates evolucionados. A menudo, nos veíamos obligados a hacer de carroñeros y nos alimentábamos de aquello que fuésemos capaces de recolectar.

En consecuencia, ayunar era nuestra forma de vida. Cuando había comida, se comía; sino, tocaba pasar hambre. Por tanto, estamos bien adaptados al ayuno (mucho más que a comer continuamente y sobrecargar el estómago).

Entonces, ¿por qué ayuno?

Como explicaba antes, ayuno porque me sienta bien y me permite tener más energía por las mañanas. Me gusta hacerlo.

Es cierto, sus posibles beneficios suponen un plus, pero, si no notase que me ayuda, no estaría dispuesto a pasar hambre, por muy maravilloso que fuera a la larga.

Sin embargo, quiero dejar claro que el ayuno intermitente no es para todo el mundo. Además, requiere fuerza de voluntad y sacrificio. Y, esto último, no se mantendrá si solo te centras en sus beneficios a largo plazo.

Ayuno porque me gusta y me siento bien haciéndolo. Si no te ocurre lo mismo, quizá no sea para ti.


Precauciones sobre el ayuno intermitente

Ayunar no es para todos. Para empezar, el contenido de este post plantea información para adultos sanos. Además, los efectos del ayuno intermitente en humanos aun están en fase de estudio.

Empecé a ayunar con 18 años, pero, hay que puntualizar que no se han estudiado sus efectos en adolescentes, aunque, en la práctica, no parece haber problemas. Eso sí, siempre que se haga con cabeza.

Sin embargo, existen grupos de riesgo, a los que se les desaconseja esta práctica.

  • Mujeres embarazadas o en período de lactancia.
  • Niños menores de 18 años.
  • Personas con un peso muy bajo (Índice de masa corporal inferior 20-25).
  • Personas con trastornos alimenticios.
  • Pacientes con enfermedades cardiovasculares.
  • Personas con diabetes (consultar con un especialista).
  • Otros.

No soy médico ni nutricionista, por lo que, si tienes cualquier problema de salud, habla con un especialista sobre la implementación del ayuno en tu vida (no me hago responsable de que se te vaya la pinza 😉 ).


Tu turno

Si has llegado hasta aquí, ya tienes lo necesario para empezar con el ayuno intermitente. A continuación, te planteo los siguientes pasos:

  • Primero, asegúrate de que cumples el perfil y puedes ayunar sin peligro para tu salud. Si no lo tienes claro, consúltalo con un especialista.
  • Decide qué tipo de ayuno te viene mejor (te recomiendo el 16/8).
  • Prueba los primeros días, para comprobar cómo te sientes. Si no puedes completar las 16 horas de ayuno (o las que hayas fijado), rompe el ayuno y come algo ligero (por ejemplo, fruta).
  • No falles durante las primeras semanas, siempre adaptándote a lo que te pide el cuerpo.
  • Recuerda que, durante el ayuno, puedes (y debes) tomar agua, té, infusiones o café con muy poca leche.
hombre comiendo calabaza
Te aseguro que, al principio, te parecerá apetitoso hasta un trozo de brócoli.

Si decides probarlo, ten claro que es en favor de tu salud. No consiste en obsesionarse y centrar tu vida en el ayuno. Si te apetece comer, hazlo. Recuerda que no es una obligación, sino una forma de cuidarte.

Te he intentado explicar lo que sé sobre el ayuno, pero aún te queda mucho por aprender. Te recomiendo echar un ojo a libros como Eat, Stop, Eat y canales como el de Mario Luna, tanto el principal, como Salud Extrema.

Y, si tienes alguna duda, puedes dejármela en los comentarios o mandarme un mail, e intentaré responderla. 😉


Por último, te dejo un post que, siendo distinto, puede complementar el ayuno:

Un saludo y hasta la próxima,

-Javier

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¿Cómo crecer en Instagram? (sin trampa ni cartón)

«Cómo crecer en Instagram» es un tema del que apenas se habla, por lo que he decidido dedicarle el post que se merece (nótese la ironía). Así que, ya seas @nuevousuario32 o @leomessi, lo que viene a continuación te interesa.

Antes de empezar, quiero advertirte que este post contiene verdades dolorosas y dosis nulas de falsas esperanzas. Si estás acostumbrado a seguir trucos mágicos de vendehumos y no estás dispuesto a cambiarlo, abstente de continuar.

Aclarado esto, entremos en materia.

¿Quién soy yo para hablar de Instagram?

Me he visto en la obligación de poner esta pregunta cliché al principio, porque sé que mucha gente dejará de leer si no lo hago. No quería hacerlo, pero me veo obligado a admitir que soy el Community Manager (algo así como el responsable, pero en inglés) de la cuenta @instagram. Sí, ese soy yo.

Instagram
Sí, soy yo el que puso de moda las fotos de gatos (lo siento).

Bueno, ahora en serio. No soy el administrador de @instagram, ni tengo ni idea de quién puede serlo (pero parece un buen trabajo). De hecho, no soy ningún influencer ni marca reconocida mundialmente en el mundo de Instagram. Entonces, ¿por qué deberías seguir mis consejos?.

Tras pensarlo un rato, he llegado a la conclusión de que deberías hacerlo por 3 razones:

  • Llevo creando y haciendo crecer cuentas de Instagram desde hace 3 años.
  • Me importa un pepino tener miles de visitas, por lo que no te voy a ofrecer los típicos «trucos mágicos» y «grandes secretos» que tanto tráfico generan a otros blogs.
  • No me paga nadie, así que puedo darte mis opiniones más honestas. 🙂

Como bonus, mostrarte que tengo una cuenta (@educacionmoderna_) con más de 7000 seguidores. Y no es por hacerme el arrogante, pero no la hago crecer más rápido porque, en este momento, no me interesa hacerlo (ahora hablaremos sobre esta afirmación tan pretenciosa).

No sé si te habrá bastado como carta de presentación, pero esto es lo que soy y he conseguido. Una vez hechas las presentaciones, entremos en materia: tú quieres crecer en Instagram y yo quiero que enseñarte las únicas 2 maneras de conseguirlo (esto promete).


Las 2 formas de crecer rápido en Instagram

Me he permitido añadir «rápido» porque entiendo que es lo que estabas buscando. Alcanzar los 10.000 seguidores es un sueño, pero nadie quiere esperar 15 años para cumplirlo. Es lógico.

En mi experiencia, solo hay 2 maneras de crecer rápido en Instagram:

  • Pagando
  • Sin pagar (más difícil)

Quizá te haya desilusionado, pero ya te advertí que habría verdades dolorosas. A día de hoy, conseguir miles de seguidores suele requerir pasar por caja. Puede hacerse gratis, sin invertir un céntimo, pero es más complicado.

No me gusta ser pesimista, por lo que empezaremos hablando de cómo conseguir seguidores de la forma tradicional: sin pagar nada. Los siguientes consejos son una mezcla de ideas que he cogido de otros blogs y de experimentos personales. Hay métodos conocidos, pero también otros que no he visto en ningún sitio.

Atent@, vamos a destripar los secretos del crecimiento en Instagram.


Cómo ganar seguidores sin gastar un céntimo

La competencia en las redes sociales es enorme,pero aun es posible destacar sin tirar de cartera. Instagram es un claro ejemplo de ello, por lo que vamos a analizar cómo implementar una estrategia de crecimiento efectiva.

Para empezar, es hora de olvidarnos de los pequeños detalles. Conocer la mejor hora para publicar, elegir bien los colores y el tipo de letra o dominar las stories son habilidades útiles, pero no imprescindibles. De hecho, solo existen 2 reglas necesarias para despuntar en Instagram:

  • Saber utilizar los hashtags.
  • Ofrecer algo distinto y de calidad.

La parte buena es que, si consigues cumplir estas dos premisas, estarás mucho más cerca del éxito. La mala, que son las más difíciles de alcanzar.

Si te parece, empezaremos hablando de los hashtags.

La maestría de los hashtags

Tatúatelo: los hashtags son tus amigos. Estas caprichosas y cambiantes herramientas guardan la llave para catapultar tu cuenta al estrellato. Pero, primero, tienes que saber cómo usarlos.

Soy consciente de que existen miles de blogs y estrategias relacionadas con el uso de hashtags, pero no pretendo hacer un resumen de ellas. En lugar de eso, voy a mostrarte cómo los uso yo, con datos y pruebas.

Si te soy sincero, estoy un poco nervioso. Vas a ser testigo de cómo echo por tierra miles de regueros de tinta electrónica, gastados en escribir teorías y consejos poco prácticos sobre los hashtags. Lo siento por aquellos gurús que hayan invertido su vida en entender cómo funcionan estas pequeñas almohadillas, pero es que es algo muy simple, mucho más de lo que se empeñan en mostrar.

usar los hashtags
Pese a que muchos piensen lo contrario, no hace falta hacer malabares para dominar los hashtags…

A continuación, te explicaré cómo puedes replicar el uso que hago de los hashtags, así como los resultados que consigo. Vayamos por pasos:

1- Abre Instagram en tu ordenador (también puedes hacerlo desde el móvil, pero es más incómodo).

2- Elige el hashtag que mejor represente tu temática (y, a poder ser, que más posts contenga), escríbelo en la barra de búsqueda y entra en él. Debería salirte esto (yo he elegido #emprendimiento).

Crecer en Instagram

3- Fíjate en el apartado Hashtags relacionados (si no te aparece, es porque el # que has elegido no tiene suficientes publicaciones). Estos son los hashtags que usarás en tu post.

Crecer rápido en Instagram

4- Copia y pega esos hashtags en tu nuevo post. Yo suelo hacerlo en un comentario aparte, aunque no sé si tendrán el mismo efecto si los colocas en la descripción de la foto.

5- ¡Ya estaría! Ahora a comprobar cómo se comporta la publicación. 🙂


Como ves, es lo más sencillo del mundo. Lo he probado a lo largo de estos últimos 2 años y, unas veces más y otras menos, siempre atrae muchas visitas. Lo que suelo hacer es estudiar qué hashtags me interesan, preferiblemente aquellos que superen las 200.000 publicaciones.

Tras esto, abro una hoja de cálculo de Google Drive y copio y pego el hashtag principal y los hashtags relacionados. De esta forma, siempre que quiero subir una foto desde el móvil, entro en la aplicación de Google Drive y copio los hashtags que me interesan.

Te recomiendo que hagas varias listas, con temáticas relacionadas pero ligeramente distintas. Por poner un ejemplo y si tu cuenta trata de emprendimiento, puedes buscar varios hashtags (#emprendimiento, #dinero, #negocios…) y copiar sus hashtags relacionados.

Personalmente, suelo utilizar 2 listas por post, ya que Instagram solo permite añadir 30 hashtags (cada lista contiene entre 10 y 12 #). Ten cuidado de no repetir ninguno, es algo que Instagram puede penalizar, al considerarlo spam.


Resultados

Sinceramente, no recuerdo de quién tome la idea, pero no he vuelto a encontrar este método en ningún vídeo o blog (algo increíble, dado lo útil que es). Y, como considero necesario predicar con el ejemplo, te adjunto las estadísticas de varios de mis últimos post.

Debajo de cada foto tienes el link a su respectivo post, para que puedas ver qué hashtags he utilizado (fíjate en las cuentas alcanzadas a través de hashtags, marcado en rojo en las imágenes).



Como ves, los datos hablan por sí solos. Con mayor o menor impacto, siempre atraen muchas visitas a mis posts. Tras años de pruebas y fracasos, puedo decir que este es el método que mejores resultados me ha dado.

También, hay que tener en cuenta que, al ser una cuenta de 7000 seguidores, los resultados son mayores. Si estás empezando, sin duda te ayudarán, pero no esperes conseguir 10.000 impresiones en tu primera foto.

Cuanto mayor sea tu número de seguidores, mejores resultados te darán los hashtags (lógicamente)

Pero, antes de que te lances a llenar tu cuenta de hashtags, quiero advertirte de algo: este método no te servirá de nada si el contenido no está a la altura. Como no se cansan de repetir los gurús, el contenido es el rey.

Y esta es la segunda regla básica que debes tener en cuenta.

El contenido lo es (casi) TODO

Los hashtags te ayudarán, pero no hacen milagros. Un contenido mediocre, por mucha publicidad que tenga, sigue siendo mediocre. Y eso, la gente lo nota (o suele hacerlo).

Si quieres explotar en Instagram, tu contenido debe ser:

  • Muy valioso
  • Distinto y novedoso

Quizá, en otros aspectos, ser el segundo o el tercero en algo esté bien, pero en Instagram, no. Los usuarios de esta red social prestan microsegundos de atención a cada post, y si alguien está haciendo lo mismo que tú y mejor que tú, va a absorber la totalidad de dicha atención.

Esta es la razón por la cual las cuentas de marca personal funcionan tan bien. Puede haber decenas de perfiles sobre moda o negocios, pero solo una Dulceida, un Óscar Casas… o un Javier Teja.

La gente les sigue porque empatizan con ellos y, en su individualidad, son únicos. Sea cual sea la temática de tu cuenta, tiene que tener este efecto. Si lo que quieres es crecer y hacerlo rápido, no puedes ser «una cuenta más de x temática». Cada vez que alguien ve tu nuevo post, tiene que reconocer que es «tuyo«.

publicaciones Instagram
¡Necesitamos tu contenido único!

¿Cómo se consigue eso? Bueno, es tu responsabilidad descubrirlo. Aunque parezca que todo está hecho, aun existen muchos territorios por explorar. Como te decía, la forma más sencilla es a través de tu propia marca personal, pues nadie va a poder reemplazarte (espero). Aun así, puede extrapolarse a cualquiera que sea tu temática.


Conclusión

Acabamos de ver los dos pilares imprescindibles para crecer en Instagram sin gastar dinero. Como has podido comprobar, uno complementa al otro.

