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Reseña «El sutil arte de que (casi todo) te importe una mi*rda»

Hoy traigo un libro especial para mí: «El sutil arte de que (casi todo) te importe una mi*rda«, de Mark Manson. Un libro que, por llevarle la contraria, me importa. Y mucho.

Tras leerlo por tercera vez en cosa de un año y medio, he decidido exponerlo en el blog. Y, para celebrar la ocasión, he preparado un pequeño regalo.

Mark Manson y yo

La obra de Manson cayó en mis manos a finales de 2019 y, desde entonces, se ha convertido en una especie de oráculo personal. De hecho, si alguna vez puedes observar el ejemplar que tengo, lo encontrarás lleno de rayas, anotaciones y comentarios.

Pero, ¿qué lo hace diferente? Me gusta decir que «El sutil arte de que (casi todo) te importe una mi*rda» es el libro que nació para c*garse (nunca mejor dicho) en todas las obras típicas de desarrollo personal. Es el azote de la autoayuda barata y comercial, un libro directo, grosero en ocasiones y, sobre todo, muy real.

Si estás acostumbrad@ a ver la vida desde el filtro de Mr. Wonderful, ten cuidado: esta obra te va a sentar como una bofetada en los morros. Básicamente, porque Mark no tiene reparos en decirte las verdades a la cara: que no eres especial y que la vida apesta en ocasiones, y está bien.

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«No puede ser, en mi libreta pone que soy especial y que molo demasiado».

Tras leerlo en 2019, tuve unas semanas de «iluminación», por así decirlo. Fue algo extraño, como una claridad mental que no había sentido antes. Fuese por el libro o porque me estaban echando algo en la comida, lo cierto es que me replanteé muchas cosas y, en cierto sentido, cambié (creo que a mejor).

Por tanto, si decides leerlo, espero que también encuentres respuestas. Por el momento, te dejo mis reflexiones.


Lecciones de «El sutil arte de que (casi todo) te importe una mi*rda»

No lo intentes

La obra comienza de una forma peculiar: con la miserable historia de Charles Bukowski. Bukowski, como puede que sepas, era uno de los «poetas malditos», un escritor estadounidense, famoso por su excentricidad, pobreza y gusto por la bebida.

Bukowski llevó una vida marcada por la pobreza y la autodestrucción, escribiendo poemas y relatos sin ningún éxito. De hecho, publicó su primera novela a los 50 años, fruto de la compasión de un agente literario.

Tras una vida de lucha (contra el mundo y consigo mismo), es sorprendente observar su epitafio, el cual reza un simple: No lo intentes. El hombre que estuvo a punto de matarse decenas de veces, el que perseveró pese a la adversidad, aconsejando que no lo intentases.

bukowski
El bueno de Charles no defrauda.

Bukowski sabía que era un perdedor y un fracasado. Y, porque lo aceptó, consiguió su tardío éxito: «Fue su simple habilidad de ser completa y cruelmente honesto consigo mismo – en especial, respecto a sus peores facetas – y de compartir sus fracasos sin temor o duda lo que le reportó el éxito.»

Te preguntarás: ¿qué conclusión puedo sacar de todo esto? No sé la tuya, pero la mía es que al bueno de Charles le daba igual su éxito. De hecho, le daba igual la mayoría de cosas. Pero, las que le importaban (como escribir), le importaban mucho.

¿Quiere decir esto que al aplicar las enseñanzas del libro te vas a convertir en un escritor borracho? Por supuesto que no (o eso espero). Aun así, me parecía todo una declaración de intenciones por parte del autor: «este es mi libro, así que, desde ahora, todo importa una mierda».

TODO importa

Tras iniciar el libro con el pasaje de Bukowski, Manson nos ofrece una verdad difícil de tragar para muchos: el desarrollo personal actual está podrido. La autoayuda comercial se centra en aquello de lo que careces, apuntando a lo que percibes como tus deficiencias y fracasos y acentuándolos.

