En el post de hoy, como has podido adivinar por el título, hablaremos de «El Elemento», una obra de Ken Robinson. Si te soy sincero, este artículo debería haberlo escrito hace un mes, cuando me terminé el libro, pero, por cuestiones de la vida (vagancia), no lo hice.
Así que, se me planteaban dos opciones: o volverme a leer el libro y hacer una reseña completa o confiar en los apuntes sobre el libro de mi yo del pasado. Y, para qué engañarnos, he optado por la segunda opción.
Por tanto, lo que encontrarás a continuación será una mezcla de todo aquello que fui apuntando y que me resultó interesante, sin ningún orden ni concierto. Considéralo un «desgranando el libro para hacer un post decente». Estoy ansioso por ver cómo queda (aunque, si lo estás leyendo, significa que ha pasado el filtro).
El Elemento, un resumen breve
Dado que hace un tiempo que terminé el libro, se me hace complicado hacer una síntesis en condiciones. Sin embargo, la idea central del libro es esta: descubrir tu «Elemento» y, a través de su práctica, alcanzar una vida plena y feliz.
Llegados a este punto, te preguntarás (o no, pero sígueme la corriente): pero, ¿qué es el Elemento? No te preocupes, aquí va una definición exacta, para que no te quepan dudas:
El Elemento es el punto de encuentro entre las aptitudes naturales y las inclinaciones personales. Cuando una persona ha encontrado su Elemento hace lo que le gusta y al hacerlo se siente realmente ella misma: el tiempo transcurre de manera diferente y se siente más viva, más centrada y llena de vida que en cualquier otro momento.
De esta definición podemos extraer una idea básica: el Elemento es aquella actividad que absorbe tu tiempo y atención, provocándote una sensación de plenitud. Y, no me refiero a nada místico.
Que el tiempo pase volando cuando estás pintando o escribiendo es un claro ejemplo de estar en tu Elemento. Otros autores hablan de estar «en flujo», refiriéndose a la misma sensación de presencia (para más información, puedes leer «Fluir»).
Aun no está claro si ver Netflix puede considerarse tu «Elemento», pero todo se puede hablar…
Estar «en la zona» o «en tu Elemento» significa, sencillamente, realizar una actividad que disfrutas, se te da bien y es capaz de aportarte felicidad y sentido. Vamos, como cuando yo me pongo a escribir chorradas y chistes tontos por aquí.
Para acordarme poco del libro, lo hemos salvado. Creo que con esta breve introducción has podido entrar en materia, por lo que, ahora, podemos pasar al meollo: datos sin sentido ni orden que me han parecido interesantes y que, quizá, también encuentres interesantes. Que lo disfrutes. 🙂
Lo mejor de «El Elemento»
El Elemento, estar en la zona y la creatividad
El libro hace espacial hincapié en los problemas de la educación tradicional y sus efectos en las nuevas generaciones. Según Robinson, la educación tradicional y las convenciones sociales provocan en el niño inseguridades a medida que crece, cortando su creatividad e impidiéndole ser tal y como es.
Por otro lado, expone las diferencias entre inteligencia y creatividad, tal y como las concibe la sociedad. Para Ken, la inteligencia y la creatividad van de la mano y se complementan. De hecho, la forma más elevada de inteligencia consiste en pensar de manera creativa.
Además, defiende la existencia de múltiples inteligencias. Un niño no es más inteligente o creativo por sacar buenas notas, ya que ambas características no son medibles a través de un examen estandarizado. Cada persona tiene su «Elemento«, siendo válidos todos y cada uno de ellos.
A ver cómo explico yo que mi inteligencia no son las matemáticas, sino subir memes…
Cuando estás en tu Elemento, tu trabajo es capaz de inspirar a los demás. Estar «en la zona» te conecta con tu yo más natural, pudiendo contribuir a un nivel mayor. Tal y como cita la obra:
Estar en la zona es estar en lo más profundo del Elemento, de aquella ocupación que absorbe nuestro tiempo y atención y nos hace sentir plenos.
En términos coloquiales, la zona es aquello que denominamos «pasión». Pero, a diferencia de nuestro concepto de pasión, el «Elemento» no llega de forma divina, sino que surge tras una experimentación y descubrimiento de uno mismo. Qué filosófico me ha salido…
Lo siento en los intestinos…
Una de las cosas que descubrí leyendo «El Elemento» es que disponemos de un segundo cerebro, en este caso, en los intestinos. Se denomina sistema nervioso entérico y se encuentra en las envolturas de tejido que revisten el estómago, esófago, intestino delgado y colon.
Se encarga de controlar el aparato digestivo y advierte sobre el hambre y la saciedad, a la par que evita la entrada de sustancias invasoras y dañinas al cuerpo. Esto explica la expresión «sentir en los intestinos», cuando tenemos una corazonada o reflexionamos sobre un problema. Aquí os dejo un vídeo que puede darnos más detalles:
Un vídeo sencillo de «tragar»…
Y, para más información, un vídeo denso:
La creatividad en los equipos
Para Robinson, la creatividad dentro de un equipo de trabajo es fundamental. Tal y como apunta:
Los equipos creativos son dinámicos. La diversidad de talentos es importante pero no suficiente. Las diferentes formas de pensamiento pueden ser un obstáculo para la creatividad. Los equipos creativos encuentran la forma de utilizar sus diferencias y energías, no sus puntos débiles. Tienen un proceso mediante el cual sus fuerzas se complementan, a la vez que compensan las debilidades de cada uno. Son capaces de desafiarse entre sí como iguales, y tomar las críticas como un incentivo para avivar el juego.
Los equipos creativos están bien definidos y solo están juntos durante el tiempo que quieren o deben para terminar el trabajo, ya que se reúnen para hacer algo específico. En la mayoría de equipos, cada individuo no es imprescindible y, en cualquier reunión o toma de decisiones, puede ser sustituido. Los equipos creativos se sobreponen a la superficialidad y apuestan por trabajar de forma profunda colectivamente (el cómo hacerlo está explicado enmi anterior post).
Un gran ejemplo de equipo creativo es el que formó Abraham Lincoln durante su presidencia en los Estados Unidos. Lincoln reunió a 4 de sus mayores adversarios y opositores, todos ellos expertos en su campo. Gracias a su deseo por mejorar el país, fueron capaces de utilizar sus diferencias y discusiones como una forma de crear nuevas ideas y mejorar su propia administración.
En ocasiones, ser un creído funciona
Robinson apuesta por creer que eres algo antes de serlo. Si escribes por afición pero estás en el proceso de querer vivir de tus obras, empieza a definirte como «escritor» o «escritora».
No lo suelo decir, pero en mi mente me creo genio, millonario y filántropo. Me falta la armadura.
Esta estrategia, dentro del mundo estadounidense, recibe el nombre de «Fake it till you make it» o «Fíngelo hasta que lo seas». Sinceramente, nunca he sido muy partidario de esta filosofía, pero debo admitir que, puesta en práctica correctamente, puede ser útil. La clave, en mi opinión, es, más que pregonar tu verdad a los demás, convencerte en tu fuero interno. Engañarte a veces funciona, aunque son pocas.
El «entrenamiento por visualización»
Hablemos ahora del ejemplo de Suzanne Peterson, directora gerente de una firma de preparadores, profesora y bailarina de campeonato. Según el autor, Suzanne se valía de una poderosa visualización para memorizar y practicar pasos de baile, lo que la llevó a ganar diversos campeonatos. Pero, ¿cómo lo hacía, teniendo en cuenta su apretada agenda?
En sus propias palabras:
«Estudiaba el baile como cualquier otra ciencia académica, con una visualización enorme. Me sentaba en los aviones y me imaginaba participando en todos los bailes. Así que, cuando no podía ensayar físicamente, lo hacía mentalmente. Podía sentir la música. Podía sentir las emociones. Podía ver las expresiones faciales. Y, al día siguiente, llegaba al estudio de baile y lo hacía mejor. Mi pareja de baile decía: «¿Cómo has mejorado tanto de un día para otro? ¿No estabas volando a Filadelfia?, y yo contestaba: «Oh, ensayé en el avión». Y, literalmente, llegaba a practicar hasta dos horas ininterrumpidas en mi cabeza.»
Esta técnica la he denominado el «entrenamiento por visualización». Me ha parecido muy interesante y lo conecto con la meditación productiva de Cal Newport, detallado en otro post.
Si no puedes dejar tu trabajo, sé un «pro-am»
En el libro se define el concepto de «pro-ams», como aquella persona que practica su pasión fuera del trabajo, pero con una energía y dedicación que se dan pocas veces en aquellas actividades que se realizan durante el tiempo libre. Esta práctica, según la obra, ayuda a compensar trabajos poco estimulantes.
Menos mal que, al llegar a casa, podré seguir con mi colección de chapas de botella.
Para cultivar tu Elemento, no hace falta dejar atrás tu vida anterior ni tu trabajo, sino saber complementarlos. Es difícil y no se especifica mucho sobre el tema en la obra, pero me ha parecido un concepto interesante.
Conlusión
Esta ha sido una breve reseña sobre El Elemento, por Ken Robinson. Desde aquí, pido perdón a los amantes de este gran libro, por si la reseña no ha estado a la altura.
Es cierto que no es la más completa del mundo, pero creo que aporta una visión distinta y datos interesantes. Aun así, el libro tiene mucho más que aportar, por lo que te recomiendo echarle un vistazo. Te dejo aquí un enlace a Amazon:
Últimamente, siento que necesito mejorar mi concentración. Buscando por Internet soluciones (Google sabe de todo), me topé con este libro: Deep Work, del autor Cal Newport.
Ya había oído hablar de él y, de hecho, estuve a punto de empezarlo hace un tiempo, pero lo había dejado en el olvido (seguramente, me distraje y me olvidé de apuntarlo; necesito este libro). Para mi sorpresa, me ha encantado. No mentiría al decir que, por el momento, es mi libro favorito sobre productividad. Así que, vamos a por una reseña express.
Breve resumen y puntos clave
La obra de Newport se centra en un aspecto de la productividad muy concreto: el trabajo profundo. Para que lo entiendas mejor, ahí va una definición:
Trabajo profundo: actividades profesionales que se llevan a cabo en un estado de concentración desprovisto de distracciones, de tal manera que las capacidades cognitivas llegan a su límite máximo. Este esfuerzo crea valor, mejora las habilidades y no es fácil de replicar.
Hablando en cristiano, es un tipo de trabajo que se alcanza cuando nos sumergimos de lleno en una tarea, impidiendo las distracciones y manteniendo una alta concentración. Y, si el trabajo profundo fuese Batman, el trabajo superficial sería su antagonista, Joker:
Trabajo superficial: aquel constituido por tareas que no son exigentes desde el punto de vista cognitivo, tareas de tipo logístico que se suelen ejecutar en medio de distracciones. Estos esfuerzos, por lo general, no crean gran valor en el mundo y son fáciles de replicar.