Un buen contenido sin repercusión es casi tan malo como uno mediocre y popular.

Lo que publiques tiene que gustarte, eso es innegociable, pero también debe ayudar a otros, de la forma que sea. Y, la única receta para acertar, se basa en probar y probar.

Busca una temática que te guste, crea un contenido único y valioso y poténcialo con los hashtags. Esa es la clave, aunque resulta más fácil decirlo que llevarlo a cabo. Y ten algo claro: si trabajas bien, los resultados llegarán, pero requerirá tiempo.


Antes de acabar este apartado, me gustaría darte un consejo.

Hasta hace poco, tenía claro que Instagram era el buque insignia de mi estrategia. Pero, poco a poco, me di cuenta de que quizá no era para mí. Mi contenido no es espectacular ni fácil de digerir y, tristemente, el valor que yo le daba era distinto del que le daba la plataforma.

Cada red social es distinta y su contenido ideal, también. Con este blog, siento que, cuanto más útil resulte lo que escribo, más gente lo verá. Y eso, con Instagram, no me ocurría. Antes de lanzarte, valora qué es lo que quieres y cuál puede ser la plataforma más adecuada para conseguirlo. 😉


Crecer en Instagram pagando

Ya hemos visto cómo ganar seguidores de forma orgánica, por lo que nos toca pasar al otro método: el de pago.

Este método tiene varios contras y un gran pro:

  • Necesitas saber manejar Facebook Ads.
  • Pueden llegar seguidores que no se identifiquen del todo con tu contenido.
  • Tienes que gastar dinero.
  • Es el método MÁS RÁPIDO para crecer en Instagram.

Si quieres ganar seguidores rápidamente y no te importa pagar por ello, esto te va a interesar. Si no, tampoco está de más conocer cómo hacerlo.

Anuncios de pago: tu mejor arma

Para crecer en Instagram necesitamos que la gente vea nuestro contenido y, para ello, tenemos que hacérselo llegar. Los hashtags son una manera de hacerlo, pero, si necesitas algo más potente, los anuncios serán tu mejor opción.

Estoy seguro de que, navegando por las stories, te has cruzado con algún anuncio, el cual te da la posibilidad de redirigirte a una página de destino externa. Pues bien, lo que vamos a hacer es usar estos anuncios para captar seguidores.

Para ello, nos valdremos de la herramienta Facebook Business Manager , en concreto, de su Administrador de anuncios. El proceso es un tanto enrevesado si lo hacemos por primera vez, pero puede resumirse en 3 pasos:

1- Creamos una cuenta en Facebook Business Manager.

2- Entramos a Instagram y convertimos nuestra cuenta en cuenta de creador o de empresa (para ello, deberemos vincularla a Facebook y crear una página en dicha plataforma).

3- Una vez vinculado, entramos en el Administrador de anuncios y creamos nuestro primer anuncio.

Si no has entendido nada, tranquil@. Podría explicarte en detalle cómo hacerlo, pero creo que será más rápido si lo dejamos en manos de The Marcsi. Cómo experto en marketing digital, en su canal de Youtube o Instagram, puedes encontrar tutoriales para volverte un experto en Facebook Ads. Concretamente, puedes empezar por este mini-curso, disponible en Youtube. Te lo dejo a continuación, aunque también puedes verlo clickando aquí.


Resultados

Como te decía, los anuncios de pago presentan pros y contras. Sin duda, son la herramienta más útil para conseguir seguidores, pero hay que saber utilizarlos. En la serie de tutoriales de The Marcsi, aprenderás a segmentar tu público objetivo (aquellas personas a las que va dirigida tu cuenta), valiéndote del creador de audiencias de Facebook Ads.

(Es tema de otro post, pero resulta inquietante saber que puedes segmentar tu anuncio en base a la renta, el estado social o la marca de detergente que usa cada persona: nuestra privacidad es una ficción, al menos para Facebook).

Decíamos antes, que uno de los contras era que atrajeses seguidores que no se identifican del todo con tu cuenta. Es un problema, pues no quieres tener 20.000 seguidores, de los cuales solo intereses a 200. La mejor solución para evitar esto es:

  • Crear anuncios veraces, que reflejen lo que ofreces.
  • Definir y segmentar bien tu audiencia.

Aprenderás a segmentar tu audiencia con The Marcsi, así que no te preocupes por eso ahora. En cuanto a crear anuncios veraces, te pondré mi propio ejemplo. Este es el modelo de anuncio que mejor me ha funcionado:

Facebook Ads
Como ves, más simple imposible…

Mi cuenta, @educacionmoderna_, está enfocada a jóvenes estudiantes, así que el anuncio no puede ser más descriptivo. Previamente, había segmentado la audiencia para que el anuncio se mostrase a mi público objetivo (jóvenes, estudiantes, de habla hispana…). Si deslizaban, eran redirigidos a mi cuenta de Instagram. Estos fueron los resultados:

Crecer en Instagram rápido

Te lo explico brevemente. Gasté 14€ en el anuncio y llego a 246.207 personas. De ellas, 7203 visitaron mi cuenta, costándome cada click 0,002€. No se muestra en el gráfico (así que tendréis que creerme), pero, de esas 7203 personas, entre 900 y 1000 me siguieron: es decir, cada seguidor me costó unos 1,5 céntimos.

Hay que decir que la campaña funcionó muy bien, de ahí los números. Pero, si echamos cuentas, nos encontramos con que, de haber invertido 150€, habría podido conseguir 10.000 seguidores (obviamente, es una hipótesis).


Advertencia final

Como ves, unir anuncios eficaces y una inversión adecuada es la manera más rápida de crecer en Instagram. Es verdad que hay otros métodos de pago, como las promociones (pagar a un influencer para que te promocione), pero, como es algo que nunca he hecho, no voy a entrar a valorarlo.

De todas formas, el contenido que publiques sigue siendo esencial. Si los anuncios son un complemento, el contenido es el pilar base. Inviertas 10€ o 10 millones.

Por muchos anuncios que pongas, si tu contenido es malo, los nuevos seguidores se marcharán tal como han entrado.

Finalmente, quizá sepas que existe la posibilidad de poner anuncios desde el propio Instagram. Es algo que no te recomiendo, ya que es mucho menos personalizable que Facebook Ads. Antes de invertir dinero y tiempo en ello, prueba la herramienta de Facebook.


Conclusiones

Puede sonar pretencioso, pero me atrevería a decir que estás ante la guía definitiva de crecimiento en Instagram. Con sus más y sus menos, los métodos explicados arriba se basan en fundamentos básicos, por lo que es improbable que sufran cambios importantes a lo largo del tiempo (esperemos).

Repasemos los dos métodos principales y sus elementos:

  • Método Gratuito: contenido único y valioso + uso correcto de hashtags.
  • Método de Pago: contenido único y valioso + uso correcto de hashtags + anuncios de Facebook Ads.

Si cumples estas premisas, tendrás la receta del éxito. De todas formas, requerirá tiempo y esfuerzo, como todo. La competencia en Instagram cada vez es mayor, por lo que deberás desmarcarte del resto y ser constante. Si estás dispuesto a ello y sigues los métodos propuestos, tarde o temprano alcanzarás tu objetivo.

Para cerrar, quiero hacerte reflexionar. Si estás leyendo esto y quieres ganar seguidores, tiene que haber un propósito detrás. No cometas el error de que ese propósito sea monetario, porque no te llevará muy lejos. Ganar dinero con Instagram es complicado y requiere tener las cosas muy claras. No quiero que te pase como a mí y lo descubras tras meses de dedicación.

Si vas a empezar una cuenta, asegúrate de que sea sobre algo que te guste. Yo me dí cuenta de que me gustaba escribir y que los pies de foto se quedaban pequeños para ello. Por esa razón, decidí comenzar mi blog.

No te lances a lo loco. Define primero tus metas y, tras ello, plantéate si Instagram es la mejor vía para alcanzarlas. Y, en el proceso, asegúrate de disfrutar. Como bien decía Antonie de Saint-Exupéry, autor de «El Principito»:

Un objetivo sin un plan es solo un deseo.

Con esto claro, estarás preparado para exprimir todo el potencial que tiene Instagram.


Ahora sí, final

Espero que te haya resultado útil esta mini-guía. Instagram es una red social apasionante y, crear un negocio alrededor de ello, aún más.

Es un post denso, por lo que te aconsejo que lo repases las veces que necesites.

crecer en Instagram
Si tu mente está así ahora mismo, es normal, no te preocupes.

Si tienes cualquier duda, déjamelo en los comentarios e intentaré ayudarte. 😉

Bueno, ¿a qué estás esperando? Tienes trabajo por delante, ¿no?

Un abrazo y mucha suerte con tu cuenta,

-Javier

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¿Cómo emprender siendo joven?

bombilla rota

Si estás leyendo esto, entiendo que te interesa el mundo del emprendimiento. Dado que, últimamente, todo el mundo quiere emprender, pensarás que esta es una de las muchas webs sobre emprendimiento que has consultado. Sin embargo, te equivocas.

Este es un post escrito por un chaval de 19 años, que lleva varios años metido en el fascinante mundo del emprendimiento y que, creo, te puede aportar un punto de vista distinto. Me llamo Javier y, a continuación, hablaremos de cómo emprender si eres joven (música épica de fondo).


Estoy cansado

Quizá no sea el subtítulo más motivador para empezar este artículo, pero estoy cansado. Cansado de ver cómo, con unas palabras mágicas y técnicas ultrasecretas, te prometen que serás rico en 2 ó 3 meses (incluso menos).

Primer golpe de realidad de este post: llevo casi 3 años interesado en el emprendimiento y, tras sacar un libro, lanzar una web de afiliados, alcanzar los 7000 seguidores en Instagram y otras chapuzas varias, he ganado menos de 100€.

Repito: casi 3 años –> menos de 100€

Tras esta desilusionante pero necesaria aclaración, se plantean dos alternativas: o soy un incompetente en todos los proyectos que me propongo, o emprender no es tan fácil como lo pintan. Me tengo en buena estima, así que apostaría por lo segundo.

Las cosas van cayendo por su propio peso. ¿Puedes hacerte rico de la noche a la mañana? ¿Va a estallar ese proyecto al que le has dedicado un par de semanas? ¿Antes de que acabe el mes vas a estar tomando un café con Bill Gates? La respuesta es que, como poco, parece bastante bastante improbable.

Pero sumérgete un poco en Internet y verás cientos de personas que lo han conseguido y que, tras años de experiencia, te ofrecen enseñarte a conseguir lo mismo 400 veces más rápido. Permíteme desconfiar.

El problema es que todos sabemos de qué pie cojeamos. En la sociedad actual, todo tiene que ser ahora y ya. Une eso a un arraigado sentimiento de «entitlement» (básicamente, de creer tener derecho a todo, por el mero hecho de existir) y ¡boom!: aquí tienes una hornada perfecta de los jóvenes de hoy en día.

niño mirando por la ventana
¿Por qué nadie me da like? Si hace 0,0001 segundos que he subido la foto y salgo genial…

La cultura del esfuerzo

El esfuerzo es el ingrediente principal de todo aquello que alcanza cierto éxito. No descubro América con esta afirmación, pero, es tan simple que a muchos se nos olvida (me incluyo completamente). Quiero ir un poco más allá y hablarte de lo que, tras estos años de prueba y error, pienso sobre el esfuerzo.

Para empezar, no seamos tontos. Tenemos a nuestra disposición infinidad de herramientas y servicios que nos facilitan la vida y que, por tanto, debemos aprovechar. Hoy en día, para ganarse la vida no hace faltar igualar el esfuerzo de nuestros abuelos y abuelas. La sociedad ha avanzado y la vida es más sencilla, así que usémolos a nuestro favor.

Personalmente, creo que esforzarse en la vida es crucial, pero no estoy dispuesto a trabajar hasta el final de mis días para poder sobrevivir. No quiero trabajar para el dinero, sino que él trabaje para mí (vaya frase cliché me ha salido).

Ley del mínimo esfuerzo

Seguramente, este también sea tu plan. Y es genial, pero suele tener una pega: te hace caer en la ley del mínimo esfuerzo. No vas a ganar dinero por seguir los consejos del youtuber de moda, por muy simples y sencillos que sean. Quizá no te des cuenta, pero caes en esta mala práctica muy a menudo:

  • Si empiezas un proyecto porque (en teoría) produce dinero rápidamente, estás cayendo en la ley del mínimo esfuerzo.
  • Quieres hacerte influencer para resolverte la vida a los 18: ley del mínimo esfuerzo.
  • Si esperas que en una semana obtengas los resultados que a otros les ha costado años (aunque no te lo pinten así), de cabeza en el mínimo esfuerzo.

¿Qué quiero decirte con esto? Que si lo que buscas con el emprendimiento es ganar el máximo dinero posible (asumiendo el menor riesgo y esfuerzo) y luego darte a la buena vida, lo siento, esto no es para ti. Serás lo que quieras, pero un emprendedor o emprendedora, con esa mentalidad, no.

Quizá no tengas que levantarte a las 6 de la mañana y trabajar en el campo hasta el anochecer para ganar el dinero que ganaron tus abuelos, pero todo en la vida requiere esfuerzo. Esfuerzo y tiempo.

abuelo pensando
Estos jóvenes de hoy en día no tienen cultura del esfuerzo…

Emprender siendo joven

Tras este sermón, quiero mostrarte cómo he implementado el emprendimiento en mi vida (si es que todavía sigues aquí).

A los 16 años, empecé a ver vídeos y a leer sobre emprendimiento. Para mí era un mundo fascinante, lleno de oportunidades. Por aquel entonces, no había tanto ruido y clickbait sobre el tema (aunque no tardarían en llegar los vídeos de «hago 50.000.000.€ en un día en mi mansión con piscina (acaba muy mal)». Ah, me olvidaba de «con mi hermana de 10 años»).