Porque, hoy en día, somos muy dados a magnificar las cosas. Antiguamente, no se daba tanta importancia a la sensación de sentirse mal con uno mismo. Pero, ahora, al sentirte mal durante 5 minutos eres bombardeado con centenares de imágenes de gente feliz conduciendo un Ferrari. Como dice Mark, «es imposible no creer que tienes algún problema.»

triste
«¿Qué me pasa? Hoy no me apetece desayunar arco iris. ¡Ayúdame Mr. Wonderful!«

La mayoría de la autoayuda pone el foco en lo positivo, a través de un optimismo irreal. Nos animan a buscar una vida mejor, cuando la realidad es la siguiente:

«El deseo de una experiencia más positiva es, en sí misma, una experiencia negativa. Y, paradójicamente, la aceptación de la experiencia negativa es, en sí misma, una experiencia positiva.«

Mark Manson

Te lo repetimos Mark y yo, por si no te ha quedado claro: «El deseo de una experiencia más positiva es, en sí misma, una experiencia negativa. Y, paradójicamente, la aceptación de la experiencia negativa es, en sí misma, una experiencia positiva.«

Si prefieres un enfoque más profesional, comparémoslo con la Ley de la Retrocesión (por el filósofo Alan Watts): «cuanto más persigas sentirte bien todo el tiempo, más insatisfecho estarás. Perseguir algo solo refuerza el hecho de que careces de ello.«

No todo importa y no necesariamente te falta algo para ser feliz. La clave para una buena vida no es que te importen muchas cosas; es que importen menos, para que en realidad te importe lo que es verdadero, inmediato y trascendente.

Sin tiritas

Mark (al igual que yo) no soporta el mensaje «happy» que la autoayuda ha puesto de moda, en especial en lo que atañe al dolor. Esto es lo que él opina:

El dolor es un hilo que forma parte de la tela de la vida e intentar separarlo no solo es imposible sino destructivo: intentar arrancarlo también deshace todo lo demás. Pretender evitar el dolor es darle demasiada importancia; sin embargo, si logras que el dolor te importe una mierda, nada podrá detenerte.

Siendo sinceros, no podemos aliviar nuestro dolor y sufrimiento de forma permanente, porque la felicidad total no existe. Y, antes de que muchos se lleven las manos a la cabeza, lo explicaré.

«Estamos predispuestos a desarrollar una insatisfacción hacia lo que tenemos y a sentirnos satisfechos solo con lo que no poseemos. Esta constante insatisfacción ha mantenido a la especie luchando y evolucionando, construyendo y conquistando. Así que no, nuestro propio dolor y nuestra miseria no son un error de la evolución humana: son un rasgo.»

La insatisfacción es algo inherente al ser humano, por lo que de nada sirve luchar contra ella. La propuesta de que las cosas te importen una mierda es una forma sencilla de reorientar nuestras expectativas de vida y elegir lo que es importante sobre lo que no lo es. Esto no frena la insatisfacción, pero reduce su tamaño.

¿Qué problemas quieres elegir?

(Esta es una de las partes más importantes del libro, por lo que presta atención. Veamos que dice Mark.)

«La felicidad se consigue al resolver problemas. Es un constante proceso de desarrollo, porque resolver problemas es un permanente proceso en desarrollo: las soluciones a los problemas de hoy sentarán las bases de los problemas de mañana y así sucesivamente.»

La verdadera felicidad solo ocurre cuando encuentras los problemas que disfrutas teniendo y resolviendo. Por lo tanto, no esperes una vida sin problemas, sino una existencia llena de buenos problemas.

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«¿Qué queremos? ¡Buenos problemas!»

De hecho, si te sientes mal es porque tu cerebro te dice que hay un problema del que no eres consciente o no has resuelto. Y, quién diga lo contrario, tiene un problema (o varios).

Teniendo todo esto en cuenta, la pregunta clave para mejorar tu felicidad es qué dolor quieres mantener. ¿Por qué estás dispuesto a luchar?

El ombligo del mundo

Manson no se deja nada en el tintero, abordando el espinoso tema de las emociones. Para él: «las emociones son simples señalizaciones, sugerencias que nuestra neurobiología nos proporciona. No son mandamientos, por lo que deberíamos aprender a cuestionarlas.»