Trabajar de forma superficial consiste en rellenar un Excel, mientras consultamos Instagram y oímos la radio: un desastre. Para luchar contra este mal que aniquila la concentración, Newport nos explica la importancia del trabajo profundo y cómo llevarlo a cabo, evitando las distracciones, especialmente, las digitales.
«Si enseño al chaval a usar Excel, podré trabajar mientras entreno, veo la televisión, posteo en Instagram y juego a las damas…»
Si acabas de llegar y no tienes ni idea de la importancia de trabajar profundo, no te preocupes. A continuación, veremos lo que el bueno de Cal nos dice sobre este complejo arte.
¿Por qué trabajar profundo?
Para empezar, la capacidad de trabajar a fondo es cada vez más escasa, pero, al mismo tiempo, cada vez más valiosa en nuestra economía. Y no lo digo yo, sino el sentido común (y Cal).
Según Newport, «las compensaciones jugosas las obtendrán no las personas que se sientan cómodas usando Facebook (una tarea superficial, que se puede replicar fácilmente), sino aquellas que se sienten a gusto creando innovadores sistemas de distribución que rigen el funcionamiento del servicio (una tarea profunda y difícil de replicar).»
Básicamente, usar Facebook o contestar correos lo puede hacer cualquiera, pero arreglar un servidor o crear nuevo software requiere de un trabajo y concentración más específico. Y, ahí es donde entra en juego la profundidad en el trabajo.
En la era actual, nos enfrentamos a una revolución digital sin precedentes, que está cambiando el mundo laboral. Según Newport, dicha revolución no disminuye los trabajos, sino que los divide. Este concepto se explica de forma magistral en dos vídeos producidos por el canal de la fundación COTEC, los cuales te dejo a continuación:
Siguiendo con el tema de los trabajos y, según el libro, los principales grupos que prosperarán en esta economía serán:
Los trabajadores «altamente calificados»: personas que sepan manejar máquinas complejas y obtener valiosos resultados.
Las superestrellas: las personas más talentosas en su campo.
Los propietarios: personas que disponen de capital para invertir en las nuevas tecnologías.
El denominador común de estos 3 grupos es que todos ellos requieren de un trabajo profundo. De esta forma, para prosperar en la nueva economía se necesitan dos aptitudes, las cuales se basan en la capacidad de trabajar a fondo:
Dominar rápidamente cosas difíciles.
Producir a un nivel superior, en calidad y velocidad.
Para trabajar ambas aptitudes, se requiere de una «práctica deliberada». Dicha práctica persigue una implicación profunda, a la par que una medición de los resultados. Así, podemos extraer los dos componentes de la práctica deliberada:
Nuestra atención se concentra en la destreza que estamos tratando de mejorar o en la idea que buscamos dominar.
Recibimos feedback, para corregir nuestra visión y mantener la atención exactamente en el punto en donde es más productiva.
Si quieres profundizar en el tema de la práctica deliberada, existe un libro, En solo 20 horas (Josh Kaufman), que aborda esta cuestión de forma brillante. Te lo recomiendo mucho para entender nuestro proceso de aprendizaje.
(Y, sé que estos últimos apartados han sido un poco lío, por lo que te recomiendo que vuelvas a echarle un ojo si te has perdido)
El trabajo profundo desde la ciencia
En los últimos años, ha surgido una teoría científica relacionada con el aprendizaje, la cual defiende que la mejora del desempeño en tareas complejas se debe al aumento de mielina en las células. La mielina es una capa de tejido graso que envuelve las terminaciones nerviosas y funciona como aislante, permitiendo a las células actuar de forma más rápida y eficiente.
«Sí, sin duda mi jefe tiene una gran cantidad de mielina en el circuito de ser gil….»
Al activar repetidamente un circuito neuronal, la mielina de las células implicadas aumenta, al poner en funcionamiento unas pequeñas células llamadas oligodendrocitos, mejorando y depurando el proceso. Para que esto ocurra, es necesario evitar las distracciones al trabajar, ya que el trabajo profundo es la única manera de aislar dicho circuito.
Si no has entendido nada del párrafo anterior, te lo explico de forma sencilla. El trabajo profundo y la concentración es el entrenamiento de nuestras células, el cual les permite mejorar procesos y hacerlos más eficientes. Según esta teoría, cuanto más practiques un regate (si tomamos el fútbol como ejemplo), mayor será la cantidad de mielina de las células implicadas, mejorando y automatizando el proceso y, por tanto, el regate. No he contrastado esta teoría, por lo que no puedo defenderla, pero, si te interesa, te animo a investigar.
Vista la parte científica, pasemos a la matemática (sí, este post lo tiene todo). Empezamos con una fórmula que, aunque no tiene senos ni cosenos, es interesante:
Ley de la productividad –> Trabajo de alta calidad producido = (Tiempo gastado) x (Intensidad de la concentración)
Esta sencilla regla nos dice que la calidad de nuestro trabajo es la multiplicación del tiempo invertido por la intensidad de la concentración durante este tiempo. Una ley básica que nos permite introducir un nuevo concepto: el residuo de atención.
El residuo de atención se define como «la pérdida de concentración y capacidad de trabajo profundo al pasar de una tarea a otra constantemente, haciendo multitasking«. Cada vez que te detienes para revisar Facebook y vuelves a la tarea, desperdicias parte de tu concentración. Si esto se repite de forma frecuente a lo largo del día (como suele ocurrir), el residuo será enorme y la pérdida de atención, también. Así que, cuidado con las interrupciones tontas, que luego se acumula la basura.
He aquí la causa de que mi cabeza sea un vertedero de interrupciones…
(Los siguientes párrafos van dedicados a mis compañeros leinners y, por supuesto, a mí mismo)
Para cerrar este apartado, hablaremos sobre las reuniones. Convocar reuniones de proyectos regularmente interrumpe la concentración profunda, restando calidad al trabajo. Entonces, ¿por qué siguen existiendo? La respuesta es que, muchas personas, las utilizan para organizarse (cuando se acerca la reunión, ven que no han hecho nada y trabajan en el último momento).
Además, favorecen el llamado «estado de ocupación como sustituto de la productividad». Esto quiere decir que, al no tener un índice o parámetro con el que medir qué significa ser productivo y valioso en un empleo, muchas personas apuestan por hacer muchas cosas de forma visible, para dar la impresión (y autoconvencerse) de que están ocupados. Recordad, una cosa es estar ocupado y otra ser productivo.
Pero, no hay que preocuparse, tengo la solución a estos problemas. A partir de ahora, quiero hacer un llamamiento a hacer las reuniones de pie, para agilizar las cosas. Y, si es necesario, en posición de sentadilla. Una de dos, o las reuniones se acortan o haces pierna.
Las reglas del trabajo profundo
En este segundo bloque (lo sé, está siendo largo, pero la ocasión lo merece), hablaremos de cómo instaurar la profundidad en nuestro trabajo, siguiendo las reglas que se describen en el libro. Vamos allá.
Regla 1: Trabajar profundamente
Lo primero que debemos entender es que, a la hora de trabajar de forma profunda, existen distintas filosofías. Estas son las principales:
Filosofía monástica: busca maximizar la productividad, eliminando o reduciendo drásticamente las obligaciones superficiales. Ideal para personas que se centran en una tarea definida y muy clara durante su vida.
Filosofía bimodal: el trabajador divide su tiempo de tal forma que dedica porciones definidas a laboras profundas y, el resto, puede dedicarlo a labores superficiales. Es efectiva para personas que no pueden triunfar sin tareas superficiales, pues son de vital importancia para su trabajo.
Filosofía rítmica: defiende generar un ritmo en el trabajo profundo, a través de hábitos pautados y repetidos (los cuales planifican el tiempo y tipo de trabajo profundo a lo largo del día). Se diferencia de la bimodal en que esta no se sustenta en hábitos.
Filosofía periodística: forma avanzada de organización del trabajo profundo, ya que consiste en aprovechar cualquier pequeña franja de tiempo para entrar en un estado de profundidad (es la que sigue el autor).
Cada una de estas filosofías tiene sus ventajas e inconvenientes, por lo que deberás valorar cuál te conviene más. No entraré en demasiados detalles en cada una, pero sí que me gustaría hacer hincapié en la importancia de crear un ritual de trabajo profundo. Este ritual debe incluir los siguientes aspectos:
Dónde y cuánto tiempo vamos a trabajar.
Cómo vamos a hacerlo (planificación, estrategia, prioridades, etc).
Cómo vamos a apoyar el trabajo y hacerlo más sencillo (café, té, comida, etc)
Además, tan importante es planificar el trabajo como su final. Para ello, Newport se vale de un ritual de cierre, una serie de pasos que se realizan al acabar la jornada de trabajo y permiten descansar la mente hasta el día siguiente. Para ello, debemos abordar las tareas pendientes a través de uno de estos enfoques:
Tenemos un plan para terminar el proyecto (si no es así, hay que elaborarlo).
El proyecto se reanudará en el momento adecuado para ello.
Lo que yo suelo hacer es organizar el día siguiente, guardo el portátil y alejo el móvil o reduzco su uso. Mi ritual de cierre es hacer algo de deporte, ducharme, cenar y leer.
Este soy yo tras mi ritual de cierre, siendo consciente de todo lo que tengo que hacer y del poco tiempo que tengo.
El trabajo profundo en equipo
Trabajar profundamente requiere individualización, pero no excluye la colaboración con otros. Para aplicar la profundidad con un equipo, Cal se vale del Efecto del tablero.
El Efecto del tablero es una práctica que permite trabajar profundamente junto a otra persona, la cual comparte tu mismo tablero o proyecto, a través de una comunicación espaciada y períodos de trabajo profundo para complementar los avances y hallazgos de cada uno de los miembros del equipo.
Es decir, fijamos una meta conjunta, asignamos tareas y dejamos un tiempo para la profundidad (mínimo un día). Tras este lapso de tiempo, compartimos de forma ordenada y estructurada los avances y repetimos el ciclo.
Finalmente, me gustaría cerrar con un tema espinoso: la vagancia. En palabras de Cal, la ausencia de ocupación no es vagancia, sino algo indispensable para el cerebro. Al igual que una dieta alimentaria, necesitamos una dieta mental para descansar.
Por lo general, una persona puede trabajar de forma profunda durante 4 horas al día, sin perder calidad. Últimamente, utilizo Clockify para medir mi tiempo de trabajo y, al ver las estadísticas, me sorprendió que, por regla general, mi trabajo diario no superaba las 4 horas.
Gracias a este libro, he entendido que 4 horas no tiene por qué ser poco tiempo, siempre y cuando sea tiempo de calidad. Aun así, es un tema que seguiré investigando y, quizá, retome en futuros posts.