Fuera bromas, el emprendimiento estaba empezando a despuntar en España y yo me subí a esa ola. Poco a poco, fui profundizando en este mundo nuevo.


Primeros momentos

Me apasionaba lo que hacían y decían personas como Euge Oller o Miquel Román. Yo quería ser como yo, así que empecé varias cuentas de Instagram y, ese mismo verano, comencé a vender postales hechas a mano en distintos albergues de mi ciudad.

Como primer acercamiento al mundo emprendedor, no fue del todo un fracaso. Abandoné las cuentas a los meses y las postales no me dieron más que unos 20€, pero me sirvió para comprobar que podía hacer cosas por las que la gente estaría dispuesta a pagar.

Pasaron los meses y, en octubre de ese mismo año, decidí lanzar un blog donde vender discos de vinilo como afiliado de Amazon. Tuve que aprender a utilizar WordPress, a redactar y crear una pequeña tienda online, cosa que me mantuvo ocupado varias semanas. Pero había un problema: mi único objetivo era ganar dinero.

Para conseguir dicho objetivo, cree una cuenta de Instagram y llegué a los 10.000 seguidores usando bots, con el fin de poner enlaces de mi blog en las stories. Un consejo, no lo intentéis, no sirve de nada.

Tras un mes y medio, no había tenido ni una venta (mucho más tiempo del que me aseguraban los tutoriales de Youtube, en los que ganaban dinero a las pocas semanas). Viendo que no me motivaba y que solo lo hacía por dinero, cerré el blog a finales de diciembre, con pérdidas en hosting y dominio y sin ninguna venta.


Educación Moderna y mi libro

A inicios de 2019, mi vena emprendedora se apagó un poco. Estaba cursando 2º de Bachillerato y los estudios consumían gran parte de mi día. Estaba quemado y no me gustaba cómo funcionaba (y funciona) la educación, por lo que decidí comenzar un nuevo proyecto: Educación Moderna.

Así nació @educacionmoderna_, la cuenta de Instagram dedicada a estudiantes, por un estudiante descontento. Esto fue en mayo y, para junio, empecé mi primer libro: «Súper Estudiante: manual para el estudio y la vida».

Para julio, el libro estaba terminado. Sin embargo, no será hasta septiembre cuando lo publique. Optaré por autopublicarlo en Amazon, al ser la forma más sencilla para un escritor amateur. De su venta obtendré unos 70€, la mayoría de conocidos y familiares.

El libro era útil y cumplía su función, pero yo no tenía ni idea de cómo publicitarlo y darlo a conocer. No gane mucho dinero, pero fue una experiencia increíble y tengo claro que, sin él, ahora no estaría escribiendo esto.

Hasta el inicio de esta cuarentena (es decir, hasta principios de marzo), he seguido con mi cuenta de @educacionmoderna_, la cual ha sobrepasado los 7000 seguidores. En enero, escribí una guía sobre «cómo escribir y publicar un libro siendo joven», la cual podéis leer en este blog, pinchando aquí.


Actualidad (hasta abril de 2020)

Como decía, llegamos al mes de marzo y nos vemos encerrados en casa. No podía quedarme de brazos cruzados y decidí empezar algo que me ilusionaba desde hace tiempo: mi propio blog.

Quería hacerlo en serio, por lo que opté por comprar el curso de Ángel Alegre, fundador del blog Vivir al Máximo. Era un gasto importante, pero estoy seguro de que lo amortizaré. Por el momento, me está pareciendo muy útil y estoy contento con la decisión.


Consejos para futuros emprendedores

Esta ha sido mi historia tras 3 años en el mundo del emprendimiento. Como ves, no he llegado a Silicon Valley ni he amasado una gran fortuna, pero sí que he aprendido mucho.

Al contrario de lo que muchos piensan, considero el emprendimiento como una forma de vida. Emprender no es el fin, sino el camino. Por eso me chirría cuando veo a las nuevas generaciones que, como yo hace un par de años, quieren llegar a ser «emprendedores de éxito».

Emprender no es algo en lo que ser bueno o malo, es otra forma de ver la vida. Y, por supuesto, no hace falta crear empresas para vivir de acuerdo a su filosofía.

Tras relatarte mi experiencia, me gustaría compartir contigo alguna de las lecciones que he aprendido durante estos años. Espero que te sean de utilidad. 🙂

1-Mejórate

Una de las máximas del emprendedor es invertir en sí mismo y estoy completamente de acuerdo con ella. He entendido que, el activo más valioso que tienes eres tú mismo.

Aunque el emprendimiento no sea para ti, mejorar cada día te será útil en cualquier ámbito de tu vida. Desde que empecé a leer más en serio, a los 16 años, decenas y decenas de libros han caído en mis manos y, de (casi) todos ellos, he sacado lecciones útiles.

Aprender se ha convertido en uno de los pilares de mi vida. Y es una suerte, porque es algo que depende completamente de uno mismo. Si te pica el gusanillo, puedes consultar el post que hice sobre cómo y qué aprender en cuarentena.

2-Falla hasta que no puedas más

Estos últimos 3 años de mi vida, en lo referente al emprendimiento, podrían verse como un auténtico mar de fracasos. Si lo comparamos con los youtubers en tendencias, he conseguido menos en años que lo que ellos aseguran conseguir en horas (supuestamente, claro).

Sin embargo, yo solo veo éxitos. Quizá no haya ganado mucho dinero, pero he aprendido muchas cosas:

  • Cómo crecer en Instagram.
  • Cómo usar Facebook Ads.
  • Dónde invertir tu dinero.
  • Cómo lanzar un blog…

Y un largo etcétera de habilidades valiosas (atendiendo solo al plano emprendimiento).

Además, siento que cada fracaso me acerca más al éxito. Al fin y al cabo, el esfuerzo tiene sus frutos y, si insistes lo suficiente, los resultados llegarán. Que no te engañen todos esos gurús que te aseguran un éxito fácil. Lo que no te cuentan es que ellos han fracasado y han aprendido, por eso están donde están.

«Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender»

Charles Dickens

Así que adelante: sin importar lo que decidas hacer, primero fracasa. Rápido y en cantidad.

3-Deja atrás el dinero

Aquí quiero hacer una distinción. Si emprendes porque tú o tu familia necesitáis dinero (y lo necesitáis de verdad), puedes saltarte este punto. Y, por cierto, me parece admirable que lo hagas.

Esto va para aquellos que, como yo, no emprendemos por necesidad, sino por gusto. En este caso, solemos caer en la trampa de la avaricia y el sueño del dinero fácil.

Todo aquel proyecto que he empezado con el objetivo único de ganar dinero, ha fracasado estrepitosamente. Te lo repito en formato cita para que quede más visual:

Todo aquel proyecto que he empezado con el objetivo único de ganar dinero, ha fracasado estrepitosamente.

Si no necesitas el dinero, no empieces algo que no te gusta por conseguirlo. Ahora mismo podría estar aprendiendo a hacer dinero con una tienda online (y estoy seguro de que sería más rápido), pero, en lugar de eso, estoy escribiendo esto. ¿Por qué? Porque, aunque con el blog pueda tardar mucho más tiempo en ganar dinero, es algo que me gusta.

Obviamente, ya que escribo, mejor ganar dinero. Pero, al ser algo de lo que disfruto, no me importa hacerlo gratis. Hacer dinero emprendiendo es algo que resulta muy atractivo, pero no puede ser el motor de tus proyectos.

4-Prueba lo que te aconsejan los gurús

Este último consejo suena contraproducente, así que me explico. Si eres tan cabezota como yo, no vas a aceptar que algo no funciona hasta que lo pruebes. Y yo te animo a ello.

No hay mayor lección que aquella que vives en tus propias carnes. ¿Qué quieres probar ese método infalible para volverte millonario en un mes? Adelante. Pruébalo y, pase lo que pase, habrás aprendido.

La experiencia es la madre de la ciencia, así que, y conectando con el consejo anterior de «falla hasta que no puedas más», prueba todo lo que te llame la atención. Porque de todo se pueden sacar cosas positivas, y más cuando empiezas desde joven.

5-Bonus

Antes de acabar, quería compartir contigo una última recomendación. Emprender y ganar dinero suelen ir de la mano, así que es hora de que aprendas un poco sobre este último.

Desarrollar una mentalidad correcta respecto al dinero, como herramienta potenciadora de tu identidad, es clave. Más aún si empiezas joven.

Te recomiendo leer Dinero: domina el juego, de Tony Robbins. En él, Tony nos ofrece los consejos de los mayores inversores del mundo, a la vez que nos introduce en la utilidad real del dinero. Solo soy un principiante en inversión, pero, por lo que he leído, te recomiendo investigar sobre los fondos indexados.

dinero
Un libro que debes leer.

Desarrollar tu educación financiera te facilitará las cosas en un futuro y, si empiezas siendo joven, podrás recoger los frutos mucho antes.


Palabras finales

Espero que el post te haya sido útil. He querido reunir mi experiencia y brindarte las lecciones que he aprendido a raíz de ella, para ahorrarte tiempo y dinero. Así que, si sacas algo en claro de lo anterior, me doy por satisfecho.

Quiero recordarte que no soy ningún «emprendedor de éxito» y que todo parte desde mi punto de vista, que no tienes por qué compartir. Aun así, lo considero un bueno punto de partida si eres joven y te inicias en el emprendimiento (e incluso, si llevas tiempo en él).

Por último, quizá estés interesado en lanzar un blog como este. Si es así, y como ya te he comentado antes, te recomiendo el curso de Ángel Alegre. A continuación, te dejo un link para acceder a su taller gratuito:


Training gratuito de Idea2Blog


Un saludo y ¡suerte con tus proyectos!


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14 días para aprender italiano

destacada italia

Subo este post como recordatorio para mí mismo. A partir de hoy, y hasta dentro de 14 días, intentaré aprender italiano.

Serán 14 días, ya que esta es la extensión del periodo de prueba gratuita de la app Fluent Forever. Me valdré de esta aplicación, de vídeos de Youtube y de libros en italiano. Iré actualizando mi progreso en este post.

El objetivo: poder leer un libro en italiano comprendiendo lo que leo (más o menos).

¡Qué empiece el reto!

Actualización (día 14)
Escribo esto tras completar el reto. A continuación, viene recogido mi progreso día por día. Resulta un tanto monótono de entrada, por lo que te aconsejo que pases al apartado «Conclusiones» y luego vuelvas aquí.

Progreso

Día 1

  • He realizado la primera y segunda lección de Fluent Forever (pronunciación) y las 3 primeras de vocabulario.
  • He descargado Il piccolo principe.

Día 2

  • Dos lecciones más de pronunciación y 3 de vocabulario en Fluent Forever.
  • 15 minutos de vídeos de Youtube en italiano.
  • 15 minutos de lectura de Il piccolo principe.
  • He descargado Duolingo, para afianzar gramática básica. Acabadas las 3 lecciones de Básico 1, las cinco de Básico 2 y las dos de Frases.
  • He empezado a seguir a Marcello Ascani en Youtube y he visto varios vídeos suyos (unos 25 minutos).

Entiendo mejor el italiano hablado que escrito. Llevo unas páginas de Il piccolo principe, siendo capaz de comprender las líneas generales (cabe decir que ya me lo había leído en castellano).

Il piccolo principe
He aquí la famosa obra

Día 3

  • Dos lecciones más de pronunciación y 3 de vocabulario y gramática en Fluent Forever.
  • 15 minutos de vídeos de Youtube en italiano.
  • 15 minutos de lectura de Il piccolo principe.
  • Duolingo: 6 lecciones de Comida 1, todas las lecciones de Plurales, Animales y Comida 2. Una lección de Posesivos.

Día 4

  • Dos lecciones más de pronunciación y 4 de vocabulario y gramática en Fluent Forever.
  • 20 minutos de vídeos de Youtube en italiano.
  • 15 minutos de lectura de Il piccolo principe.
  • Duolingo: 4 lecciones de Posesivos. He hecho el examen 1 (aprobado).

Día 5

Cambio radical. He dejado de usar Duolingo, porque veía que me enseñaba mucho vocabulario, pero no eran palabras que fuese a usar en la mayoría de conversaciones. Es más, ayer imprimí las 1000 palabras más usadas en italiano y varias conjugaciones de verbos.

  • Escribir en un cuaderno las 1000 palabras (aún me quedan muchas, llevo la mitad), para luego estudiarlas.
  • 35 minutos de vídeo.
  • 2 lecciones de pronunciación y 5 de vocabulario de Fluent Forever.
  • He acabado Il piccolo principe (unos 30 minutos de lectura).

He decidido comprar La forma dell’acqua, de Andrea Camilleri (lo he comprado desde Amazon). Es un libro mucho más denso que Il piccolo principe, por lo que el objetivo será poder leerlo y entenderlo (más o menos) para el día 14. Mañana lo empezaré, a ver qué tal.

Aunque tenga el mismo título, en esta no hay peces mutantes…

Día 6.

  • 20 minutos de Youtube.
  • 2 lecciones de pronunciación y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
  • 20 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
  • Repasar las 500 primeras palabras en italiano, así como adverbios, pronombres y determinantes.

Hoy no he escrito ninguna palabra de las 500 que me quedan, pero, al menos, he repasado las anteriores. Este nuevo libro es bastante más complicado que el anterior, me cuesta bastante más seguirlo.

Podríamos decir que entiendo un 50%, pero siempre tengo a mano la función cámara de Google Translate. De esta forma, al acabar de leer alguna página que no haya seguido muy bien, hago la foto al e-reader y se traduce automáticamente.

Día 7

  • 30 minutos de Youtube.
  • 2 lecciones de pronunciación y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
  • 25 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
  • Escribir las siguientes 200 palabras más utilizadas en italiano.