Entender y canalizar nuestras emociones es necesario, pero debemos ser capaces de ponerlas en contexto y reflexionar sobre su veracidad. De lo contrario, podríamos caer en la sobre identificación.

Si tenemos problemas que no se pueden resolver, nuestro inconsciente cree que somos singularmente especiales o singularmente defectuosos; que no nos parecemos a nadie y que las reglas funcionan distinto con nosotros. Esto se traduce en dos posibles mentalidades opuestas:

  • Soy increíble y los demás son unos perdedores, así que merezco un trato especial.
  • Soy un perdedor y el resto del mundo es increíble, así que merezco un trato especial.

Mark, haz los honores: «Tú no eres especial.» De hecho, es igual de egoísta hacerse constantemente la víctima que ser un narcisista.

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«Nadie me entiende, soy un desgraciado ¿Por qué no comprenden que ser un paquete al FIFA es lo más horrible del mundo?»

El excepcionalismo es el nuevo estado normal, cuando la vasta mayoría de la vida reside en el monótono medio. Como todos somos especiales, nadie lo es y resulta más cómodo destacar por el victimismo y la opresión.

Quéjate y se un dramático cuando sea necesario. Pero, recuerda: no eres el ombligo del mundo. Y, escucha el consejo de Mark:

«No seas especial o único. Redefine tus parámetros de formas mundanas y amplias. Elige evaluarte como un amigo, un estudiante o una pareja, no como un genio en ciernes o una estrella naciente.«

Busca una menor libertad

Siempre he pensado que la libertad y disponer de un amplio abanico de opciones eran las claves para ser feliz. Pero, cómo no, Mark se ha encargado de sembrarme dudas. Esto es lo que propone:

«La única forma de encontrar un significado y un sentido de la importancia en la propia vida es a través del rechazo de alternativas, una reducción de la libertad, comprometerse a un solo lugar, a una creencia o una persona. Existe un cierto nivel de dicha y significado que alcanzas en la vida solo después de haberte dedicado durante décadas a una relación, arte o carrera.»

Tras leerlo varias veces, he entendido que más no siempre es mejor. Cuando nos sobrecargan con oportunidades y opciones, sufrimos lo que los psicólogos llaman la paradoja de la elección. Permanecer abiertos a todas las opciones nos aporta cierta sensación de libertad, pero nos impide experimentar las recompensas de la profundidad, ya sea de un trabajo o una relación.

Preguntas para ser menos seguro

Manson va al revés del mundo, así que, aunque todo el mundo de consejos para lo opuesto, ¿por qué no ser menos seguro? Mark ofrece 3 preguntas para ello, con la finalidad de que cuestiones tus ideas y creencias:

  • ¿Y si estoy equivocado?⠀
  • ¿Qué supondría que estuviera equivocado?⠀
  • ¿Estar equivocado crearía un problema mejor o peor que mi problema actual, tanto para mí como para los demás?

Además, plantea un concepto muy interesante: las preguntas de reproductor de vídeo. Estas son las preguntas que consumen nuestra energía y nos atormentan, pero que desde fuera poseen una respuesta simple: «cállate y hazlo».

Se llaman de reproductor de vídeo porque, a la hora de entender cómo funciona uno de estos aparatos, lo más útil es probar y tocar botones (en esencia, hacer algo; moverte). Preguntas de este estilo surgen cuando no sabes si abandonar la carrera o el trabajo que odias o te resistes a asumir que tu relación no funciona. Todo el mundo ve clara la respuesta, menos tú mismo.

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Pregunta de reproductor de vídeo: «¿Debería compartir este gran artículo con mis amigos?» (¡Claro que sí!)

Cómo trabajar la autoconciencia

Conocerse a uno mismo es clave para identificar nuestras emociones y problemas y, por tanto, para llevar una vida más acorde a nuestros valores. Mark dice que la autoconciencia es como una cebolla, cuyas capas son las siguientes:

  • Comprensión de las propias emociones.
  • Habilidad para preguntar por qué sentimos ciertas emociones.
  • Identificar nuestros valores personales.