Regla 2: Abrir las puertas al aburrimiento
Empezamos fuertes la segunda regla, ya que, tal y como expone el libro, la multitarea puede estar volviéndonos «tontos». Las personas que hacen multitasking acostumbran al cerebro a vivir crónicamente distraídas.
Ponen en funcionamiento partes muy grandes del cerebro que son irrelevantes para la tarea en cuestión. Buscan ansiosamente la irrelevancia y, fruto de esta búsqueda, desempeñan sus laboras de forma poco eficiente.
Aquí podemos observar a los profesionales del multitasking.
Para evitar este fenómeno, Newport nos sugiere hacer pausas ocasionales en la concentración, y no en la interrupción. Para ello, en lugar de programar el tiempo de trabajo profundo y concentración, programa el tiempo de distracción, asumiendo que el resto debe dedicarse a la profundidad.
Puedes crear «bloques de Internet», donde consultarás las herramientas digitales. Fuera de estos bloques, solo habrá profundidad (y ganas de saltársela).
La meditación productiva
Uno de los conceptos que más me han gustado de la obra es la meditación productiva. Esta forma de meditación consiste en aprovechar momentos de ocupación física, pero no mental (andar, trotar, ducharse), para concentrarse en un problema único y bien definido. Para ello, Cal utiliza el siguiente esquema:
Comienza revisando las variables relevantes para la resolución del problema. Por ejemplo, si estás intentando dar forma al nuevo capítulo de tu libro, las variables serán los puntos principales que quieres abordar en él.
Una vez hecho esto, plantea una pregunta que deba resolver usando esas variables y que apunte hacia el siguiente paso. En el ejemplo del capítulo, la pregunta podría ser «¿Cómo voy a comenzar este capítulo de manera eficaz?».
Finalmente, Cal consolida lo avanzado, mediante una revisión de la respuesta que ha identificado. En este punto, suele repetir el proceso, introduciendo otra variable más profunda o un tema distinto.
Cuando salgo a correr o doy un paseo tiendo a caer en el error de darle muchas vueltas a las cosas, sin llegar a ninguna conclusión y aumentando mi agobio. Me hace ilusión poner en práctica esta herramienta, por lo que, a lo largo de estos días, iré haciendo pruebas. Sí, lo sé: es una frikada.
Regla 3: Aléjese de las redes sociales
Cal es un poco hater de las redes sociales, aunque no le falta razón. Según él, las personas adoptamos una mentalidad errónea a la hora de usar las nuevas herramientas digitales.
La mentalidad de «cualquier beneficio es bienvenido», como él la llama, se basa en justificar el uso de una herramienta digital si vemos algún beneficio en usarla o una posible pérdida en no hacerlo, sin tener en cuenta que, en un plano general, puede traer más consecuencias negativas que positivas. En el ejemplo del libro, Newport valora si un escritor necesita estar en Twitter, como forma de contactar con el público.
En líneas generales, la inversión de tiempo no merece la pena, ya que es preferible que dicho escritor se dedique a las actividades clave que sustentan su trabajo: escribir e investigar. Antes de usar herramientas digitales, valora tus actividades clave y si, al usar dicha herramienta, esta favorecerá su consecución.
Antes de meterte a Tinder, valora si los rechazos virtuales y sin tirita son lo mejor para ti…
Una buena técnica para determinar si las herramientas digitales que manejas te son necesarias es no utilizarlas durante 30 días. Pasado este período, hazte dos preguntas:
¿Habrían sido mejores los últimos 30 días si hubiera podido utilizar dicha herramienta?
¿Le importó a la gente que yo no estuviera utilizando ese servicio?
Si la respuesta es «no» en ambas preguntas, puedes abandonar el servicio. Si la respuesta es ambigua, te tocará decidir qué es aquello que más te conviene. Si es «sí», adelante, úsalo (y haz llorar al pobre Cal).
Regla 4: eliminar lo superficial
Aunque puede resultar extremo, Cal apuesta por planificar al detalle tu día, dejando espacio a la espontaneidad. Si una tarea le consume más tiempo del que había planificado, reestructura su planificación, teniendo en cuanta las horas de las que dispone. De esta forma, Cal puede reestructurar varias veces su día, sin sentir la típica sensación de ir con el tiempo justo permanentemente.
Otra forma de mejorar el desempeño es medir la profundidadde una determinada tarea. Para ello, Cal se hace la siguiente pregunta: ¿Cuánto tiempo tomaría (en meses) entrenar a un estudiante inteligente, recién graduado, sin formación especializada en mi capo, para que haga esta tarea? De esta forma, concluye que redactar un ensayo es una tarea más profunda que preparar una presentación en PowerPoint, ya que la especialización es mayor.
No me quiero imaginar la cantidad de meses que necesitaría para enseñar a alguien a escribir estas tonterías…
Unida a estas estrategias, Newport apuesta por la productividad con programación fija. Esta consiste en no trabajar a partir de cierta hora, obligándote a mejorar la concentración y la profundidad durante las horas de trabajo. De esta forma, reducimos las labores superficiales sin afectar a la calidad del trabajo.
Finalmente, Cal aboga por «ser difícil de contactar». A la hora de recibir y contestar correos, es estricto con el valor de su tiempo. Para ello, contesta sus correos haciéndose esta pregunta:
¿Cuál es el proyecto que presenta este mensaje y cuál es el proceso más eficiente (en cuanto al número de mensajes que se van a generar) para darle una buena conclusión?
De esta forma, redacta correos largos y explícitos, que permiten reducir el volumen de respuestas ambiguas. Aunque, si quieres llevarlo al extremo, puedes no responder en absoluto, siempre que: el mensaje sea ambiguo, tu respuesta excesivamente larga y compleja, el mensaje no te intereseonada bueno o malo ocurriría, con independencia de contestar o no. Es algo estricto y utópico (y me parece excesivo), pero, obviamente, ahorra mucho tiempo.
Datos muy interesantes que no sabía dónde meter
Bill Gates organizaba dos veces al año las famosas Think Weeks (semanas en las que se aislaba en una casa a orillas de un lago a leer y producir grandes ideas). Nathaniel Drew, un youtuber al que sigo, puso en práctica este método en el siguiente vídeo (y me dio mucha envidia):
Existe un índice h, una fórmula creada por Jorge Hirsch, que sirve para medir el impacto de un investigador, a través de las publicaciones y las veces que han sido citadas (en ciencia informática, por poner un ejemplo, se considera que un investigador es un profesor reputado cuando supera los 40 puntos h).
Una gran técnica para desprenderse de las posesiones materiales que no utilizamos es la propuesta por Ryan Nicodemus. Ryan empacó todas sus pertenencias en cajas de cartón y, a lo largo de una semana, fue extrayendo aquellas que necesitaba en su día a día y dejándolas en su lugar habitual. De esta forma, en las cajas quedaron las posesiones de las que podía desprenderse (y eran muchas).
En el libro se nombra la Máquina de la eudemonía, una instalación para el trabajo profundo ideada por el arquitecto David Dewane. Os adjunto unas imágenes para que lo entendáis mejor y un link de referencia(es una pasada, espero que la hagan realidad):
Plano de una oficina abierta convencional.
Plano Máquina de Eudemonía
Conclusión
Sé que el post ha sido largo y denso, por lo que te he reservado un vídeo para descansar:
Bien trabajado, has llegado lejos.
Espero que este artículo te haya gustado, aunque te aseguro que no hace justicia a la dimensión y profundidad (nunca mejor dicho) de la obra. Si algo de lo comentado te ha llamado la atención, te recomiendo hacerte con el libro. Puedes encontrarlo aquí:
Me gustaría cerrar con el credo del picapedrero medieval. Creo que ilustra muy bien el trabajo profundo y la motivación de concentrarse para lograr pequeños avances, los cuales darán lugar a grandes proyectos:
«Nosotros, cuyo oficio es cortar simples piedras, debemos tener siempre en mente las catedrales.»
Muchas gracias por llegar hasta aquí y, si tienes cualquier duda o comentario, estaré encantado de leerlo. 😉
Seguimos con las reseñas de LEINN. Esta vez, tenemos «Hazlo», del autor Seth Godin. Esta vez, quiero enfocar la reseña de un modo distinto: a través de ella, me plantearé un reto a mí mismo, fijando una fecha límite. Cuando esta llegue, compartiré mis avances por aquí. Te lo explico.
Un breve resumen de la obra
Seth Godin es un empresario estadounidense, considerado como uno de los referentes del marketing del siglo XXI. Autor de diversas obras, como La vaca púrpura o Tribus, consideradas como obras emblema del marketing actual.
He aquí al tito Seth…
Hazlo, la obra que estamos analizando, se sale un poco de la norma del escritor, tratándose de un libro puramente enfocado a la acción. En él, Godin nos insta a convertirnos en iniciadores, personas capaces de empezar cosas. Según el autor, las personas que destacan son aquellas que toman decisiones y emprenden acciones, asumiendo el riesgo que ello conlleva.
«El ser humano necesita un mapa por naturaleza. De modo que si te atreves a dibujar uno, la gente te seguirá.»
Seth Godin
El ego es un motor para iniciar
El ego, esa parte de nosotros tan difícil de explicar, es un gran motor para empezar cosas. Sin ir más lejos, mi ego, lo quiera o no, está contribuyendo a escribir esto. Ya sea por conseguir visitas o plasmar mis ideas, hay ego en la acción de escribir y compartir.
Mi ego se las promete muy feliz con las 5 personas que visitan mis posts…
En las personas que inician cosas, ese ego es una herramienta, un combustible que aviva la llama de la curiosidad. Porque, iniciar va más allá de ser creativo o tener buenas ideas. En palabras de Godin: «La diferencia entre una persona creativa y un iniciador es que este último no descansa hasta hacer algo, mientras que la primera se contenta con entenderlo.»
También hay ego en las empresas (en ocasiones, demasiado). Según Seth, «Las nuevas empresas disruptivas funcionan por proyectos novedosos, no por líneas de negocio escalables.» Steve Jobs fue capaz de reflotar Apple porque se centró en los proyectos, en re-iniciar pocas cosas, pero de calidad. Hoy en día, la forma más fácil de despuntar consiste en ofrecer al mundo una respuesta disruptiva, como han hecho Netflix, Airbnb o Tik Tok.
«Si no encuentras una respuesta clara, quizá signifique que lo que tienes que hacer es algo nuevo.»
Seth Godin
Ser promiscuo en los fracasos
Esta es la idea más provocativa del libro, aunque, básicamente, es otra forma de decir que fracases mucho. Un iniciador debe ser capaz de no temer al fallo y, hablando en plata, cagarla mucho.
«Cuando el coste de intentarlo es inferior al coste de no hacer nada, entonces deberías intentarlo.»