Hemos llegado al ecuador del reto, por lo que es buen momento para hacer una pequeña valoración. Estoy viendo que me resulta mucho más sencillo entender el italiano hablado, a través de los vídeos de Youtube, que comprenderlo escrito.

Era algo obvio, dada su gran similitud con el castellano. Para llevar solo 7 días, estoy contento con el progreso. Cada vez entiendo mejor los vídeos y, aunque se me hace más difícil, le voy cogiendo el truco a la gramática. El libro que he escogido (La forma dell’acqua) no es sencillo, pero cada día me quedo con más cosas.

No me estoy forzando más de lo necesario, intento implementar el italiano como un momento de ocio. Youtube ayuda mucho en este aspecto.

Y, para aclararlo, ahora mismo no soy capaz ni de articular dos frases seguidas (y no cambiará mucho en los 7 días restantes). No es algo que me preocupe, pues mi objetivo inicial era ser capaz de leer en italiano, no de hablarlo.

Por el momento, me está gustando el reto.

Día 8

  • 20 minutos de Youtube.
  • 2 lecciones de pronunciación y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
  • 15 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
  • Acabar de escribir las 1000 palabras más utilizadas en italiano.

Día 9

  • 20 minutos de Youtube .
  • 2 lecciones de pronunciación y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
  • 15 minutos de lectura de La forma dell’acqua.

Día 10

  • 15 minutos de Youtube .
  • Acabar las lecciones de pronunciación (me quedaban 3) y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
  • 15 minutos de lectura de La forma dell’acqua.

He dejado el e-reader y, al haber comprado el libro en Amazon, me he pasado a la app de Kindle para móvil. De esta forma, me resulta mucho más sencillo traducir las palabras, gracias a las herramientas que ofrece la app.

Día 11

  • 15 minutos de Youtube .
  • 4 lecciones de vocabulario de Fluent Forever (al no tener de pronunciación, no es tan dinámico).
  • 20 minutos de lectura de La forma dell’acqua.

Día 12

  • 20 minutos de Youtube (sigo viendo, sobre todo, a Marcello Ascani).
  • 4 lecciones de vocabulario de Fluent Forever.
  • 15 minutos de lectura de La forma dell’acqua.

Día 13

  • 15 minutos de Youtube.
  • 4 lecciones de Fluent Forever.
  • 10 minutos de lectura de La forma dell’acqua (hoy estaba vago).

Día 14 (último día)

  • 20 minutos de Youtube.
  • Me he cansado de Fluent Forever, así que ni abrir la aplicación.
  • 15 minutos de lectura.

Conclusiones

Ya han acabado los 14 días, y con ellos el reto. Quiero que comentar varias cosas, así como ofrecerte recomendaciones, si es que estás interasad@ en intentarlo.

Lo primero de todo: estoy satisfecho con el resultado. El objetivo era poder leer un libro en italiano y, aunque me queda mucho por mejorar, soy capaz de defenderme. Aunque, si me pones delante a Valentino Rossi, casi no sabría darle los buenos días. Entender la gramática en 14 días es una cosa, pero hablar el idioma es otra muy distinta. Más o menos, ocurriría esto:

(Y Joaquín está a años luz de mí)

Bromas aparte y, como comentaba antes, un español que quiera aprender italiano sale con ventaja. Ambos idiomas son muy parecidos, por lo que es normal que el aprendizaje sea más rápido. Y, profundizando más, entender el idioma hablado es mucho más sencillo que entenderlo escrito (algo que he notado mucho).

Si te parece, mejor te voy relatando mis conclusiones apartado por apartado. Esto es, en relación a las distintas herramientas que he utilizado.

Youtube

Sin duda, mi favorita. Youtube es la herramienta imprescindible para aprender idiomas, sin lugar a dudas. No solo es efectiva, sino muy amena.

A medida que pasaban los días, la motivación iba decayendo, por lo que me costaba más ponerme con el reto. Youtube me ha permitido seguir adelante, pues, al estar viendo vídeos interesantes, no sentía que estaba «estudiando«.

Lo que te recomiendo es lo siguiente: elige una temática que te guste y escríbela en el buscador de Youtube, pero en italiano (por poner un ejemplo y si te gustan los canales de nutrición, escribirías «nutrizione» en el buscador). Echa un vistazo a los distintos canales que encuentres y quédate con los que más te gusten.

En mi caso, he optado por los canales de Marcello Ascani, Riccardo Zanetti y Cristian Disisto. Todos ellos tratan temas como hábitos alimenticios, la productividad, el emprendimiento o la alimentación. Marcello se centra más en inversiones y en cómo viajar por el mundo sin gastar mucho dinero (ni que decir tiene que es mi canal preferido).

Lo mejor de todo es que, tras varios días viendo su contenido, empezaron a aparecer en la sección «recomendados» muchos canales similares. Por esta razón, no me han faltado vídeos interesantes.

crecimiento
¡Me salían hasta anuncios en italiano!

Así que, si piensas aprender el italiano o cualquier otro idioma, Youtube será tu gran aliado. Además, si te ataca la pereza, no cuesta nada ponerse un vídeo. 😉

Libros

Para aprender un idioma, es imprescindible conocer la gramática básica. La lectura diaria es una gran opción para afianzar vocabulario y sintaxis, así como para sumergirte mejor en el idioma.

Como sabes, empecé leyendo Il Piccolo Principe (El Principito, en español). Me decanté por él puesto que ya lo había leído en castellano y parecía una lectura sencilla. Finalmente, la cosa fue más difícil de lo que pensaba, y solo me salvó el conocer de antemano la historia.

Tras este primer acercamiento a la literatura italiana, decidí empezar La forma dell’acqua, de Andrea Camilleri. Camilleri es uno de los mejores escritores italianos del último siglo, por lo que su obra presenta cierta dificultad. Los primeros días, no entendía más que palabras sueltas. Pero, poco a poco, le fui pillando el punto. Al término de este reto, y al tratarse de un libro largo, sigo en la mitad del libro, con vistas a acabarlo durante las próximas semanas.

La conclusión que he sacado de ello es que, si bien es un método muy efectivo para aprender un idioma, hay que andar con cuidado. El segundo libro era bastante más complicado que el primero y, aunque al principio tenía motivación de sobra, leer se me hacía cada vez más cuesta arriba. En resumen, la lectura es de gran ayuda, pero hay que tener cuidado con no pasarse con la dificultad de la obra.

golpe
No te pases de dificultad o te explotará la cabeza…

Cerrando este apartado, te aconsejo que, mientras lees, tengas un traductor a mano. Personalmente, prefiero leer en el móvil, en aplicaciones como Amazon Kindle o Lithium, los cuales cuentan con traductores incorporados.

1000 palabras más usadas

Este es el recurso que menos he utilizado, de lo cual me arrepiento enormemente. Un idioma consta de miles de palabras, pero, en el día a día, solemos usar tan solo un puñado de ellas. Imprimir y memorizar las 500 o 1000 palabras más comunes te ayudará a separar el grano de la paja y a adquirir un vocabulario útil para tus primeras conversaciones.

Confieso que lo único que hice fue imprimirlas, junto a una serie de verbos conjugados (cosa que te recomiendo) y repasarlas unos días, sin llegar a memorizarlas (cosa que no te recomiendo). De habérmelo tomado más enserio, ahora mismo contaría con un vocabulario mucho más amplio.

El problema es que se trata de la tarea más «aburrida». Leer un libro o ver un vídeo en Youtube resulta mucho más atractivo y, personalmente, caí en la tentación. Si pudiese dar marcha atrás, me lo tomaría enserio desde el primer día, pues es una tarea básica para asentar los cimientos de una nueva lengua.

Así que, antes de lanzarte a lo loco, imprime las palabras más utilizadas, así como la conjugación de los verbos más comunes. Y, una vez hecho esto, te tocará hincar codos. Si quieres empezar por el italiano, estas son las 1000 palabras que usé.

Aplicaciones

Quizá sean la herramienta más demandada, por su flexibilidad y dinamismo, pero a mí no me han terminado de convencer. Descargué Fluent Forever y Duolingo y esto fue lo que saqué en claro:

  • Fluent Forever: se trata de una aplicación para crear tarjetas interactivas, que facilitan el aprendizaje del idioma. La usé hasta el último día, más por rutina que por interés. Si vas en serio a la hora de aprender el idioma, la considero una herramienta muy útil, aunque yo no le saqué todo el partido que me hubiese gustado.
  • Duolingo: la aplicación más famosa sobre el aprendizaje de idiomas. Lo siento por sus defensores, pero la desinstalé al tercer día. Creo que es una aplicación brillante, pero no la considero un recurso imprescindible. Siendo sinceros, me dí cuenta de que solo repetía todo como un loro y perdía más tiempo consiguiendo gemas que aprendiendo el idioma. Lo siento, pero prefiero aprender 500 palabras básicas que saber decir «sacacorchos» de memoria.

En resumen, bien utilizadas, son de ayuda. El problema es que te bombardean con mensajes de ánimo y bonus por tu esfuerzo, haciéndote creer que eres un experto cuando ni siquiera sabes pedir un café.

Si las vas a usar, no caigas en sus palabras bonitas y tires la tarde entera ante la pantalla.


Aprender italiano: ¿cómo lo he hecho?

Soy una persona de mañanas, es cuando me encuentro más fresco y activo. Por esta razón, decidí fijar mi rutina de estudio nada más levantarme. Con esto de la cuarentena, el horario variaba, pero en la primera hora del día se respiraba en italiano.

El plan no podía ser más sencillo:

  • 10-15 minutos repasando con la aplicación Fluent Forever.
  • 15 minutos de lectura.
  • 15-25 minutos de Youtube (mi parte favorita).
  • (Aquí debería ir repasar la gramática con las 1000 palabras más comunes, pero la mayoría de los días me lo salté. No hagas lo mismo. 😉 ).

Como ves, he dedicado una hora al día, preferentemente por la mañana. Aunque, también es cierto, ver Youtube era algo que podía repetir por la tarde o por la noche, ya que me he enganchado a varios canales.

Lo que me impedido fallar, aparte de mi compromiso con el blog, ha sido el hecho de asociar el aprendizaje con un momento de ocio. Ver Youtube o leer son actividades que disfruto haciendo, sea en el idioma que sea.

La clave está en aprender sin ser consciente de que lo estás haciendo.

Esta regla se aplica para todo. Si quieres aprender algo, hazlo a través de actividades que te gusten y motiven. No tiene por qué ser leer o ver vídeos en Youtube: series, películas o canciones son recursos completamente válidos.

Ahora, ¿qué?

Estoy muy satisfecho por haber asumido el reto, pero esto no acaba aquí. Soy consciente de que 14 días es un período de tiempo insignificante para aprender un idioma. Más aún cuando inviertes tan solo 1 hora al día.

Mi objetivo era poder leer un libro en italiano y, más o menos, lo he conseguido. A partir de aquí, seguiré leyendo el libro que he dejado a medias, leeré el siguiente de la colección (Il cane di terracotta) e iré a por más. Creo que optaré por libros de no-ficción, menos descriptivos y, quizá, más sencillos.

Lo que seguro que mantendré será ver Youtube en italiano. He descubierto canales muy interesantes, por lo que aun me queda contenido para rato. Un gran punto a favor.

Así que, por resumir, seguiré manteniendo el italiano en mi día a día. Sin el incentivo del reto, será más complicado, por lo que me lo tomaré con calma.

hombre caminando
“Chi va piano, va lontano”

Aprender idiomas es fascinante y, ahora que estamos de cuarentena, tenemos más tiempo para ello. De hecho, creo que es el mejor momento para desarrollar nuevas habilidades y adquirir conocimientos. A continuación, te dejo dos posts que pueden interesarte:

Si te animas a aprender un idioma, déjame tu progreso en los comentarios o, en su defecto, mándame un correo. Y no te olvides de compartirlo con aquellos a los que les pueda interesar.

Por último, recordarte que puedes suscribirte a la newsletter del blog, mediante el formulario que encontrarás al final del post. De esta forma, no te perderás ninguna novedad (además, hay un pequeño regalo).

Saluti e alla prossima,

-Javier

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Reseña «No More Mr. Nice Guy», de Robert A. Glover

Hace pocas semanas me topé con uno de esos libros que te hacen reflexionar. «No More Mr. Nice Guy» (2003), del autor y terapeuta Robert A. Glover, es una joya escondida, un libro corto pero conciso, que esconde mucho más de lo que aparenta.

Nice Guy
Esta es la joyita…

En esta obra, el Dr. Glover aborda el tema al que ha dedicado la mayor parte de su carrera como terapeuta: el síndrome del «Nice Guy» o del «chico bueno». En este post, intentaré (intentaremos) responder a 3 preguntas, tal y cómo detalla el libro:

  • ¿Qué es un «Nice Guy»?
  • ¿Es malo serlo?
  • ¿Debería dejar de serlo y cómo hacerlo?

Antes de nada, decir que el contenido de esta entrada parte de mi interpretación del libro. Si te sientes identificado con el arquetipo de «chico bueno», te recomiendo que leas la obra completa. Por otro lado, si eres mujer y estás leyendo esto, te aviso de que el libro está enfocado hacia el género masculino, lo que no quita que pueda serte útil o que ciertos comportamientos de «Nice Guy» puedan estar presentes en el género femenino.

¿Qué es el síndrome del «Nice Guy»?

Tras años de estudio y, gracias a las experiencias de los múltiples hombres a los que ha asesorado, el doctor Glover ha extraído las características del típico «chico bueno» o «Nice Guy». A continuación, citaré algunas de ellas, aquellas que considero que mejor ilustran este modelo de comportamiento:

  • Buscan la aprobación de los demás, amoldando su personalidad según el tipo de persona que tienen enfrente y escondiendo sus defectos.
  • Esconden y reprimen sus emociones, huyendo del conflicto. No saben manejar sus sentimientos.
  • Les resulta muy difícil de anteponer sus necesidades y decir «no».
  • Dan con el único propósito de recibir algo a cambio.
  • Se sienten atraídos por las situaciones y personas que necesitan ser arreglados, ofreciendo su ayuda para sentirse útiles.
  • Creen que su masculinidad es peligrosa y la reprimen.
  • Están convencidos de que, si actúan correctamente en todas las situaciones y son «buenos», los demás les querrán, podrán satisfacer sus necesidades y llevarán una vida sin problemas.
  • Creen que la clave de su felicidad consiste en hacer felices a otros, aunque ellos no lo sean.