La autoayuda comercial no soluciona la raíz del malestar, ya que no trabaja en lo realmente importante: los valores y parámetros bajo los que cada persona evalúa sus emociones y sentimientos.

«Nuestros valores determinan los parámetros bajo los cuales nos evaluamos a nosotros y a los demás. Si quieres cambiar la forma en la que percibes tus problemas, tienes que modificar lo que valoras y/o cómo mides ese éxito/fracaso.«

Valores valiosos

Dado que los valores determinan nuestra visión del mundo, ¿por qué no trabajarlos? Para empezar, distinguiremos entre buenos y malos valores:

  • Buenos: se basan en la realidad, son socialmente constructivos y son inmediatos y controlables. Los mejores valores son aquellos orientados a procesos, los que se alcanzan de manera interna (humildad, honestidad, creatividad, etc).
  • Malos: son supersticiosos, son socialmente destructivos, no son inmediatos o controlables. Se alcanzan de manera externa (comprar un coche, ser rico, etc).

Por tanto, «la mejora personal se basa en priorizar mejores valores, elegir cosas mejores a las que prestar atención. Porque, cuando lo haces, tienes mejores problemas. Y cuando tienes mejores problemas, tienes una vida mejor.»

Como explica Mark: «Si tu situación actual te hace sentir miserable, se debe a que consideras que alguna parte de ella está fuera de tu control, que existe un problema y que no tienes la habilidad para resolverlo, un problema que te lanzaron sin que tuvieras elección.» Y, yo añado: si te sientes miserable, quizá sea porque no estás actuando acorde a tus valores.

Herramienta práctica: definición de valores

Llegamos a la parte más importante del post, en la que quiero hacerte un regalo.

Cada una de las enseñanzas del libro me parece clave, pero el tema de los valores es mi favorito. Y, para llevarlo a la práctica, he encontrado una gran herramienta.

La saqué de este post del blog Vivir al Máximo, de Ángel Alegre (uno de mis blogs favoritos) y lleva por título «El Valor de los Valores».

«El Valor de los Valores» es un juego de cartas que te permite identificar tus 5 valores principales, entre 51 opciones predefinidas. La herramienta se basa en años de estudio y puedes encontrarla aquí.

El juego vale casi 60€ y, dado que no tenía el dinero en este momento, decidí crear una adaptación. Está en formato PDF y puedes descargarlo aquí:

DEFINE TUS VALORES

En mi caso, y tras jugar una ronda, extraje los siguientes cinco valores:

  • Integridad
  • Sinceridad
  • Perseverancia
  • Calma/Tranquilidad
  • Curiosidad

Para entender cómo funciona el juego, echa un vistazo al post de Ángel. Aunque, si os resulta interesante, os animo a comprarlo, ya que creo que es una herramienta muy útil.

valores
Este es el juego.

(Señores creadores del juego: mi intención no es copiarles, solo me pareció algo interesante y lo quería compartir. Siento las molestias que pueda causarles.
P.D.: 60€ es un poco carete.)


Conclusión

Aunque ha sido la tercera vez que lo leo, Mark no defrauda. Gracias a esta última lectura he entendido y extraído cosas nuevas, como el juego de los valores. Como siempre, te dejo el libro por aquí:

Me despido con una última frase de Manson:

«Cuanto más me asomo a la oscuridad, más brillante se vuelve la vida, más quieto se vuelve el mundo y menos sienta esa resistencia inconsciente a todo.«

Sin más que decir, te animo a que pruebes el juego de los valores y me dejes el resultado en los comentarios. Mientras tanto, que todo (o casi todo), te importe una mi*rda. 😉

Un abrazo,

-Javier

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yo

Me llamo Javier Teja y me apasiona aprender. Leer, escribir y probar cosas nuevas han formado parte de mi vida desde que, a los 16 años, me sumergí en el mundo de los libros.

Estoy convencido de que cada persona puede alcanzar aquello que se proponga, a través del arma más poderosa de la que disponemos: el aprendizaje. A raíz de este pensamiento, nació el proyecto Educación Moderna y mi primer libro, «Súper Estudiante».

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