Seth Godin
Al igual que eres promiscuo en otras cosas (en cambiar de restaurantes, obviamente), empieza a dedicar tu tiempo a fracasar y aprender. Aunque, si aciertas a la primera, tampoco hace falta que te tortures. Tómate un Daikiri y disfruta.
El iniciador que llevo dentro
He de reconocer que me encanta empezar. Mantener y persistir me cuesta un poco más, pero nadie es perfecto (excepto Ronaldo, ese tío lo tiene todo). Dado mi afán por iniciar cosas, voy a aprovechar el libro para retarme.
De aquí a una semana, voy a iniciar un pequeño proyecto que tengo entre manos. Se trata de diseñar posavasos, a partir de tronquitos de árbol, decorados con mis dibujos. He aquí una muestra:
Una pequeña muestra de la idea…
Ya tengo la materia prima (unos 25 tronquitos), por lo que queda darles vida y enseñárselos al mundo. Mi idea es crear un Instagram donde exponer los productos, con lo que ello conlleva: logo, branding, diseño, etc. Y, para no dejarlo todo a mitad, me comprometo a compartir lo hecho y aprendido en este mismo post.
Este es el reto #Hazlo, o #iniciador, o #yolointentoaverquepasa. Si hay leinners leyendo esto, os animo a intentarlo. Básicamente, consiste en lanzar y hacer realidad una idea, en un plazo de una semana (y, si os atrevéis, a compartir los resultados).
Si queréis saber un poco más de la obra, os dejo el enlace por aquí:
A partir de aquí, empezamos el reto. El domingo que viene subiré los resultados, pero, si quieres estar al tanto, suscríbete a la newsletter (puedes hacerlo al final de este post) y te informaré en cuanto suba los avances. Además, si te suscribes ahora, seguramente no te regale un curso para ser rico y famoso, pero quién sabe.
Lo dicho, me pongo a trabajar. Si te ha gustado el prototipo y quieres seguir los avances, estate atento a mi Instagram, donde subiré cómo va desarrollándose el proyecto.
¡Nos vemos el domingo 31 de enero!
Actualización: 31 de enero de 2021
Pues ya estamos aquí. Ha pasado una semana desde que inicié el reto, por lo que es momento de medir los resultados. Veamos lo que he conseguido en 7 días de trabajo.
El domingo que lancé este post me dediqué a crear las redes sociales del proyecto. Para ello, tenía que encontrar un nombre. Tras una larga búsqueda (de unos 10 minutos), me topé con el nombre perfecto: Kumu, es decir, tronco en hawaiano.
A continuación, me dispuse a crear el logo y la tipografía. El resultado está muy alejado de lo profesional, pero me gustó el concepto:
El logo…
…y la tipografía.
Tras este copioso trabaja para ser domingo, descansé. Al día siguiente (lunes, para los despistados), comencé a pintar y dibujar sobre los troncos. En resumidas cuentas, esto fue lo que hice:
Hice un par de muestras de los troncos: para ello, apliqué una base de pintura y, luego, dibujé encima. De esta forma, evitaba la rugosidad de la madera y podía dibujar mejor.
Compré un bote de barniz, para aplicar sobre los troncos y volverlos impermeables.
Redacté y completé la hoja de ingresos y gastos (hasta el momento, de gastos…).
Y, lo más importante, decidí ofrecer 3 packs:
Pack Posavasos: con un tronco decorado. Simple y llano.
Pack Decoración: con un tronco y un adhesivo para pegar a la pared.
Pack Perchero: con un tronco, adhesivo y un perchero incorporado al tronco.
La verdad sea dicha, el lunes trabajé bastante. El martes me dediqué a buscar bolsitas donde enviar los troncos y a seguir pintando. Y, como soy un poco desastre, me olvidé de apuntar todo mi trabajo desde el martes hasta hoy. Pero, digamos que pasé el rato pintando y barnizando (tengo el escritorio hecho un vertedero, doy fe).
Finalmente, esta mañana de domingo he lanzado oficialmente el Instagram de Kumu. Así ha quedado:
Nada mal.
Y, básicamente, este ha sido el resultado del reto. Pero, no quiero sacar conclusiones sin antes enseñaros algo que pocos hacen: el dinero. No sé si debería hacer esto, pero me gustaría ser transparente. Estos han sido los gastos e ingresos del proyecto durante la primera (y única) semana:
La venta fue a una amiga, por si os lo preguntáis.
Conclusiones
Al empezar el reto, me puse el objetivo de tener el proyecto en marcha a una semana vista. Visto así, puedo decir que el trabajo está hecho, lo que no quita que podría haber hecho algo más.
He estado un poco ocupado con distintos proyectos de LEINN, los cuales también requieren mi tiempo. Además, no he estado muy motivado esta semana y no quería forzar las cosas, solo trabajar a mi ritmo. A través de Clockify, una aplicación para medir el tiempo de trabajo, he podido calcular mi rendimiento:
En total, he invertido casi 8 horas.
Han sido 8 horas durante una semana, consiguiendo una venta y finalizando unos 14 troncos. Como ves, no he invertido demasiado tiempo, pero creo que el retorno ha sido positivo.
Los siguientes pasos serán invertir tiempo en el marketing del producto y seguir produciendo tronquitos. No descarto actualizar el post si el proyecto avanza, avisándolo previamente por la newsletter (puedes suscribirte en el formulario, al final del post).
Por lo que a mí respecta, solo me queda seguir trabajando. Os dejo elInstagram de Kumu, por si os ha gustado algún diseño. En las historias destacadas están los troncos disponibles y, recordar que, por motivos de envío, solo está disponible en la Península.
Si tenéis cualquier duda, estoy a vuestra disposición en los comentarios. Hasta entonces, echadle un ojo a los troncos. 😉
Como dije en el post anterior, actualmente curso el grado LEINN. Como parte del modelo formativo, en LEINN se apuesta por el aprendizaje a través de los libros, material imprescindible a la hora de ampliar y conocer nuevos puntos de vista.
Leer es importante, pero de nada sirve si no aplicas lo aprendido a tu vida (un cliché que no deja de ser cierto). Por tanto, he decidido compartir las lecciones de cada libro en esta sección de reseñas, con el fin de extraer lo mejor (y lo peor) de cada uno de los libros que lea durante este curso. Y, para empezar, tenemos a un genio del balón: Johan Cruyff.
Un poco de contexto
El nombre de Johan Cruyff es de sobra conocido, tanto por su carrera de futbolista como la de entrenador del mejor Barça del siglo XX: el Dream Team. Pero, para todos aquellos que no han tenido el placer de conocerle, aquí va un pequeño resumen.
Breve trayectoria de Cruyff
Johan Cruyff nace en Ámsterdam, Holanda, en 1947. Pronto destaca por su habilidad con el balón, lo que le lleva a vincularse desde pequeño con el club de la ciudad, el Ajax. Tras militar durante 10 temporadas en sus filas, ficha por el F. C. Barcelona. En 1974, cae derrotado con Holanda en la final del campeonato Mundial, desplegando un juego nunca antes visto, el «fútbol total», y ganándose el respeto del mundo del fútbol.
Tras un largo recorrido en el mundo del fútbol y decenas de trofeos a sus espaldas, cuelga las botas en 1984, dando paso a su etapa como entrenador. En 1988 se hace cargo del Barça, donde consigue implantar el juego de posición, el estilo de juego con el que Holanda y el Ajax sorprendieron al mundo. Tras una etapa gloriosa para el conjunto catalán, es destituido durante la temporada 1995-1996. A partir de ese momento, sigue vinculado con el mundo del fútbol, pero deja de ejercer como primer entrenador.
Muere el 24 de marzo de 2016, en Barcelona, tras batallar contra un cáncer de pulmón. Seva el hombre, pero queda el mito: un jugador portentoso, con carácter y una determinación total en sus ideas. El artífice del fútbol moderno. Y, para muestra, un botón:
Un videíto para amenizar y disfrutar …
La esencia
Tras este breve resumen (brevísimo, pero, para eso está el libro) sobre la vida y obra de Cruyff, pasemos a los aprendizajes que he extraído del libro. Lo que viene a continuación es una opinión personal, por lo que, fans de Johan, perdonadme si cometo alguna equivocación.
Los pequeños detalles importan
Cruyff, como la mayoría de genios, era un obseso de los detalles. Quizá no medía el grosor del césped, como Xavi Hernández, pero quería que su equipo funcionase como una máquina bien engrasada. Desde el primer momento que llego a Barcelona como entrenador, supo que su proyecto necesitaría años para construirse, hasta llegar a depurar el sistema y que este pasase a formar parte del ADN de sus jugadores.
Una frase del capítulo 1 define su filosofía:
«Lo más importante que he aprendido como jugador es que, por encima de todo, necesitas cuatro cosas: un buen césped, un vestuario limpio, jugadores que se limpien sus propias botas y que las redes de la portería estén tensas.»
Me quedo con el detalle de las botas. Cruyff pensaba que un jugador debía cuidar todos los detalles, empezando por sus herramientas: las botas. Limpiar tus botas te permite profundizar en tu identidad como jugador, además de no ir hecho un guarro. Cruyff tenía un temperamento fuerte y no le gustaba que estos pequeños detalles pasasen desapercibidos, por insignificantes que pareciesen.
Si aplicásemos el mismo criterio en nuestro día a día, muchas cosas podrían cambiar. Cuidar nuestro descanso, elegir los mejores alimentos, identificar qué es aquello que nos roba tiempo o conocernos mejor son pequeñas acciones que pueden provocar grandes cambios. Los pequeños detalles importan.
La alquimia del juego
El fútbol de posición, el estilo de juego que nació en el Ajax de la mano de Rinus Michels y que Cruyff perfeccionó, fue la base del éxito en su etapa como entrenador. El Barcelona del 2009 llevó a su máxima expresión este estilo, arrollando a sus rivales. Entrar en explicaciones sobre este tipo de juego se escapa del propósito del post, pero, para aquellos que quieran profundizar, pueden hacerloaquí o con el siguiente vídeo:
Cruyff siendo cuestionado durante 5 minutos, básicamente.
Sí que me gustaría comentar un detalle que me ha resultado interesante. Según Cruyff, los pases más complicados son aquellos que parecen fáciles, los que dan la impresión de poder controlarse con facilidad. El razonamiento es el siguiente.
Cuando te hayas inmerso en el juego (en especial, si tu estilo es el juego de posición), la concentración debe ser máxima. Al recibir un balón difícil de controlar, ese pico de concentración es máximo. Sin embargo, un balón raso y lento permite confiarse, perdiendo la concentración y aumentando las posibilidades de fallar. Es un ejemplo tonto, pero me llamó la atención, ya que, a primera vista, debería ser al revés.
En la vida cotidiana, este razonamiento puede verse a la hora de establecer objetivos. Si el objetivo es demasiado fácil o demasiado difícil, perderás rápidamente la motivación. Si, por el contrario, el objetivo reviste cierta dificultad, pero es alcanzable, es más probable que no te fallen las fuerzas.