Estas son algunas de las características que definen al típico «Nice Guy». Quizá te sientas identificado con alguna o la totalidad de ellas, lo que tampoco asegura que lo seas (aunque, déjame decirte que, si has llegado hasta esta página de forma premeditada, es muy posible que seas un «chico bueno»).

Habrás notado que hay rasgos que no tienen por qué ser negativos e, incluso, puedas pensar que no hay nada de malo en ser un «Nice Guy». La realidad es distinta y, valiéndome de las palabras de Glover, te mostraré por qué deberías evitar caer en esta definición.

¿Por qué ser un «chico bueno» es algo malo?

Varias de las características expuestas anteriormente nos pueden brindar pistas sobre el título de este apartado. Tras la máscara de persona buena y amable, se esconde un ser peligroso. Guiado por una necesidad de aceptación y un miedo terrible a mostrar sus defectos, el típico «chico bueno» podrá ser deshonesto, manipulador y capaz de mentir con tal de quedar en buena posición a los ojos de los demás.

Su necesidad de validación externa le impedirá definir límites y mirar por sus necesidades. Además, su incapacidad de mostrarse tal y como son les vuelve personas solitarias, ya que son incapaces de forjar relaciones profundas. Este hecho se acentúa en relaciones de pareja o íntimas, pues todo lo relacionado con el sexo les provoca una profunda incomodidad e inseguridad.

Antes hablaba de que eran seres peligrosos, aunque esto no quiere decir que, a la mínima, vayan por ahí acuchillando a la gente (o no suelen hacerlo). Son peligrosos porque no saben manejar sus emociones y tienden a reprimir su rabia. Esto explica por qué pueden ser encantadores un día y, al siguiente, ser capaces de provocar mucho daño, a través de conductas pasivo-agresivas y del victimismo.

Pero, sin lugar a dudas, el mayor daño es el que se provocan a ellos mismos. Al ser incapaces de entender y dar cabida a sus emociones, viven en una mentira, mostrando su cara más alegre cuando son puro resentimiento e infelicidad por dentro.

No more mr. nice guy
Ni siquiera el mismo «Nice Guy» sabe lo que esconde tras su máscara.

Origen del síndrome

Tal y como se explica en el libro, el síndrome del «Nice Guy» nace de una gestión incorrecta del miedo al abandono y el egocentrismo propio de la infancia. Todos hemos experimentado los dos factores anteriores durante nuestros primeros años de vida (en mayor o menor medida), tratándose de sucesos necesarios para nuestro correcto desarrollo.

El arquetipo de «chico bueno» también ha sido víctima de estos defectos y miedos de la infancia, pero no ha sido capaz de gestionarlos correctamente, llegando a culparse por ello. Ha vivido situaciones de abandono o insatisfacción y, erróneamente, ha determinado que, si en un momento puntual no se siente atendido, se debe a su mal comportamiento. En su corta experiencia, ha decretado que la única solución es la siguiente: hacerlo todo perfecto.

En su inocencia, empieza a formarse la idea de que, si su comportamiento es perfecto, los adultos estarán dispuestos a prestarle plena atención y a atender todas sus necesidades. A medida que va creciendo, extrapola este comportamiento a todos los ámbitos de su vida y, cuando comprueba que, por muy «bueno» que sea no recibe de los demás el suficiente aprecio (o lo que él considera suficiente aprecio), comienza a reprimir sus emociones de incomprensión y rabia.

El impacto de la sociedad moderna

Durante las últimas décadas, las reglas del juego han ido cambiando. Los movimientos en pos de la igualdad de género han derivado en un necesario impulso en el papel de la mujer dentro de la sociedad. El cambio de conciencia global ha permitido asentar las bases de una igualdad entre hombres y mujeres y, si bien queda camino por recorrer, los avances han sido notables.

Por otro lado, los terrores de la Segunda Guerra Mundial asentaron las bases de un futuro marcado por la paz. La generación «baby boom» tuvo que enfrentarse a un mundo incierto, construyendo una nueva sociedad global que superase los antiguos rencores de la guerra. Esta sociedad se concentró en las grandes ciudades, culminando el predominio de lo urbano frente a lo rural.

Las figuras paternas comenzaron a estar menos presentes en el día a día de los hijos, debido a los nuevos trabajos de 9 a 5. Las relaciones forjadas a través de actividades propias del mundo rural, en las que los jóvenes aprendían de sus mayores, prácticamente desaparecieron y, con ellas, los valores que pretendían transmitir.

Esta serie de factores ha supuesto un duro golpe para el concepto de masculinidad. Los jóvenes, desnutridos de correctos referentes de los cuales aprender y azotados por nuevas ideas radicales, han visto cómo el concepto de «masculinidad» ha sido deformado y tachado de retrógrado. La represión de sus instintos y emociones, por miedo a la crítica social, ha sido la vía que muchos jóvenes han decidido tomar, desarrollando aptitudes propias de un «Nice Guy».

Esto no quiere decir que haya conductas asociadas a la masculinidad que no sean correctas. El paso de una sociedad machista a otra igualitaria es crucial, pero debe encararse desde el planteamiento correcto. Biológicamente hablando, hombres y mujeres son distintos y, pretender que un hombre adopte un papel que no le corresponde, reprimiendo su masculinidad, va contra las leyes de la naturaleza (algo que no suele acabar bien).

Las generaciones actuales, conformadas por un número creciente de hombres que interpretan su masculinidad como algo negativo, siendo incapaces de gestionarla, son un hecho preocupante. Tomando como ideal a un «hombre sensible, correcto y nada conflictivo», los hombres viven frustrados intentando replicar un modelo inalcanzable.

El Dr. Glover no cree que la solución sea pasar al otro extremo. Un «hombre íntegro», tal y como plantea Glover, es aquel que abraza su masculinidad, entiende que hombres y mujeres son iguales y están llamados a cooperar entre sí, siendo capaz de establecer sus propios valores y actuar de acuerdo a ellos.

El papel de los padres

Otro punto interesante del libro es la relación entre una infancia problemática y el desarrollo del síndrome del «chico bueno». Muchos «Nice Guys» han tenido una relación conflictiva con su figura paterna, por lo que intentarán, por todos los medios, no caer en el mismo error que su progenitor. El hombre que se obsesiona con «no ser como su padre», caerá de lleno en una existencia marcada por un perfeccionismo insano, con tal de no repetir los errores del padre.

Quizá, como es mi caso, no hayas vivido una situación parecida, lo que no quita que aquellos adultos que te rodeaban en la infancia hayan podido influir en tu conducta. Las nuevas generaciones somos hijos de aquellos hombres que vivieron el cambio en el concepto de masculinidad. Muchos de estos padres han desarrollado conductas de “Nice Guy”, y, la falta de gestión de su propia masculinidad, ha derivado en la transmisión de estos comportamientos a las futuras generaciones.

Esto no quiere decir que sea culpa suya (y mucho menos de sus hijos), sino fruto de una sociedad en profundo cambio. Sin embargo, aceptar esta realidad puede ayudar a muchos jóvenes a detectar patrones propios del «chico bueno» y a ser capaces de trabajar en ello.

¿Cómo superar el síndrome del «Nice Guy»?

Como adelantaba antes, el Dr. Glover define al hombre íntegro, antagonista del «Nice Guy», como aquel que:

  • Esta cómodo y abraza su masculinidad, actuando siempre desde el respeto.
  • Hace lo que considera correcto y enfrenta las consecuencias de sus actos.
  • Es directo y claro con sus emociones, siendo capaz de gestionarlas.
  • Se acepta y quiere, haciéndose responsable de sus necesidades.
  • Es capaz de dar sin esperar nada a cambio y de asentar sus valores y límites.

¿Cómo llegar a ser este hombre íntegro? Glover asegura que a través de un cambio de paradigma. El paradigma de un «Nice Guy» (aquello que sustenta sus valores y su forma de ver la vida) podría resumirse en lo siguiente:

«Si puedo esconder mis defectos y llegar a ser lo que creo que los demás esperan de mí, entonces seré amado, satisfaceré todas mis necesidades y tendré una vida libre de problemas»

No hace falta decir que este paradigma se apoya en creencias totalmente erróneas. Sin embargo, el «chico bueno» no es consciente de ello y si, pese a seguirlo fielmente no obtiene resultados, la única medida que tomará será intentarlo con el doble de energías, ya que le es imposible entender que pueda estar equivocado.

Robert Glover
Sí, es una pésima estrategia…

Para romper esa barrera, Glover nos da una serie de recomendaciones, que intentaré resumir a continuación. Aun así, para un verdadero cambio, será necesario consultar el material completo que ofrece el libro.

El primer paso

El primer paso puede parecer el más simple, pero es también el que guarda la mayor dificultad: la aceptación.

Aceptar que se está viviendo como un «Nice Guy» no es sencillo, pero es imprescindible para salir de ello. Cambiar tus valores es un importante reto personal, que solo surtirá efecto si viene motivado por una profunda determinación.

Los ejercicios que propone el libro persiguen un cambio radical de comportamiento, por lo que es recomendable que te apoyes en aquellos en los que confíes y les hagas saber tus intenciones, en especial si tienes pareja. Supondrá un reto para ambos y, como explica Glover, podrán ocurrir dos cosas: que, al abrirte y no reprimir tus emociones, tu pareja lo acepte y la relación se potencie, o que tu pareja se resista al cambio y decida (o decidas tú) acabar con la relación.

En ambos casos, el riesgo merece la pena, puesto que no deberías conformarte con convivir con una persona que no es capaz de aceptar tu verdadero yo.

Consejos prácticos

Glover nos brinda una serie de consejos que permitirán al «Nice Guy» romper con su paradigma. Quiero enunciarte algunos, aquellos que considero más efectivos, pero, como comentaba antes, mi recomendación es que leas la obra completa.

  • Validación externa: buscar constantemente la validación de los demás es un rasgo típico de «Nice Guy». El ejercicio que nos propone Glover es apuntar todas aquellas acciones que realizabas para gustar a otros. Tras esto, deberás elegir una o varias de ellas y comprometerte a evitarlas durante un cierto periodo de tiempo. Sé consciente de cómo te sientes y de la posible ansiedad que pueda provocarte cambiar tu comportamiento.
  • Acepta tus defectos: piensa por qué escondes tus defectos y qué ganas o pierdes con ello. Intenta identificar qué comportamientos utilizas para ocultar tus imperfecciones (culpar a los demás, tratar de remediar tus errores siendo «perfecto», poner barreras en tus relaciones, etc).
  • Identifica tus «contratos no escritos»: un «Nice Guy» tenderá a convertir su vida en una transacción. Ayudará y se preocupará por los demás esperando recibir algo a cambio, pero sin comunicar sus expectativas al resto de personas. Lo que no entiende es que los demás no tienen por qué conocer este «contrato», volviéndoles resentidos y refugiándose en el victimismo. Si te sientes identificado, lo mejor que puedes hacer es aceptar tu comportamiento, entendiendo que la clave no es dar para recibir y llegando a ser capaz de comunicar tus expectativas y necesidades.
  • Tiempo para ti: es importante que seas consciente de tus necesidades y que te preocupes por cuidarte. Pasar tiempo solo, escuchándote y entendiéndote será vital para dejar atrás tus creencias y actitudes de «chico bueno». Regálate un paseo, un masaje o una tarde con amigos. Disfruta y no te victimices por quererte.
  • Pon tus necesidades primero: este punto está íntimamente ligado al anterior. Anteponer tus necesidades puede parecerte egoísta, pero es necesario que lo practiques si quieres respetarte. No quiere decir que te olvides de los demás y te conviertas en un narcisista, pero, de vez en cuando, valora el rumbo de tu vida y si esta respeta tus valores y necesidades. Te sorprenderás de cómo, dando espacio a los demás, estos se sentirán más cómodos contigo (lo creas o no, que alguien dedique su vida a complacerte puede llegar a ser estresante).
  • Relaciónate con otros hombres: un «chico bueno» tenderá a sentirse más cómodo estando solo o relacionándose con amigas. Debido a su incapacidad para aceptar su masculinidad, las relaciones con otros hombres le harán sentir incómodo y acomplejado. Para acabar con sus antiguos patrones, un «Nice Guy» deberá ser capaz de desarrollar relaciones de calidad con otros de su mismo sexo. Puedes empezar por llamar a un amigo al que no veas desde hace tiempo y proponerle dar una vuelta.
  • Deja atrás las expectativas: muchos «Nice Guys» viven frustrados por sus expectativas. Aunque repriman sus ideas y sentimientos, esperan que los demás se comporten de una determinada manera. Cuando esto no ocurre, se sienten defraudados y frustrados. La solución es tan sencilla como aceptar que es inevitable que no todo salga como uno espera. Si quieres que alguien cambie o actúe de cierta manera, tu única opción será comunicárselo, entendiendo que él o ella tienen la última palabra en su decisión.
  • Expresa tus emociones: quizá se trate del punto más obvio, a la vez que el más complicado. Tus emociones y pensamientos nunca serán malos o buenos de por sí, pero sí lo será la forma en que los gestiones. Ser honesto contigo mismo y con los demás es crucial para dejar de lado el victimismo y poder coger las riendas de tu vida. Deja de reprimirte y permítete sentir.

Mi conclusión

Este ha sido un pequeño resumen del libro, según propia mi interpretación. Empecé la lectura teniendo claro que era un «Nice Guy» y, tras acabar el libro, mis sospechas se confirmaron.

Quizá no sea un «Nice Guy» propiamente dicho, pero sí que distingo ciertos comportamientos característicos en mí mismo. Durante años, he actuado como un «chico bueno», lo que me ha llevado a reprimir emociones y a seguir modelos erróneos. Encontré esta obra tras ser consciente de ello, pero habría dado lo que fuera por haber descubierto al Doctor Glover mucho antes.

Quiero recalcar que, al contrario que en múltiples ejemplos descritos en el libro, nunca he tenido relaciones conflictivas con mis mayores. Creo que han hecho un buen trabajo. La sociedad forja conductas y pensamientos en los jóvenes y, lo queramos o no, es algo que los padres no pueden evitar.

Vivimos en una sociedad con un síndrome de «Nice Guy» muy arraigado. Necesitamos reconciliarnos con nuestra masculinidad, adaptándola a esta nueva sociedad, pero sin perder su esencia. Debemos entender que, para vivir en igualdad, hombres y mujeres deben abrazar su naturaleza. entendiendo que son distintos entre sí, pero merecedores del mismo trato. Pero, para ello, aun nos queda mucho por aprender.

Si te sientes identificado con lo expuesto en este post, debes leer «No More Mr. Nice Guy». Más que una recomendación, es un deber moral. Hazlo por ti y por todos aquellos que te rodean. Quererte y respetarte es mucho más complicado que seguir adoptando el papel de víctima, pero, te lo digo por experiencia, merece la pena.

Dónde comprar «No More Mr. Nice Guy»

Inglés (la que recomiendo): No More Mr. Nice Guy

No More Mr. Nice Guy amazon

Español: ¡Basta ya de ser un Tipo Lindo! 

Basta ya de ser un Tipo Lindo

Si te ha gustado, compártelo y, si quieres saber más de mí: 😉

¿Cómo escribir un libro siendo joven?

Si estás leyendo esto, puede que la idea de escribir un libro revolotee en tu mente. Quizá tengas una historia brillante, un futuro best-seller o, simplemente, la necesidad de plasmar tus pensamientos en papel. Y, posiblemente, sientas que esas aspiraciones no se pueden cumplir, por el hecho de ser demasiado joven para escribir un libro. 

Si es así, creo que puedo ayudarte. Y, aunque no lo sea, estoy seguro de que lo que viene a continuación puede interesarte, porque, sí, vamos a hablar de libros, pero no es ni de lejos lo más importante.

Pues bien, una vez decidido que vamos a continuar, tú leyendo y yo escribiendo, creo que es hora de empezar.

Pero, ¿tú quién te crees para publicar un libro?​

Desde hacía ya un tiempo, reflejar mis ideas por escrito era algo que me tenía confuso. Sentía que tenía muchas cosas que decir y enseñar al mundo, pues pensaba (y lo sigo haciendo) que podrían ayudar a otras personas. De esta idea nació Súper Estudiante”, el libro que habría deseado tener durante mi etapa estudiantil (aunque no es muy justo que sea el autor el que lo valore, puedo decir, con sus defectos y virtudes, que estoy satisfecho con el resultado).

Sin embargo, y como comentaba, me sentía confuso. De hecho, esa confusión casi llegó a ser la responsable de que mi libro no saliese nunca a la luz. 

Tenía muy claro que quería escribir, pero, como puede que te suceda a ti, no me sentía con el derecho a hacerlo. Al fin y al cabo, ¿quién era yo, un chaval de no más de 18 años, para escribir un libro? ¿No se supone que hay que tener una larga y dilatada experiencia para embarcarse en una tarea como esta? ¿Qué sabía yo de la publicación de un libro?

Esta y muchas otras preguntas rondaban mi mente y frenaban mis deseos de futuro escritor. Siendo sinceros, no era más que un joven que acababa de terminar Bachillerato, sin más experiencia que mis años estudiantiles. No tenía un título ni una carrera en la docencia, así que, ¿por qué alguien iba a prestar atención a mis consejos sobre cómo estudiar mejor? La respuesta era, básicamente,que no tenía la respuesta. 

Pero, y ojo a esto porque es importante, tenía algo muy claro: no podía guardarme mis pensamientos o me arrepentiría durante toda mi vida. Algo me impulsaba a materializar ese libro que tanto soñaba, costase lo que costase. Sentía que, de no escribirlo, estaría siendo egoísta conmigo mismo y con el resto de personas que, como yo, buscaban mejorar su relación con el estudio y el aprendizaje. Este sentimiento y no otro, fue lo que me permitió seguir adelante y publicar mi primer libro.

Sí, más adelante te contaré paso a paso cómo partí de cero hasta llegar a lanzar un libro, pero, considero importante hablar primero sobre lo que se necesita para sumergirse en un proyecto como es escribir tu libro. Para empezar, pienso que cualquier persona tiene el derecho a escribir. Y digo que tiene el derecho, porque no creo que todo el mundo “deba” hacerlo. Y aquí, un pequeño punto de inflexión: si piensas sacar un libro con el único objetivo de ganar dinero, lamento decirte que no puedo ayudarte. 

Estoy cansado de ver cómo más y más personas (especialmente, aquellos a los que catalogamos de “famosos”) publican libros como si fuera lo más normal del mundo. Y sí, lo sé, acabo de decir que todo el mundo tiene derecho a hacerlo y lo sigo manteniendo. El problema no es publicar en libro, sino el fin que tienen en mente al hacerlo, que, en mi humilde opinión, tiende hacia cuestiones financieras. En otras palabras, que parece que, rellenando cien hojas con letras y fotos bonitas, te convertirás en el siguiente Nobel de Literatura y serás inmensamente ric@. Cosa que, creo que no hace falta aclararlo, difícilmente ocurrirá.

Vale, entonces, ¿cómo sé si estoy preparado para escribir un libro? La respuesta es simple: lo estarás cuando sientas que no tienes otra opción que plasmar tus pensamientos en la hoja. Cuando el dolor de guardarte tus ideas y conocimientos sea mayor que el miedo a empezar.

Yo quería escribir un libro, pero también “debía” hacerlo. Sentía que podía ayudar a otros con mi experiencia y me parecía muy egoísta por mi parte no hacerlo. Para ser claros, tenía que soltar aquello o acabaría explotando. Y, desde luego, no es ni por asomo el mejor libro de la historia, pero la liberación que sentí al tenerlo entre mis manos fue indescriptible. 

No pretendo engañarte, también lo hacía por el dinero que pudiese reportarme, pero ese no era mi mayor objetivo. Querer ganar dinero no es malo, por mucho que nos hayan inculcado lo contrario, pero no puede ser el motor de tus proyectos. Yo pequé de ello a la hora de publicitar mi libro y fue el mayor error que pude haber cometido. 

Antes de pasar al proceso de escribir y lanzar tu libro, quiero hacer un último apunte. Estamos hablando de publicar un libro, algo que, o al menos así lo veo yo, es serio. Si disfrutas escribiendo pero no estás dispuest@ a llegar más allá, está bien. Quiero que te quede claro que no hace falta sacar un libro para poder escribir. Hoy más que nunca, dispones de cientos de opciones y oportunidades para explotar tu talento y disfrutar escribiendo. Publicar un libro es algo que hay que tener muy claro, porque, no te voy a engañar, es duro y requiere mucho tiempo. Es increíblemente gratificante, pero no es para cualquiera.

Dicho esto y si todavía sigues aquí (lo siento si te he asustado, no era mi intención), podemos pasar a lo que te interesa: cómo escribo un libro. Y paso a paso, por favor.

autopublicar en Amazon
(Si eres un romántico, coge lápiz y papel)

¿Cómo escribo un libro?​

Entramos en la parte práctica de esta mini-guía. A partir de ahora, seré breve e iré al grano (o lo intentaré). Quiero dejar claro, antes de empezar, que los siguientes consejos provienen de mi experiencia personal. No son la fórmula del éxito, pero te permitirán escribir y publicar tu libro lo más eficiente y rápidamente posible, pues, si hay algo que pueda frenarnos en nuestras ansias de escritor es emplear demasiado tiempo en sacar a la luz nuestra obra. 

Sin más dilación, ¡empecemos!

La idea 💭

Puede parecer simple, pero este es el paso crucial a la hora de publicar un libro. La idea lo es todo, porque es la que da forma al libro. A su lado, todo lo que viene después es un juego de niños. 

En mi caso, aposté por un relato de no ficción, es decir, fui yo contando mi experiencia y ofreciendo mis humildes consejos y opiniones. Aún así, el género no es lo más importante. Ya sea una novela fantástica, un ensayo o un libro de poesías, el libro debe sustentarse en una idea sólida. No puedo decidir por ti qué contar y qué no, o cuántos personajes añadir, eso es algo que te corresponde tan solo a ti. Lo que sí que puedo hacer es darte una pequeña recomendación: no intentes crear otro “El señor de los anillos” o “Los pilares de la Tierra”.

Con esto quiero decir que hacer un libro tan extenso no es una buena idea, al menos en tu primer contacto con el mundo de la escritura. Ser ambicioso es bueno, pero, siendo sinceros, tu primer libro no va a ser bueno. Y puede que ni el segundo ni el tercero. Al menos, claro está, que seas un futuro genio (cosa que, para facilitarnos la vida, descartaremos). 

Escribir un libro es un proceso largo y con obstáculos, así que, lo último que quiero es que lo dejes a medias por empeñarte en rellenar mil páginas. Muchas veces, menos es más.

Manos a la obra 📝

Teniendo claro que la idea es lo más importante y que extenderse demasiado no nos conviene, pasemos a la acción, que el libro no se va a escribir solo. Para ello, nos valdremos de dos herramientas tan sofisticadas y complejas como Google Docs y Microsoft Office Word.  Porque sí, yo escribí mi libro en Word. 

Puede sonar cutre, pero es la pura verdad. Siendo totalmente sincero, la gran parte del libro la escribí en una hoja de Google Docs, por la comodidad que supone poder acceder a ella desde el móvil o el ordenador. Pero la maquetación y detalles, aspectos secundarios pero muy importantes, fueron realizados en Word.  

Lo que podemos extraer de esto es que lo único que te separa de poder escribir tu libro es un teléfono móvil o un ordenador (aunque me considero un romántico, descartaré el papel por su poca utilidad). Y, por favor, ni se te ocurra pasarte horas decidiendo qué tipo de letra usar o el grosor de los títulos. Escoge el primer tipo de letra legible que encuentres y empieza a escribir. Ya nos encargaremos más adelante de dejar el libro bonito.

Momento de maquetar 👨‍🎨

Una vez que hayas acabado tu libro, cosa que puede llevar desde días hasta varios meses, según lo que te propongas, será hora de pulirlo. Y tanto aquí, como en el apartado de publicación, no soy quién para darte demasiados consejos.

Maquetar un libro es un proceso muy personal y será tu tarea darle el toque con el que te sientas satisfecho. De todas formas, te contaré como lo hice yo.

Para empezar, y tras largas búsquedas por Internet, me decidí por el tipo de letra Garamond (aunque, siendo sinceros, el tipo de letra no es lo más importante, ni de lejos). Como os explicaré más adelante, elegí la plataforma de Amazon “Kindle Direct Publishing” para lanzar mi libro, por lo que mi proceso de maquetación, básicamente, fue modificar el interlineado, tamaño o disposición del Word, para luego previsualizarlo en la herramienta de Amazon, comprobando el resultado final. Y todo esto, teniendo en cuenta que tenía que adaptarlo para formato papel y digital (ya hablaremos más tarde de este punto).

En resumidas cuentas, fue un proceso largo y repetitivo que, sin duda, es el mayor obstáculo que un escritor amateur enfrentará a la hora de publicar su libro. Por supuesto, tampoco es una ciencia exacta, pues dependerá de la plataforma que elijas para lanzar tu obra.

Pero no todo es malo. Maquetar, en ocasiones, puede darte dolores de cabeza, pero, y gracias al poder de Internet, tendrás a tu disposición decenas de vídeos y foros donde, personas que han pasado por lo mismo, intentan aportar su granito de arena. Con todo, el proceso de maquetación no será sencillo y requerirá paciencia por tu parte, pero, una vez que tengas el libro ya escrito, las ganas de sacarlo a la luz te ayudarán a pasar este “mal trago”. 

Retoques finales y publicación 🚀

Llegamos a los pasos finales. Como te habrás dado cuenta, todo lo que te he explicado persigue un determinado fin: publicar un libro por cuenta propia. Quiero recalcarlo porque no he hablado ni hablaré de valerte de una editorial para lanzar tu libro, por el simple hecho de que nunca lo he hecho ni sé hacerlo. Así que me limitaré a hablar de lo que yo he hecho, aunque no puedo asegurarte que sea lo mejor para ti, pues cada uno tiene aspiraciones distintas.

Como te he comentado antes, decidí publicar mi libro con la herramienta que Amazon pone a disposición de futuros escritores. Y lo hice así porque, entre otros aspectos, Amazon se encargaría de la impresión y envío de todos y cada uno de los ejemplares del libro. Básicamente, mi labor era subir el texto a la plataforma, diseñar la portada y contraportada, fijar el precio y dejar que Amazon hiciese el trabajo sucio. De todas las plataformas que encontré, me pareció la más cómoda y opté por elegirla. Pero, como todo en la vida, hay una parte no tan buena. La comisión que exige Amazon es bastante abultada y el sistema de pagos no es lo más intuitivo del mundo. 