Si no te gusta ponerte objetivos (algo básico para ser entrepeneur), puedes trasladar la analogía a otro campo. Por ejemplo, al conducir. A la hora de sacarse el carné, la concentración es máxima. Bordas los balones difíciles (aparcar, hacer maniobras, etc.), pero, cuando vas a llegar a pista, te confías y ¡ay! el dichoso semáforo. Un claro ejemplo de cómo un balón fácil arruina toda la jugada. La próxima vez, tocará ponerse gafas.
Entiende tu función
El estilo de juego implantado por Cruyff y llevado a su culmen con el Barça de Guardiola no es sencillo. Cada jugador tiene su función y el trabajo sin balón es tan importante como el realizado con él en los pies. Como cada miembro tiene una función, en ocasiones, debe sacrificarse por el bien del equipo.
Con el juego de posición, no es raro que un jugador no reciba la pelota en varios minutos. Quique Setién, exjugador del F. C. Barcelona, relata dicho aspecto de juego, algo que tuvo que trabajar a conciencia. A medida que fue asimilando el estilo de juego, entendió que, al abandonar su posición y acercarse a recibir el balón, echaba a perder el equilibrio de su equipo. Sus ansias por participar activamente en la jugada rompían el esquema y hacían un flaco favor a sus compañeros.
Mención especial al «ansias» de tu equipo u organización. Sin él, las cosas no serían lo mismo: se harían mejor.
En un equipo, empresa o la vida misma, es necesario entender cuál es tu papel. Cada persona aporta cosas distintas y, perder la esencia por tener mayor protagonismo, es la receta para el fracaso. Habrá ocasiones en las que, por el bien del equipo, debas sacrificarte y trabajar en silencio. A veces, es necesario tener paciencia y confiar en que la jugada, aunque tu aportación pueda pasar desapercibida, vale realmente la pena.
El genio incomprendido
Johan Cruyff fue un rebelde y un adelantado a su tiempo. Su carácter y sentido de la justicia le llevó a luchar por los derechos de los futbolistas. Fue el primer jugador en contar con un representante e influyó enormemente en el fútbol, tanto en los despachos como en el terreno de juego. Gracias a su aportación, el fútbol es hoy tal y como lo conocemos.
En su trayectoria como futbolista y entrenador tuvo que hacer frente a la oposición de muchas personas. Cruyff no se dejaba engañar fácilmente y, en numerosas ocasiones, su forma de ser levantó ampollas. Sin embargo, este temperamento le llevó a marcar una época en el deporte.
Cruyff era una rara avis que desafiaba las reglas y, por supuesto, al Imperio Galáctico.
Destacar te va a acarrear críticas (o eso dicen los que destacan), pero es el precio a pagar por defender tus ideas. Es uno de los aprendizajes más importantes que saco del libro, ya que destacar no es mi ocupación favorita. Sin embargo, entiendo que exponerte al rechazo y las críticas es necesario a la hora de emprender, trabajar en equipo o, simplemente, vivir.
La última frase del libro no tiene desperdicio y casa perfectamente con este último aprendizaje:
«La gente no deja de molestarte hasta que te conviertes en un genio.»
Johan Cruyff
En mi opinión, los genios son molestados con mayor frecuencia, pero entiendo lo que quería transmitir Cruyff con esta frase. Al fin y al cabo, llamaban loco al que inventó la mascarilla y míranos ahora.
Tu turno
Espero que este breve resumen te haya parecido interesante. Cada página es un mundo y, por sacar, se podrían sacar miles de anécdotas y lecciones, pero estas han sido las que más me han impactado.
Si quieres saber más, te animo a que te hagas con una copia del libro. Si eres fan del fútbol, te encantará, te lo aseguro (si no, también puedes extraer lecciones valiosas). Y, si eres leinner, te animo doblemente (y un saludo, de paso). A continuación, el link a Amazon:
Hasta aquí la review. Habrá más, no te preocupes. De otros libros, seguramente, ya que es tontería hacer dos del mismo. Hasta entonces, y como les dijo Cruyff a sus jugadores en la final de la Copa de Europa, «salid y disfrutad.»
Ya tocaba escribir un poco sobre LEINN. Hace tiempo que no me pasaba por aquí, por lo que este ejercicio me viene como anillo al dedo. En el día de hoy, os compartiré mi Learning Contract (o, para los más tradicionales, mi Contrato de Aprendizaje). Veamos qué rayos es esto.
¿Qué es un Learning Contract? LEINN y el English
Para explicar este concepto, más vale empezar por el principio. Actualmente, estudio el grado LEINN (Liderazgo, Emprendimiento e Innovación), el cual, dada su reciente creación, seguramente no conozcas. Te lo resumo rápido.
El modelo de aprendizaje de LEINN se basa en el «Learning by doing» (los mantras en inglés están a la orden del día), replicando metodologías de la educación finlandesa, entre otras. El aprendizaje se realiza a través de la creación de proyectos, junto al resto del equipo y bajo el abrigo de una asociación. Básicamente, aprender a emprender emprendiendo (un trabalenguas que muchos prometen pero solo LEINN cumple).
Podría tirarme horas explicando en qué consiste esta peculiar carrera, pero no es el propósito del post. Si te interesa, puedes informarte en su página web. Y, te animo a que eches un vistazo al siguiente vídeo, realizado por nuestro equipo y destinado a resolver varias dudas sobre la carrera (aviso, nos queda mucho por aprender):
Learning Contract y LEINN
Una vez introducido el grado, pasemos a hablar del Learning Contract. El Learning Contract es una herramienta de autoevaluación y definición de objetivos, una hoja de ruta en la que apoyarse durante el proceso de emprender.
Es, por tanto, una imagen de dónde estoy ahora y dónde quiero llegar. Existen decenas de modelos de Learning Contract, aunque todos ellos apuestan por definir objetivos SMART (Específicos, Medibles, Alcanzables, Relevantes y Temporales). Para continuar con el espíritu del blog, voy a dividir los objetivos en 4 áreas:Aprendizaje, Relaciones, Pasión y Salud. A su vez, definiré los objetivos de forma mensual, de enero a junio de 2021.
Para junio esperemos estar mejor…
Mi idea al compartirlo en el blog es poder actualizar los objetivos y medir los resultados a lo largo de estos meses. El Learning Contract es una herramienta cambiante, que necesita ser revisada y actualizada, por lo que intentaré guardar todos los cambios, para poder comprobar la evolución. Aclarado esto, pasemos a diseñar el Learning Contract.
LEINN Learning Contract (enero-junio 2021)
Como decía, dividiré los objetivos según las 4 temáticas en las que se centra el blog (Aprendizaje, Relaciones, Pasión y Salud). Además, los 3 objetivos más importantes serán:
Llegar a la facturación requerida en junio.
Realizar visitas a clientes.
Leer los libros necesarios hasta junio.
No entraré en demasiados detalles en temas de proyectos, ya que, siendo sinceros, es un aspecto difícil de medir, en especial en este primer año. A su vez, incluiré ciertos objetivos que, por su naturaleza, serán difíciles de convertir en SMART. Con total seguridad, habrá muchos cambios durante estos meses, por lo que esta primera versión es solo un prototipo. Veamos cómo sale.
Enero 2021
Nota:Al escribir esto, nos encontramos a mediados de enero, algo a tener en cuenta a la hora de definir los objetivos.
Actualizado el 31 de enero (resultados enrojo y verde)
Aprendizaje
Leer y redactar los ensayos de 2 libros («Johan Cruyff, la autobiografía» y «El Principito»).
✅ Cumplido, aunque con modificaciones: redacté el ensayo de Cruyff y, en lugar de El Principito, completé el ensayo de «Hazlo».
Empezar el libro «The Knowledge-Creating Company», para entender mejor el modelo de aprendizaje de LEINN.
❌ No alcanzado: se me olvidó completamente, quiero retomarlo en febrero (esta vez de verdad).
Pasión
Empezar un proyecto y conseguir, por lo menos, 5 clientes.
❌ No alcanzado: es cierto que he empezado nuevos proyectos, pero no he llegado al umbral de 5 nuevos clientes (solo he conseguido 1).
Facturar 100€ con los proyectos desarrollados este mes.
❌ No alcanzado: la facturación ha sido de 5€ (triste pero cierto).
Relaciones
Hacer un mínimo de 5 visitas a clientes y redactar y compartir lo que he aprendido.
❌ No alcanzado: he redactado una visita, pero estoy satisfecho con su calidad. No obstante, es un punto que debo mejorar.
Compartir lo que he aprendido de alguno de los libros con el resto del equipo.
✅ Cumplido: a través del post de Hazlo, compartí el conocimiento y el reto que planteaba la obra (o que yo me inventé).
Salud
No descuidar la salud y hacer ejercicio un mínimo de 3 días a la semana.
✅ Cumplido: aunque han cerrado los gimnasios, seguí entrenando en casa. Estoy contento con esta parte.
Retomar la meditación, 3 veces a la semana.
❌No alcanzado: empecé bien la primera semana, pero me fui desinflando. De las 6 sesiones programadas, hice la mitad. No obstante, decidí no forzarme, por lo que no estoy decepcionado.
Actualizado el 28 de febrero (resultados en rojo y verde)
Febrero 2021
Comenzamos febrero y, con él, nuevos proyectos. Valorando el mes pasado, creo que necesito esforzarme más a la hora de buscar clientes. Está claro que la facturación debe mejorar, por lo que será otro punto a tratar. Veamos los objetivos.
Aprendizaje
Leer y redactar los ensayos de 3 libros («The Knowledge-Creating Company», «El Elemento» y uno a mi elección).
❌ No alcanzado: he redactado los essays de «El Elemento» y «Deep Work«, los cuales puedes encontrarlos en el blog. Sin embargo, me ha quedado en el tintero acabar «The Knowledge-Creating Company», por lo que el objetivo no está estrictamente completado.
Repasar la teoría del módulo tecnológico de Mudle (fecha máxima 14 de febrero).
❌ No alcanzado: aunque he repasado varios módulos, me han quedado 2. Me cuesta bastante aprovechar el Mudle.
Pasión
Conseguir 5 clientes con los proyectos actuales.
✅ Cumplido: estoy muy satisfecho con este punto. Entre proyectos y clientes potenciales, he aprendido mucho a lo largo de este mes. He mejorado bastante en ello, dado que era un aspecto que se me resistía.
Facturar 300€ con los proyectos actuales.
✅ Cumplido: gracias a los nuevos proyectos, hemos podido mejorar la facturación. Es otro de los puntos de los que me considero orgulloso y tengo ambición por mejorarlo.
Relaciones
De los 5 clientes anteriores, elaborar un ensayo para cada uno (si es posible).