Con esto no quiero decir que debas apostar por Amazon ciegamente. Te animo a que busques por tu cuenta otras plataformas de autopublicación (como Lulu, Bubok o Kobo) o, si estás decidido, contactes con editoriales. Yo no hice esto último, porque, siento decirlo, en este momento no eres nadie como escritor, y las editoriales lo saben. Es muy difícil que consigas un trato justo y deberás tener en cuenta que, una vez que firmes con una, lo más normal es que adquieran los derechos del libro. Es decir, si quieren cambiar el libro por completo, pueden hacerlo, porque ahora es suyo. De todas formas, no he vivido la experiencia de tratar con una editorial, por lo que te aconsejo que seas tú mismo el que decida si te conviene o no.

A partir de aquí, me centraré en la herramienta de Amazon “Kindle Direct Publishing”, pero, aunque hayas decidido apostar por otra plataforma, te animo a que sigas leyendo.

Bien, una vez, escrito y maquetado el libro, es momento de lanzarlo. Lo primero será dar forma a la portada y contraportada, que, en mi caso, diseñé gracias al creador de portadas de Amazon. Aunque algo tosco y poco intuitivo, el creador de portadas puede ser una gran ayuda en este proceso. Lo que yo hice fue diseñar la portada en Canva.com (aunque vale cualquier editor y creador de imágenes), para luego pegarla y ajustarla en el creador de portadas de Amazon. La contraportada, por otra parte, la realicé directamente en la herramienta. Aquí te dejo el resultado final, para que te hagas una idea:

Como he comentado antes, el proceso de diseño del libro variará según la herramienta y plataforma que utilices, pero, en el caso de Amazon, se hace cómodo e intuitivo. Obviamente, una portada atractiva suma puntos a la hora de comprar un libro, por lo que apuesta por algo sencillo pero que llame la atención.

Una vez diseñada la portada, Amazon nos pedirá un breve resumen, para dar pistas al lector sobre lo que encontrará en el libro. Este paso es común en cualquier plataforma, por lo que deberemos prestarle especial atención. Personalmente, prefiero apostar por algo breve pero conciso, que genere expectación en el futuro lector, siempre y cuando no nos pasemos o prometamos cosas que el contenido del libro no puede cumplir. Hay que ser consciente del potencial de nuestra obra y explotarlo, sin falsas esperanzas ni promesas inalcanzables.

Tras el resumen, será hora de etiquetar nuestro libro, según el tema que trate. Aunque parezca un paso simple, debemos pensar bien qué va a encontrar el lector en nuestro libro. Optar por temas muy generales puede ser contraproducente, encasillando tu obra en una categoría que no le corresponde. Intenta ser específico, lo agradecerás en el futuro.

El siguiente paso, y sé que lo estabas esperando, será fijar el precio del libro. Pero, antes de abordar este tema, vamos a aclarar algo: tu libro, sin importar de qué trate, tiene que estar en formato digital. No hay discusión. Dejo a tu elección lanzarlo en formato papel, pero la versión digital te dará una versatilidad que el papel no puede ofrecerte. Además, y si decides publicar con Amazon, será obligatoria la versión digital, sin la cual no podrás adaptar tu obra a formato físico. Es importante que quede claro, por el hecho de que deberemos fijar el precio de ambas versiones, que, obviamente, no será el mismo.

Entonces, ¿qué precio es mejor? En mi experiencia, no nos convendrá superar los 10€ (o dólares) en formato físico y los 6 en el formato digital. Sí, lo entiendo, puede que pienses que tu esfuerzo vale mucho más que eso. Yo también lo hacía y lo sigo haciendo, pero he entendido que nadie ve un libro como lo ve su propio autor. Por mucho que te parezca una obra maestra, el resto de personas solo ve otro libro más entre los miles o millones que existen. Así que, al menos que seas el nuevo Oscar Wilde, Cervantes o Shakespeare, nadie va a comprar tu primer libro por 20 dólares. Puede que peque de poco ambicioso, pero hablo desde mi experiencia y lo último que quiero es que sufras el golpe de realidad que experimenté yo a la fuerza.

No quiero dar cifras exactas, por lo que te recomiendo que eches un vistazo a libros que otras personas estén subiendo a Amazon u otras plataformas de autopublicación. Observa la media de precios y decide cuál se ajusta más a tu obra. Por ponerte un ejemplo, ahora mismo el precio de mi libro está fijado en 6’30$, en formato físico, y 2’99$ en formato digital. De todas formas, suelo variar y probar distintos precios, con el fin de encontrar aquel que satisfaga tanto al lector como a mí mismo.

Dicho esto, tan solo quedaría revisar todo y pulsar el botón de publicar. Una vez hecho, déjame felicitarte: ¡acabas de lanzar tu primer libro! Ya solo queda esperar a ver qué opina la crítica.

Esta guía no vale nada, a menos que…

Nos acercamos al final de esta mini-guía. Puede que te hayan parecido demasiados pasos e información y que debas repasarlo y digerirlo. O, al contrario, puede que te haya resultado una guía corta y escasa. Si es esto último, deberías estar satisfecho: como habrás podido comprobar, escribir un libro no es misión imposible.

Vale, he escrito un libro y sé de lo que hablo. Esta fue una de las razones por las que decidí redactar esta pequeña hoja de ruta para futuros escritores, pero mi objetivo principal no es transmitir mis conocimientos. Mi objetivo es darte el impulso que necesitas para empezar tu libro.

escribir un libro siendo joven
(Este eres tú, directo hacia el éxito literario tras aplicar los consejos del post)

Escribir y publicar tu obra no requiere grandes herramientas, ni siquiera un desembolso de dinero, así que estos aspectos no pueden frenarte. Si dispones de un ordenador o un teléfono móvil, puedes empezar a escribir en este mismo momento. Los medios no son un obstáculo, pero, en ocasiones, la mente sí que lo es. Puede que te susurre: “¿de verdad estás preparado para escribir un libro?”. 

Déjame contestar por ti: nunca nadie está preparado del todo. Tenga 18, 30 o 70 años. No es algo que se pueda explicar porque, al fin y al cabo, es una forma de arte. Por ponerte un ejemplo, yo disfruto pintando y lo último que intento es forzarme a hacerlo si no tengo ganas. Porque, cuando lo hago, dejo de disfrutar y el cuadro raramente me deja satisfecho. 

Al escribir ocurre lo mismo. Tiene que salirte de dentro, sentir que te estarías fallando a ti mismo si no lo hicieras. Y, si eso ocurre, la edad es lo de menos. Porque, al comenzar tu obra, debes partir de la base de que tú eres tu propia audiencia. Debes escribir para ti, para nadie más. Tú eres el que debes sentirte satisfecho y, para ello, no importa la edad que tengas. Si luego, una vez publicado, la gente le encuentra valor, mucho mejor. 

También, me gustaría darte algún consejo sobre qué hacer si pierdes la motivación y temes dejar tu libro a medias. Yo mismo lo sufrí durante la elaboración de mi libro, es algo normal y a lo que tendrás que enfrentarte si decides lanzar tu obra. Cuando ocurra, no es conveniente que te fuerces.

No me malinterpretes, necesitarás constancia y habrá días en los que no te apetezca escribir por simple pereza, pero debas forzarte a hacerlo. Pero, la cosa cambia cuando notas que estás atascado y que ello afecta a tu obra. En ese momento, lo mejor que puedes hacer es desconectar. No tengas miedo de aparcar tu libro y darte un descanso. Además, aprovechar para leer sobre la temática que estás tratando podrá resolver dudas e insuflarte nueva motivación. 

Lo que quiero decirte es que, si sientes la necesidad de escribir, hazlo. Escribe sin importar lo joven o mayor que seas, la situación en la que te encuentres o las metas que persigas. Tan solo hazlo. Una vez hecho, si crees que lo que has reflejado en la hoja puede ayudar a otros (de la forma que sea), puedes plantearte recogerlo en un libro.

Creo que cada persona puede aportar algo único al mundo. Creo que tú puedes hacerlo. Cada uno tiene su momento y, si crees que el tuyo es ahora, por muy joven que seas, debes aprovecharlo. De lo contrario, estarías siendo egoísta con aquellos que pueden beneficiarse de tu talento o conocimientos. Pero, por encima de todo, estarías siendo egoísta contigo mismo. Y eso es algo que no debes permitir.

Gracias por llegar hasta aquí y espero que te haya ayudado. Y, si en un futuro te encuentras recibiendo un Pulitzer o un Nobel de Literatura, sería un orgullo que te acordases de mí en la parte de los agradecimientos. Si no es así, no te preocupes, lo achacaré a los nervios.

Ah, una última cosa. Lee, lee y vuelve a leer. Si quieres escribir, primero deberás leer mucho, MUCHÍSIMO. Lee hasta que te escuezan los ojos, pero lee. Hazte y haznos ese favor (si tu libro es de no-ficción y estás escaso de recomendaciones de lectura, pásate por este post. En él encontrarás los libros que considero claves para las distintas áreas de tu vida)

¡Un saludo y suerte!

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¿Qué y cómo aprender en cuarentena?

Estar en cuarentena y ser un estudiante a distancia no es algo sencillo. Estoy viviendo en mis propias carnes la experiencia de tener clases online y resulta todo un tanto caótico. Sin embargo, no sirve de nada quejarse o lamentarse por ello, son medidas excepcionales ante una situación excepcional. Pero, no soy de quedarme de brazos cruzados y tengo otros planes para este tiempo de confinamiento, así que, me gustaría hablar con vosotros de cómo aprender y educarse durante esta pandemia.

Para empezar, he decidido darle a la universidad el tiempo que merece, pero no más del necesario. Cada cual vive su situación y tiene sus prioridades, así que no estoy sugiriendo que seguir mi ejemplo sea lo correcto. De hecho, al estar acostumbrado a esforzarme en los estudios y a conseguir buenas notas, es un paso que me cuesta tomar, aunque poco a poco le voy ganando terreno (si os interesa, más adelante hablaré de mi relación de amor-odio con el estudio y de cómo lo enfoco actualmente).

Habilidades básicas

He apostado por no priorizar tanto la universidad, pues creo que es el mejor momento para explotar ciertas habilidades que considero básicas e imprescindibles. No estoy diciendo que tu carrera o estudios no te las puedan aportar, pero yo he decidido tomar esta decisión. Quiero saber cómo aprender idiomas, encontrar mi pasión y vivir de ello o entenderme mejor y, en mi caso, necesito buscar respuestas fuera del ámbito estudiantil.

Poseer conocimientos básicos en matemáticas, ciencias y letras (así como una base de cultura general) es algo que considero de primera necesidad. Afortunadamente, lo anterior puede aprenderse en la escuela, y es aquí donde radica la importancia de esta. Sin embargo, no todo es de color de rosa. Hay habilidades básicas que no se enseñan en el colegio y, por tanto, es nuestra responsabilidad llevar al día (siempre y cuando quieras vivir tu vida y no la de otros).

Si por mí fuera, todos deberíamos cursar un «Máster en la vida», con tan solo 3 asignaturas:

  • Salud: donde aprenderás a entender tu cuerpo, desarrollando estrategias para mejorar tu salud física y mental.
  • Relaciones: aquí estudiarás y entenderás el comportamiento humano, con el fin de crear relaciones de calidad y un entorno potenciador. 
  • Pasión: en esta asignatura descubrirás qué es aquello que dominas y te apasiona, estableciendo tus objetivos y descubriendo los métodos y herramientas que te permitirán vivir de tu pasión.

Suena bien como plan de estudios, ¿no? Quizá no contentase a todos, pero creo que podría dar un giro radical a nuestras vidas y a la sociedad en general. Muchos aseguran que, si todo el mundo viviese de lo que le gusta, el mundo se iría a la ruina. La realidad es que, como nunca ha ocurrido, no podemos conocer la verdad, aunque, en mi opinión, nos encontraríamos ante un mundo más feliz.

Me estoy yendo por las ramas, así que volvamos a lo nuestro. Quiero que hagamos una pequeña introducción a ese «máster» ficticio, tomando los recursos que a mí me han funcionado. Y, tras ello, os hablaré de lo que estoy haciendo durante la cuarentena. Como en todo máster, dividiremos las tareas por asignaturas, presentando aquellas habilidades que considero necesarias, junto a los materiales que he seguido para desarrollarlas.

Salud ⚕️

En este apartado, intentaré daros las claves que he seguido para mejorar mi salud física y mental. No me considero ningún experto, más bien lo opuesto, pero son cosas que a mí me han funcionado y creo que pueden servirte. Dicho esto, pasemos con las habilidades y sus respectivos recursos.

Entenderte mejor e interpretar tus emociones:

  • El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry: un libro simple pero brillante, que te hará valorar las pequeñas cosas.
  • El sendero, de Rubén Jiménez: como todo lo que crea Rubén, una experiencia muy reveladora. Te animo a que eches un ojo a su canal antes de comprar el libro.

Alimentarte de forma eficiente, entendiendo nuestros procesos internos:

  • Eat, Stop, Eat, de Brad Pilon: Brad explica los beneficios, desde el punto de vista científico, de los distintos tipos de ayuno (algo que deberías investigar). Solo lo he podido encontrar en inglés, así que, si no lo dominas mucho, te resultará complicado de seguir.
  • El tao de la salud, el sexo y la larga vida, de Daniel Reid: este libro es denso, pues abarca gran parte la filosofía taoísta, aunque desde un punto de vista «más occidental». Lo leas o no, te recomiendo que busques información sobre la alimentación de los antiguos maestros taoístas, del calor de los alimentos y de la importancia de sus combinaciones.
  • Escuela del sueño, de Richard Wiseman: un buen descanso es crucial para nuestra salud y, en este libro, encontrarás los consejos que te harán dormir como un tronco.
  • Por último, sentido común. Huye de todos aquellos que prometan la dieta perfecta, porque esta no existe. Prueba qué es lo que te sienta mejor y te aporta más energía. Al fin y al cabo, la búsqueda de una correcta alimentación nunca acaba.