❌ No alcanzado: aunque he cumplido el objetivo de clientes, solo he podido realizar 3 ensayos. Podría haber hecho más, pero, si quería mantener la calidad del ensayo y que fuese útil, no podía incluirlos todos. Aun así, estoy contento con los que he realizado.
Hacer una charla para el equipo (libros, Facebook Ads, etc). Si no es posible hacerla, dejarla lista para marzo.
✅ Cumplido: el pasado jueves hice una charla sobre Facebook Ads, por lo que este indicador está completado.
Escribir un post para el blog de LEINN.
✅ Cumplido: este reto lleva cumplido desde hace unas semanas, pero, estoy a la espera de que me den el OK y lo publiquen. A ver si lo hacen pronto, que molaba…
Salud
Leer «Salud Salvaje», de Fitness Revolucionario.
✅ Cumplido: cumplido y me ha encantado. De hecho, estoy pensando en hacer un post sobre este libro. Ya veremos…
Variar mi dieta para encontrar qué es aquello que me sienta mejor.
✅ Cumplido: cumplidísimo. Tras leer «Salud Salvaje», he introducido en mi dieta nuevos platos, como hígado o caldo de huesos. Aunque, lo más radical ha sido probar los gusanos. Sí, gusanos, como lo oyes. Si quieres saber más, entra aquí.
Hacer deporte a diario y meditar, un mínimo de 2 veces a la semana.
❌ No alcanzado: el deporte sí, pero no he meditado ni una sola vez este mes. De todas formas, no le doy mucha importancia, porque creo que es algo que no puede forzarse y llega cuando lo necesitas.
Marzo 2021
Ya estamos en marzo, un mes en el que vamos a currar mucho (o deberíamos hacerlo). Viendo los objetivos de febrero, estoy satisfecho. Seguir por la misma línea sería todo un acierto, así que, vamos a diseñar los objetivos de marzo teniendo eso en cuenta.
Aprendizaje
Leer y redactar los ensayos de 3 libros («Fluir», «El club de las 5 de la mañana» y uno a mi elección, pero, esta vez, en inglés).
❌ No alcanzado: han sido 2 de 3. He acabado el ensayo de Fluir y de StoryBrand, pero «El club de las 5 de la mañana» se ha quedado en el tintero (tengo hecho el ensayo, pero quiero darle una vuelta).
Organizar la semana de la Globalización (una de las semanas temáticas que estamos haciendo) y preparar una buena charla.
Con cambios:la semana de la Globalización se ha retrasado, por lo que dejo este objetivo para abril.
Pasión
Conseguir 8 clientes con los proyectos actuales.
❌ No alcanzado: teniendo en cuenta los clientes de uno de nuestros proyectos, habría llegado de sobra, pero no me parece justo incluir todos en el mismo saco. De los 8 estipulados, he conseguido 3, siendo realistas y exigentes.
Facturar 500€ con los proyectos actuales.
❌ No alcanzado: he llegado a los 300€ de facturación por segundo mes consecutivo, pero, debido a que muchos proyectos han sufrido un parón tras Fallas, no he llegado a los 500€.
Relaciones
De los 8 clientes anteriores, elaborar 5 ensayos (si es posible).
❌ No alcanzado: como en el apartado clientes, me he quedado en 3 ensayos. Me han faltado 2, pero estoy contento con los que he realizado.
Ser más sincero y dar más mi opinión.
✅Cumplido: no soy quien para valorarlo, pero, al menos, lo he intentado. Creo que he hecho avances, aunque me falta mucho por mejorar. He aprendido que, a veces, hay que saber cómo ser sincero y transmitir lo que piensas, más que soltar lo primero que pienses. Tengo un debate conmigo mismo sobre este punto.
Salud
Reducir el consumo de las redes sociales y el móvil (bajar el consumo a menos de 1 hora y media al día –> 10,5 horas a la semana y 46,5 horas al mes).
❌ No alcanzado: aquí he flipado, ya que he usado el móvil una media de 2 horas y 38 minutos al día (unas 18 horas y media a la semana y ¡81 horas al mes!). Básicamente, 3 días y medio del mes los he invertido en usar el móvil, aun forzándome a reducir el consumo. Creo que es un tema importante, así que prefiero dejarlo para un futuro post más elaborado.
Seguir investigando recetas y distintas comidas (probar 3 comidas nuevas).
✅ Cumplido: este sí que lo he cumplido. He probado 3 comidas nuevas: embuchados, cous cous y… grillos.Muy nutritivos estos últimos y con mucha proteína.
Hacer un muscle-up.
✅ Cumplido: aunque parezca que me voy a romper el codo por 3 partes, he conseguido hacer muscle-ups. Como en muchas otras cosas, más valía maña que fuerza.
Para acabar, quiero sacar alguna conclusión del mes. Empecé muy fuerte, luego vino un bajón y, ahora, estoy en remontada. Tras Fallas, los proyectos perdieron mucho ritmo y yo, también. De haber mantenido el ritmo de las primeras semanas, habría conseguido los objetivos, pero no me llevo mal sabor de boca.
Me ha servido para ver que necesito más rutina, algo que voy implementando. Creo que, en abril, la cosa va a remontar.
Abril 2021
El mes pasado tuvo de todo, así que ahora toca remontar lo no conseguido y mejorar lo conseguido. Con la Semana Santa de por medio, todo se complica un poco, pero es una buena oportunidad para aplicar la rutina antes comentada.
Aprendizaje
Leer y redactar los ensayos de 3 libros («El club de las 5 de la mañana», «Branding Low Cost» y «Scrum»).
Organizar la semana de la Globalización (una de las semanas temáticas que estamos haciendo) y preparar una buena charla.
✅ Cumplido: aunque se ha vuelto a retrasar, he conseguido hacer una charla introductoria. Esta tarea se acabará en mayo (espero).
Pasión
Conseguir 7 clientes con los proyectos actuales.
Sin calificar: creo que se parece mucho al objetivo del apartado «Relaciones», así que, para la próxima, lo aunaremos todo en dicho objetivo.
Facturar 600€ con los proyectos actuales.
❌ No alcanzado: me he quedado cerca, pero no he llegado al objetivo de los 600€.
Relaciones
De los 7 clientes anteriores, elaborar 7 ensayos (si es posible).
❌No alcanzado: me han faltado 2 ensayos para llegar a los 7. Este es uno de los objetivos fallidos que más me escuecen, porque es algo que he intentado trabajar este mes.
Dar un feedback semanal a mi binomio (estamos trabajando con binomios, es decir, midiéndonos el resultado por parejas).
✅ Cumplido: cumplido y muy satisfecho con el resultado. El llevar un control más regular de nuestro trabajo nos ha permitido ponernos las pilas y mejorar, tanto los ensayos como las visitas a clientes. Para ayudarnos, hemos implementado un tracker, utilizado en LEINN Madrid.
Salud
Investigar mi tolerancia al gluten y hacer pruebas con comida para celíacos.
✅ Cumplido: he probado por primera vez el pan y las galletas sin gluten. He comprobado que me sientan mejor al estómago, pero que son un arma de doble filo: la ausencia de gluten se compensa con aditivos y azúcares perjudiciales. Es decir, pesa menos, pero puede tener peores consecuencias a largo plazo. Seguiré investigando sobre ello.
Hacer una dominada con una sola mano (tanto con la izquierda como con la derecha).
❌ No alcanzado: aquí se me fue la cabeza. La dominada a una mano es un ejercicio bastante avanzado y lesivo. Los primeros días sentí ciertas molestias al intentarlo, por lo que decidí abortar la misión. Actualmente, estoy intentando entrenar con mayor peso y menos repeticiones, unas 3 o 4 veces por semana.
Sin calificar: el libro me resultó demasiado técnico, no lo aprovechaba como me gustaría. Por dicha razón, dejé de leerlo (con vistas a retomarlo en un futuro). Actualmente, estoy leyendo «Es la microbiota, idiota», un libro sobre la microbiota y su relación con la salud que me está encantando.
En general, no ha sido un mal mes. Es cierto que estoy en una época de mayor incertidumbre (nuevos proyectos, roles y horarios distintos, etc), pero creo que he trabajado de forma más constante que en marzo.
Mayo 2021
Este mes, me gustaría avanzar en indicadores lo máximo posible. Quiero leer varios libros y cerrar algún posible proyecto. Necesito un poco de orden y establecer un plan para los meses que quedan y, en especial, para el verano.
Aprendizaje
Llegar al indicador de libros leídos. Calculo que me quedan unos 5 o 6 libros para alcanzarlo, por lo que es un reto. Quiero leer «Las 5 disfunciones de un equipo» y acabar el ensayo de «Hábitos atómicos». El resto de libros los iré eligiendo a medida que pase el mes.
✅ Cumplido: he alcanzado el indicador, leyendo «Atomic Habits», «Las 5 disfunciones de un equipo», «El workbook de Designpedia», «Branding Low Cost» y «The Mom Test».
Presentar las evidencias teóricas de la plataforma Mudle.
❌ No alcanzado: entre las pocas ganas que he puesto y que el Mudle es un desastre, la cosa no salió como esperaba.
Darle los últimos retoques a la charla de Globalización.
✅ Cumplido: acabé la charla, pero no se llegó a hacer la semana de Globalización. Quizá hay que replantearse las prioridades que tenemos.
Pasión
Establecer un plan para el final de curso y, sobre todo, para verano.
❌ No alcanzado: es lo que voy a hacer como Learning Contract de junio.
Facturar 1000€ con los proyectos actuales.
❌ No alcanzado: me he quedado más o menos a la mitad, sobre los 600€.
Relaciones
Elaborar 7 ensayos de visitas a clientes.
❌ No alcanzado: he elaborado 5 de 7, me han faltado 2 para llegar al objetivo.
Dar un feedback semanal a mi binomio.
✅ Cumplido: hemos ido actualizando el progreso y revisándolo.
Salud
Probar a reintroducir la leche en mi dieta (con y sin lactosa).
✅ Cumplido: no ha sido específicamente con la leche, pero he reintroducido alimentos como pasta y arroces. Sigo probando cómo me sientan, la alimentación ha sido algo que he descuidado más durante este mes.
Hacer una muscle-up en condiciones, mejorando la técnica.
❌ No alcanzado: lo he intentado, pero aun no soy capaz de pillarle el truco. Es un reto para verano.
En resumen, ha sido un mes un poco extraño. Estoy colaborando en una dark kitchen, lo que requiere gran parte de mi tiempo. Ha sido complicado cuadrar este proyecto con el resto de LEINN, es algo en lo que estoy trabajando. Se acerca el verano y se va notando el desgaste, hay cosas que se hacen más cuesta arriba, pero, sobre el papel, estoy en el mejor momento de lo que llevo de carrera (al menos, en cuestión de objetivos y proyectos).