Moldear tu físico de forma óptima:

  • Cada persona cuenta con una morfología distinta y no todos podemos ser culturistas (ni falta que hace). Hace 2 años que voy al gimnasio regularmente, aunque el secreto consiste en moverse cada día. De hecho, yo empecé a entrenar con rutinas de ejercicios caseras (perfectas para este momento de confinamiento), por lo que no hace falta disponer de un gimnasio perfectamente equipado para ponerse en forma. Mi recomendación en este punto son los vídeos de Sergio Peinado, cuya filosofía considero muy positiva, defendiendo una vida sana, pero sin obsesiones.

Relaciones👥

Relacionarse en mitad de una pandemia es un poco más complicado, pero no viene mal ponerse al día en este aspecto. Algunas recomendaciones, por ser un hombre, estarán más enfocadas a este público, lo que no excluye que las mujeres puedan encontrar valor en dichos recursos.

Comprender el comportamiento humano

  • Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie: la Biblia de las relaciones personales. Fue escrito hace más de 60 años y, aún hoy, sigue siendo muy útil. Es un libro de los que hay que tener siempre a mano y releer varias veces. Una joya atemporal.

Relaciones con el género opuesto (para ellos):

  • El Método, de Neil Strauss: este libro me convenció de que casi todo en la vida se puede aprender. Quizá sea el libro de seducción más controvertido y no recomiendo seguir la gran mayoría de sus consejos, pero, si nunca has leído libros similares, lo considero una primera lectura obligatoria.
  • Seductor, de Egoland y Models, de Mark Manson: en mi opinión, los 2 mejores libros de seducción y dinámicas sociales del mercado, ya que se centran en la premisa de «amarte primero, para amar a otros después».
  • No more Mr. Nice Guy, de Robert A. Glover: te recomiendo su versión en inglés y su lectura obligatoria. 🙂
  • Como último punto, para ellos y para ellas, quizá sea momento de no comernos tanto el coco. La seducción es algo muy bonito y, si no nos tomásemos tan a pecho las cosas y pensásemos más en divertirnos y conocernos mutuamente, quizá y solo quizá, erradicaríamos estigmas, miedos y complejos.

Construir un círculo social que te potencie:

  • Aquí hay que volver a aplicar el sentido común. Las relaciones vienen y van, ya que todos cambiamos. La clave es encontrar personas que nos apoyen, estén en las buenas y en las malas y nos digan las verdades a la cara. Al final, tus amistades son un reflejo de lo que eres y, si no estás satisfech@ con ellas, quizá sea momento de reflexionar sobre tí mismo.

Pasión🔥

Sobre este tema podría pasarme horas y horas escribiendo, pero intentaré ser breve y conciso.

Entiende el juego del dinero y juega para ganar:

  • Dinero, de Tony Robbins: denso pero muy completo. Tony reúne el conocimiento de las mentes más brillantes en materia de riqueza e inversión y lo presenta de tal forma que puedas aplicarlo nada más acabar el capítulo. Quizá sea una primera lectura atrevida, pero, si te ves con fuerzas, no lo dudes.
  • Padre rico, padre pobre, de Robert Kiyosaki: es el mayor cliché en libros sobre finanzas y, aunque a mí no me convenció, me parece muy útil para empezar, por la sencillez y claridad con la que presenta conceptos básicos de inversión y riqueza.

Diseña la vida de tus sueños:

  • La semana laboral de 4 horas, de Tim Ferriss: otro cliché, pero tenía que nombrarlo. La vida que sigue y plantea Tim parece una utopía, pero las experiencias de múltiples lectores muestran que es perfectamente posible de replicar. Te estallará la mente al leerlo.
  • Psicología del éxito, de Mario Luna: este libro es oro. Quizá sea lo más parecido a ese «Máster en la vida» del que hablaba antes. Es largo y caro, pero, también, una inversión de la que no te arrepentirás.

Encuentra tu pasión y vive de ello:

  • No tengo clara cuál es mi pasión (y quizá nunca la encuentre), pero sí sé lo que me gusta. Escribir es una de las cosas que me gustan y por eso empecé el blog. Quizá no sea mi pasión, pero disfruto y es suficiente. ¿Mi recomendación para que encuentras tu propósito? Probar, probar y volver a probar. Nunca sabrás si algo te gusta o no hasta que lo pruebes. Prueba mucho y quédate con aquello que más te guste.
  • Y, en cuanto al dinero, no creo que debas preocuparte: cuando algo te apasiona, (casi) siempre encuentras la forma de salir adelante con ello. Quizá no es el consejo que esperabas, pero tampoco tengo todas las respuestas. Como mucho, estoy un pelín menos perdido que tú, pero nada más.

¿Qué estoy haciendo?

Ahora mismo, arrancar este blog y leer mucho. Para el blog, estoy siguiendo el curso de Ángel Alegre, propietario del blog Vivir al Máximo. Hasta el momento, me está encantando y, si estaís pensando en crear un blog, os lo recomiendo completamente. Os dejo un enlace a su training gratuito, para que comprobeis si os interesa:


Training gratuito de Idea2Blog

En cuento a la lectura, estoy leyendo dos libros a la vez, uno de no-ficción por las mañanas y novela por la noche. Durante esta cuarentena, hasta hoy, 4 de abril, he leído 7 libros:

  • Las minas del Rey Salmón
  • La semana laboral de 4 horas (otra vez)
  • No More Mr. Nice Guy
  • Juan Salvador Gaviota
  • La sonrisa etrusca
  • El guerrero a la sombra del cerezo
  • Eat, Stop, Eat

¿Qué te ha parecido el post? ¿Recomiendas algún otro recurso? Déjamelo en los comentarios

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¿Cómo cambiar tu vida durante la cuarentena?

La cuarentena se está alargando y, a muchos de nosotros, nos comen las paredes. Sin embargo, debemos aprovechar este tiempo muerto que nos ofrece la vida para replantearnos las cosas. 

Ahora más que nunca (y en vista de la crisis económica que se avecina), debemos estar preparados para tiempos difíciles. Y, ¿qué mejor manera que apoyándonos en aquellos que han recorrido el camino que nosotros anhelamos? Tras pensarlo, me decidí a acudir a auténticos portentos en su campo, con el fin de reunir sus lecciones y recomendaciones. 

Así surgen una serie de colaboraciones, donde emprendedores como Fran Pascual o The Titan, nos revelan sus libros preferidos, habilidades que consideran indispensables y mentores que favorecieron a allanarles su camino al éxito. Sin más que decir, os dejo con sus recomendaciones, así como con enlaces a sus redes sociales, para que podáis descubrirlos más profundamente. 

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Diseño sin título (2)

¿Por qué me ducho con agua fría? (lo que no te cuentan)

Ducharse con agua fría está de moda dentro del emprendimiento español. Es un hecho, si no, ¿a santo de qué me pondría a hablar de ello? Porque sí, lo confieso, yo también caí en esta práctica un tanto masoquista.

Pero estoy cansado de escuchar los increíbles beneficios que posee, así que hoy voy a contaros mi experiencia tras tres meses duchándome a lo esquimal, sin falsos milagros. Acompáñame, vamos a revelar los secretos que guarda el frío.

¿Agua fría? ¿Nos hemos vuelto locos?

Ducha fría
Fuente: Flickr

Siendo sinceros, un poco. Te pondré un ejemplo: imagínate volviendo de clase o del trabajo, tras una mañana demasiado larga. Pleno invierno, cinco grados y, por razones de la vida, tienes que volver andando. A mitad de camino, los dedos de los pies se han convertido en cubitos de hielo y los de las manos no se quedan atrás. Por fin, tiritando, llegas a casa, con unas ganas terribles de entrar en calor.

Pero hay un problema: tienes que ducharte y, tal como hace el nuevo joven millonario de turno, tiene que ser una ducha fría. Porque, claro está, si él lo hace, por algo será. Al fin y al cabo, tiene cuatro Ferraris. Así que, acordándote de todo tu árbol genealógico, te metes a la ducha y accionas el agua fría. ¿No notas cómo huele a éxito?

Vale, quizá haya exagerado, pero era necesario para transmitir la idea. Hoy en día, la gente hace las cosas más extrañas por el simple hecho de que tal o cual gurú las recomienda. Y soy uno de ellos, así que sé de lo que hablo (no sé si estar orgulloso de esto último).

Las duchas de agua fría son una moda como cualquier otra, pero, aunque la mayoría de la gente que las sigue no lo sepa, dicha moda tiene raíces muy profundas. Creo que pueden ser muy útiles (si las enfocamos bien), así que, para empecer, te nombraré de carrerilla los (supuestos) beneficios que poseen. Tras esto, te contaré porque me parecen importantes, sin adornos ni palabras bonitas.

Beneficios (generales) de las duchas frías

  • Mejora el sistema inmunológico
  • Estado emocional más sano
  • Favorece la circulación
  • Aumento de la energía
  • Aumento del metabolismo

Estos son algunos de los supuestos beneficios que otorgan las duchas frías y que tanto han dado que hablar entre la comunidad emprendedora. Comparto algunos y dudo de otros, por lo que prefiero contaros mi experiencia personal. Luego, vosotros decidís si os compensa pasar un poco de frío cada día.


Mi experiencia

Vale, pasemos a lo interesante, a la chicha del post. ¿Por qué narices me ducho con agua fría? Y, más importante aún, ¿por qué tú deberías hacerlo? Aquí la respuesta.

Hace 3 meses comencé a ducharme con agua fría cada día. Había visto que mucha gente lo hacía, pero lo que me motivó a dar el paso fue la filosofía de Wim Hof. Para los que no lo sepáis, Wim Hof, conocido como «The Iceman», es un holandés que cuenta con varios récords mundiales de resistencia al frío. Este post no va de Wim Hof y su filosofía, aunque tengo en mente dedicarle uno, más adelante. Sin embargo, te animo a que indagues sobre él o te leas su libro, disponible en Amazon.

A lo que íbamos. Empecé las duchas frías por curiosidad, por saber si todo lo que decían era cierto. Recuerdo cuando, tras volver del gimnasio, me planté bajo el chorro de agua helada. En ese momento, me convencí de que se me había ido la olla, pero, al salir de la ducha, me sentí como en una nube. Estaba más despierto y con más energía, por lo que decidí ducharme cada mañana al despertarme. Los primeros días fueron duros, pero sentía que merecía la pena. Poco a poco, descubrí el valor que tenía para mí.

Porque sí, pienso que a cada persona le afecta de forma distinta. Yo me sentía más enérgico y despierto, pero no seguí con ello por eso. Seguí (y sigo) duchándome con agua fría porque me estabiliza. Te lo explico.

Notaba beneficios cada día, pero estos se acentuaban cuando estaba triste o preocupado. Digamos que el agua fría me servía de toque de atención. Podía entrar a la ducha con el ánimo por los suelos, pero, una vez que el agua me empapaba, todos los problemas que rondaban mi mente desaparecían.

El truco está en que nuestro cerebro más primitivo no puede distinguir por qué estamos pasando frío. Quizá estemos en medio del Ártico o ahogándonos en un lago helado (porque, que piense que lo hacemos por voluntad propia no entra en sus esquemas). Al cerebro no le importa, solo piensa en sobrevivir, así que no hay tiempo para detenerse en quejas y tonterías.

Y, tras este trauma tan intenso para nuestro sistema nervioso, sales de la ducha con otra perspectiva. Aquello que me preocupaba seguirá allí, pero tendrá menos importancia. Me causa estrés y, por esa misma razón, me estabiliza.

Y por eso me ducho con agua fría. No es por la circulación, el cuidado de la piel o para mejorar el sistema inmune (aunque diré que en estos 3 meses no me he puesto malo ni una vez), sino por las sensaciones que me transmite. Me entrena en la disciplina y me estabiliza mentalmente, cosa complicada estos días.

Y, por si tienes interés, todavía no me he acostumbrado, ni creo que lo haga nunca. (¡¿Quién no prefiere una ducha calentita?!) Pero, es cierto que noto más resistencia al frío. Sigue causándome impresión, pero quizá en menor medida que al principio. He leído que otras personas se vuelven menos frioleras, pero yo todavía no he llegado a ese punto.


¿Cómo empiezo?

método Wim Hof
Fuente: Pexels

Te ha llamado la atención y estás dispuesto a probarlo, así que, ¿por dónde empezar? Lo más sencillo es que te dirijas a tu cuarto de baño, te metas a la ducha y abras el agua fría (es recomendable meterse sin ropa). Listo.

Sí, era una broma, pero, realmente,no tiene más misterio. Te recomiendo que, si ducharte con agua fría es demasiado, empieces por agua caliente y, antes de salir, cambies a fría (no hace falta que permanezcas bajo el chorro más de 15 segundos). Poco a poco, ve aumentando el tiempo, hasta que estés cómodo duchándote así desde el principio (todo lo cómodo que se puede estar en esta situación). 

Y, por favor, sé responsable. No creo que haga falta decir que meterse en el mar a -5 grados no es tan buena idea como la pintan. Estás exponiendo a tu cuerpo al frío y, si no eres consciente de lo que haces, puedes llegar a sufrir hipotermia. Te aconsejo que lo practiques en tu casa y que tengas un secador a mano, pues tan importante es la exposición al frío durante la ducha como la recuperación del calor tras salir de ella. 

Finalmente, sí, puedes seguir duchándote con agua caliente si te apetece. Recuerda que no es una obligación, sino una práctica de la que esperas obtener beneficios. 


Hemos llegado al final. Espero que te haya sido útil y que te decidas a ponerlo en práctica. Recuerda que dispones de más información en Internet y que hay personas, como Wim Hof, que hasta han escrito libros sobre el tema. Puedes adquirirlo aquí.

Yo no tengo la verdad absoluta, así que es recomendable contrastar opiniones.

Por último, me haría mucha ilusión que me dejases en los comentarios tus experiencias, pues yo no soy más que un novato en esto. Y, si a raíz de este post te decides a probarlo, házmelo saber también en los comentarios.

Un saludo y, ¡a pasar frío! 

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