Junio y verano 2021
Este mes va a ser algo distinto, ya que el Learning Contract va a reunir los objetivos de todo el verano. En lugar de separarlo por áreas, presentaré un planning semanal, con los resultados esperados para septiembre:
Indicadores
Leer un libro a la semana y redactar su correspondiente ensayo.
Arrojaría unos 15 libros desde hoy hasta septiembre.⠀ ⠀
Realizar 2 visitas a clientes semanales.
Serían unas 30 visitas a clientes hasta septiembre.
Dinero
El año que viene nos vamos a Costa Rica o EEUU. Calculo que gastaremos unos 2500-3000€ por persona. Esto da la friolera de unos 500€ al mes (si nos vamos a finales de 2021, algo que no está claro).
Una meta realista es hacer unos 200€ al mes de beneficio, a partir de junio.
Habilidades a trabajar
Introducirme en el diseño digital, siendo capaz de hacer logos y otros diseños para los proyectos a partir de septiembre.⠀ ⠀
Reforzar mi conocimiento en contabilidad, para saber llevar de forma eficiente las cuentas de los proyectos actuales.
Proyectos
Continuar con el proyecto de la dark kitchen y encargarme de la contabilidad.⠀ ⠀
Realizar un proyecto en torno a la venta de cuadros (me apetece volver a pintar).⠀ ⠀
Lanzar un infoproducto que de ingresos pasivos (un mínimo de 50€ al mes).
Como siempre que comento un libro, hablaré sobre las lecciones que he extraído. Este libro ha sido una lección en si mismo, pero quiero profundizar un poco más.
Sobre la autora
Como habéis podido deducir por el título, el libro se centra en el minimalismo. Internet nos dice que «El término minimalismo, en su ámbito más general, es la tendencia a reducir a lo esencial, a despojar de elementos sobrantes.» Y, esta filosofía puede aplicarse a todo.
Adriana, la autora, es también fundadora de Minimalistamente, un canal de Youtube dedicado al minimalismo. En él, Adri toca muchos temas, desde finanzas personal hasta métodos de organización, pasando por la salud, nutrición, el desarrollo personal y espiritual, etc.
Hasta aquí, podría valer como descripción de muchos canales dedicados al crecimiento personal. Sin embargo, la unión de dichos temas con la filosofía del minimalismo, crea una nueva forma de entender cada temática (y la vida en su conjunto), lo que hace el canal de Adri algo tan especial.
Minimalistamente, se ha plantado en casi 300.000 seguidores…
Siendo sinceros, lo descubrí hace poco, pero me gustó desde el primer momento. En estos tiempos, simplificar y centrarse en lo importante es necesario y «Minimalistamente» te brinda las herramientas para ello.
Pero, ¿quién es Adriana Coines? Durante muchos años, Adri fue violinista profesional, alcanzando un puesto estable y cierto reconocimiento. Era, como todos, una chica normal. De hecho, tenía todo lo necesario para ser feliz: un buen trabajo, familia, amigos, una casa propia, etc.
Sin embargo, algo no iba del todo bien y su mente se encargó de recordárselo. Tras una larga depresión, Adriana se dio cuenta de que no podía seguir así. Encontró el minimalismo y se decidió a simplificar su vida.
De esta forma, dejó su trabajo de violinista (y eso que llevaba tocando desde los 5 años), vendió su antigua casa y trató de vivir de acuerdo a la simplicidad que defiende el minimalismo. Superó su depresión y, a raíz de esta experiencia, fundó su canal de Youtube, «Minimalistamente«.
Hoy, con un libro publicado, una web en funcionamiento y cerca de 260.000 seguidores en Youtube, Adri predica su propio ejemplo: una vida sencilla, minimalista, plena y centrada en las cosas importantes.
Lecciones sobre «Minimalistamente»
El libro en sí me ha parecido una gran lección, lleno de trucos, matices y consejos para facilitarnos la vida. A continuación, expondré los puntos que considero más importantes.
El libro se divide en dos bloques:«minimalismo material» y «más allá de lo material». Para que sea lo más claro posible, seguiré el mismo esquema.
Minimalismo material
Aunque pueda extrapolarse a otros ámbitos, la base del minimalismo se centra en reducir lo material. Vivir de forma minimalista comienza por desprenderse de aquellas cosas que no necesitamos, de hacer una limpieza de nuestro entorno.
Esta es la base, pero hay mucho más. Veamos que dice Adri.
Despojarse de lo material
Como comentaba, hacer una limpieza de nuestro hogar y pertenencias es el paso básico para abrazar el minimalismo. Adri nos habla desde su experiencia, desde su propia limpieza.
En el libro, nos cuenta cómo llevó acabo su propio cambio. Empezando por el ropero, siguiendo por su casa y mobiliario y acabando por sus recuerdos (la parte más difícil), Adri decidió quedarse con lo importante y desprenderse de lo demás.
Porque, como dice en el libro, el minimalismo no consiste en sufrir o vivir como un ermitaño. Pasar de un armario con 70 prendas a otro con 20 no es un acto de masoquismo, sino lo contrario: el minimalismo apuesta por tener pocas pertenencias, pero que estas supongan y tengan un valor mayor que todas las anteriores juntas.
Hablo del ropero pero se aplica a todo: muebles, productos de aseo, recuerdos, cubertería, etc. Quedarse con lo realmente importante facilita la vida y te asegura disponer de un entorno que tú mismo has elegido y con el que estás a gusto.
Adicción a las compras
Este punto está relacionado con el anterior, pues supuso el factor de cambio de la autora. Como confiesa en su obra, era una adicta a las compras. Cuando la depresión se hacía más presente, comprar era su vía de escape.
De esta forma, los trastos y, en especial, la ropa, se fue acumulando en sus armarios. Cuando se dio cuenta de que no había espacio para nada más, supo que tenía un problema. A partir de esa experiencia, el minimalismo se presentó como la única solución viable.
Esta situación puede aplicarse a la gran mayoría de nosotros. Vivimos en una sociedad consumista, donde más es sinónimo de mejor. Como Adri, mucha gente busca en las compras un medio para llenar sus vacíos.
Sí, tiene pinta que esta cazadora va a compensar el 1 que me han puesto en Física…
Y, casi nadie se salva. Pensar que serás feliz cuando tengas ese coche, esa casa o la última consola del mercado no es más que un engaño. Medir la felicidad según el número de pertenencias materiales es un error, ya que, al no haber un límite, nunca estaremos satisfechos.
«Medir la felicidad según el número de pertenencias materiales es un error, ya que, al no haber un límite, nunca estaremos satisfechos.»
Empezar por lo pequeño
Para cerrar este apartado, me he reservado una de las lecciones más importantes que he extraído del libro: el minimalismo te ayuda a empezar por lo pequeño.
Puede parecerte una tontería eso de despojarte de lo material y aspirar a vivir con menos, pero yo le veo todo el sentido del mundo. Si dejamos de apegarnos a lo material y somos capaces de conformarnos con poco (¡y ser felices igualmente!), ¿no podríamos extrapolarlo al resto de nuestra vida?
Centrarse en lo importante y despejar nuestro entorno no solo se aplica a lo material. ¿Qué pasaría si hiciésemos lo mismo con nuestras relaciones, nuestros sueños y propósitos o nuestro trabajo? ¿Y si lo hiciésemos con nosotros mismos?
Yo creo que viviríamos con más sentido, libres de preocupaciones y conflictos superfluos. Y, por supuesto, de una forma más responsable, con nosotros mismos y con el medio ambiente (algo muy necesario).
«La verdadera vida es vivida cuando ocurren pequeños cambios»
León Tolstoi
Minimalismo no material
Ya hemos hablado de la parte material, por lo que, ahora, toca ir un poco más allá. A continuación, descubrirás cómo aplicar el minimalismo al resto de tu vida.
Ordenar la mente
El minimalismo se centra en tres pasos:
Observar
Focalizar
Simplificar
En el que, en mi opinión es el capítulo más importante del libro, Adri nos explica cómo aplica estos pasos en su salud mental. Vivimos agobiados, preocupados y estresados, y, muchas veces, la solución pasaría por, simplemente, observarnos.
Lo primero de todo es observar nuestros pensamientos y emociones. Lo que pensamos moldea nuestra realidad y, si no somos conscientes de lo que pasa por nuestra cabeza, vivimos a la deriva. No podemos decidir lo que pensamos, pero sí cómo lo interpretamos.
El siguiente paso es focalizarse en los pensamientos que nos benefician. Ser capaz de aceptar las emociones negativas, pero centrarse en las positivas, es la clave para ser dueño de tu estado de ánimo.
Finalmente, simplificar los pensamientos y emociones nos ayudará a actuar sobre ellos. «No se me da bien el tenis ni el baloncesto» es un pensamiento más concreto que «Nada se me da bien». El primero es realista (o puede serlo) y susceptible de ser trabajado, mientras que el segundo es una bomba de negatividad.
Estos 3 pasos son claves para manejar tus emociones. Los pensamientos negativos no pueden eliminarse, pero pueden ser reemplazados por otros más útiles y constructivos.
Y, como bien dice Adri, la queja es otra de las cosas que debemos desterrar. Prueba a sustituirla por una dosis de humor o gratitud y las cosas cambiarán radicalmente. Siendo sincero, tan solo por este capítulo, el libro ya merece la pena.
Dinero y pasión
Otro de los conceptos que me llamó la atención fue la idea de la pasión. Según Adri, la pasión no se descubre, sino que se desarrolla.
«La pasión no es algo que descubres, sino algo que desarrollas.»
Adriana Coines
Durante años, me he frustrado por encontrar mi pasión. Sin embargo, considero que Adriana tiene razón. Podemos ser mejores en unas cosas que en otras, pero, si ponemos empeño y sacamos las cosas buenas, podemos disfrutar de (casi) cualquier trabajo o actividad.
En cuanto al dinero, yo lo considero una moneda de cambio (valga la redundancia). Tal y como recoge el libro, el dinero no tiene valor por sí mismo: lo que importa son las experiencias y emociones que canjeamos con él.
El espíritu minimalista defiende que todos podemos ser ricos, sin necesidad de tener una gran fortuna. Si no somos felices con poco, tampoco lo seremos con mucho. Aun así, hay que saber manejar y organizar el dinero del que disponemos, tal y como Adri nos describe en el capítulo dedicado a las finanzas personales.
Al final, pasión y dinero no tiene por qué ir de la mano. El minimalismo pretende hacernos ver que cualquier actividad puede ser gratificante, si estamos dispuestos a verlo de esta forma.
El dinero puede o no ser consecuencia de esta actividad, pero, sea como sea, debemos ser conscientes de que lo importante vale menos de lo que pensamos. Y, muchas veces, ni siquiera se puede comprar.
Una aclaración
El minimalismo no busca que vivamos debajo de un puente, ni que pasemos dificultades económicas. En su lugar, apuesta por disminuir la necesidad que asociamos a tener grandes riquezas, permitiéndonos ser ricos aunque no tengamos el Ferrari en la puerta.
Moldear el tiempo
Ya que el concepto de minimalismo puede aplicarse a casi todo, ¿por qué no hacerlo a nuestro tiempo? Veamos cómo.
He apostado tan fuerte por el minimalismo que me he desecho hasta de las manecillas del reloj. Ahora sí que se me pasa lento el tiempo…
Si recuerdas, los 3 pasos del minimalismo eran observar, focalizar y simplificar. Tal y como hemos hecho con nuestros pensamientos, podemos aplicar estos pasos en la gestión de nuestro tiempo.
La clave consiste en darte cuenta de todo lo que haces o te gustaría hacer en un día normal, anotándolo letra por letra si es necesario. Tras esto, es crucial focalizarse en lo importante y dejar de lado aquello que no nos hace avanzar en la dirección que queremos. Finalmente, simplificar nuestros propósitos nos ayudará a ponernos en movimiento.
Sé que es el típico consejo de organización y productividad, pero no lo diría si no funcionase. Ser consciente de tu meta, aparcar las distracciones y sustituir el «Tengo que acabar este trabajo» por «Cada mañana, de 9 a 11 avanzaré con este trabajo», parecen cambios obvios, pero no por ello menos importantes.
Quien no tiene tiempo es porque está invirtiéndolo en actividades de las que no disfruta. Al contrario de lo que se piensa, el día es muy largo. Quizá, el problema es que no sabemos diferenciar lo importante de lo que no lo es tanto y nos pasamos la vida corriendo de un lado a otro.
Cuando decimos <<no tengo tiempo>>, lo que pasa en realidad es que no tenemos claras nuestras prioridades, o las estamos descuidando.
Adriana Coines
Minimalismo en el mundo digital
Aplicar el minimalismo en lo digital me parece uno de los cambios más necesarios. En un mundo permanentemente conectado, es necesario hacer un uso responsable de las nuevas tecnologías.
No es tarea fácil, ya que nos enfrentamos a una sobre-información abrumadora. La clave es no caer en la dependencia, siendo conscientes del uso que damos a los teléfonos, tablets, consolas u ordenadores.
Este tema es tan extenso que podría dar pie a varios posts enteros. Tan solo decir que Adri lo plantea de una forma muy sensata en su libro y que, si quieres profundizar más (además de hacerte con el libro) puedes echar un ojo al post donde hablo sobre la adicción al móvil.
Preservando el mundo natural
Otro de los aspectos en los que se basa el minimalismo es en la preservación del medio. La propia acción de vivir con menos ya lo favorece, al cortar la cadena del consumismo y, por tanto, de la sobreexplotación que origina en la naturaleza.
Tampoco hace falta vivir dentro de un tronco, aunque, pensándolo bien, tendría su gracia…
Al fin y al cabo, supone volver a nuestras raíces. No dejamos de ser animales y, como tales, formamos parte de este planeta. Vivir de forma minimalista es, también, vivir siendo conscientes de nuestro impacto en el mundo y nuestra relación con él.
«Al fundirnos con la naturaleza entendemos que el mundo que los humanos hemos inventado es innecesario para la felicidad.»
Adriana Coines
Conclusiones
La conclusión es que, si necesitas un cambio o un soplo de aire fresco, este es tu libro. Además de ameno, claro y conciso, está lleno de pequeñas (y grandes) lecciones.
El libro de Adriana es muy bueno porque se centra en la realidad de su propia experiencia. El minimalismo puede atraerte más o menos, pero, como filosofía de vida le veo un gran potencial.
Como primer libro que leo sobre el tema, me ha parecido un gran acierto. Decirte que, lo expuesto en este post son mis impresiones sobre el libro, pero me he dejado en el tintero un montón de cosas. Es increíble cómo, en tan pocas páginas, se pueden tocar tantos temas importantes.
Finalmente, te animo a seguir a Adriana en su canal, Minimalistamente. Y, si ya te has decidido, a adquirir su obra:
Espero que te haya resultado interesante y que le des una oportunidad a esta obra. Y, por supuesto, dar las gracias a Adri por su trabajo y por este gran libro.
Si lo has leído, puedes dejarme en los comentarios tu opinión. Además, puedes echar un vistazo a posts similares:
He decidido dedicar este post a un pequeño experimento: mejorar mi lectura rápida. Para ello, me valdré de la aplicación Lectura Rápida, de Green Key Universe, disponible para móvil.
Actualmente, y tal como te comenté en el post «He leído 32 libros en menos de 5 meses», mi velocidad de lectura se ubica entre las 450 y 550 palabras, según el texto. Veremos si, con el paso de los días, hay mejoría.
Sin más que decir, ¡qué empiece el reto!
Día 1
He descargado la aplicación y terminado el primer nivel del curso básico (en total, unas 20 lecciones). De esta forma, he pasado de nivel principiante a aprendiz.
La mecánica de la app es sencilla y se basa en ejercicios básicos de lectura rápida, por lo que, de momento, me está gustando. Veremos que tal mañana.
Día 2
He seguido con el curso básico, quedándome a 45 puntos del tercer nivel (adepto). Se me ha hecho ameno, lo que no quiere decir que sea efectivo a la larga. Veremos…
También, he descubierto una función que hace que esta app merezca la pena: un lector con distintas velocidades. Básicamente, puedes leer cualquiera de los libros que tengas en el móvil, fijando la velocidad de lectura (en palabras por minuto).
Con el fin de probarlo, he leído a una media de 700-750 palabras por minuto un libro que tengo a medias: La magia del orden, de Marie Kondo. La herramienta me ha parecido muy útil y viene bien para entrenar, a la par que avanzas en tus lecturas. Muy satisfecho.
Día 3
He alcanzado el tercer nivel (adepto) y voy camino del cuarto (experto). Noto que voy mejorando en los ejercicios, aunque no tengo claro si eso influirá también en mi velocidad de lectura.
He seguido leyendo, con una velocidad entre las 600 y 700 palabras por minuto, La magia del orden y Ser feliz en Alaska, de Rafael Santandreu. Lo que hecho en falta es la posibilidad de aumentar el tamaño de la letra, pues se me hace un pelín pequeña.
De todas formas, aun es pronto para sacar conclusiones.
Día 4
Sigo en nivel adepto (el tercer nivel), realizando los ejercicios del curso básico. Entre ayer y hoy, he leído un 30% del libro Ser feliz en Alaska, a una velocidad de entre 600 y 700 palabras por minuto.
Día 5
¡Sigo en adepto! Llegar al cuarto nivel está requiriendo más tiempo del que pensaba, pero hay que ir poco a poco. Me desenvuelvo mucho mejor con los ejercicios, eso sí que lo noto.
Día 6 y 7
Actualizo el post tras unos días desconectado. Me he estancado en el nivel 3, creo que hay demasiada diferencia respecto a los otros niveles. Siendo sincero, el que se haga tan difícil me desanima en cierta medida.
Estoy viendo que la app va bien, pero no es lo que buscaba. Aun así, seguiré usando la función del lector con distintas velocidades. De todas formas, creo que voy a optar por aparcar los ejercicios.
Se me plantean 2 opciones: seguir el experimento o dejarlo así. Como no ha habido tiempo para observar resultados, he decidido seguir con el reto, pero a través del Turbo Speed Reader de Ramón Campayo. Quizá no actualice día a día, pero, como poco, quiero seguir otra semana.
¿Leer mucho es importante? ¿Mejor cantidad o calidad? ¿Cuántos libros debería leer al año? Si has acabado aquí, quizá estas preguntas ronden tu mente.
Desde principios de año hasta hoy, día 17 de mayo, he leído 32 libros. Una media de más de un libro por semana y más de 6 por mes.
Hoy, quiero enseñarte cómo he leído tanto en tan poco tiempo y, lo que es más importante, si es útil o no.
¿Por qué leo tanto?
Leer siempre ha formado parte de mi vida. Desde cómics, pasando por novelas y ensayos, decenas de libros han caído en mis manos.
Lo que empezó como un hobby, se ha convertido en algo mucho más grande. Ahora leo porque me gusta, pero también para aprender. Me parece fascinante saber que, en unas pocas páginas, pueda plasmarse la experiencia de años de vida y estudio.
En apenas unas horas, puedes sumergirte en la mente de grandes genios, personajes ilustres y, en general, personas que han revolucionado los pilares de nuestra sociedad. Los libros son la mejor herramienta para crecer y aprender, y están al alcance de todos.
Siempre me sorprende descubrir que, cuando estoy dándole vueltas a un problema y enfrascado en aprender algo nuevo, existen libros que ya se han adelantado a mí. Lo cierto es que, por muy especiales que nos creamos, otros antes que nosotros han tenido el mismo problema o se han enfrentado a la misma situación.
Y, por suerte, muchas de esas personas han salido adelante, han aprendido y han decidido compartir su experiencia a través de su obra.
“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”.
Jorge Luis Borges.
Entonces, ¿por qué leo tanto? Leo por gusto. Leo porque me permite viajar, aprender y experimentar cosas nuevas. Pero, por encima de todo, leo para conocerme mejor, conocer mejor a otros e intentar ordenar mi mundo, si es que eso es posible.
Calidad vs cantidad
Vivimos en la era de la información y, como todo, tiene cosas buenas y otras, no tan buenas. Nunca hemos tenido mayor acceso a la información, lo que puede llegar a abrumarnos. Hay tanto por leer y aprender que el camino más sencillo es no hacerlo.
Muchos pueden pensar que leer 32 libros en unos pocos meses es una locura. Y, si estás acostumbrado a no leer ni 1 al año, es normal pensarlo. Y lo entiendo. Si no fuese porque llevo leyendo tanto tiempo, sin duda preferiría pasar el día en Youtube o Instagram, antes que con un libro entre las manos.
Elegir entre leer y las redes sociales es como decidir entre una ensalada y una hamburguesa: te conviene lo primero, pero quieres lo segundo…
¿Quiere decir esto que, cuanto más leas, mejor? En mi opinión, no. No creo que haga falta leer un libro por semana para aprovechar lo que la lectura puede ofrecernos. De hecho, más vale leer un libro al año que te haga reflexionar y pensar, que 200 que no te enseñan nada nuevo.
Lee lo que te apetezca, cuando te apetezca y cómo te apetezca. Si estoy leyendo tanto, es porque quiero hacerlo. ¿Que de esos 32 libros me han servido 3? Pues, seguramente. Entre calidad y cantidad, me quedo con lo primero.
En la lectura, la calidad supera la cantidad. Más vale un buen libro que 30 novelas de Crepúsculo (es broma, es broma 😉 ).
¿Cómo puedes leer un 1 libro a la semana (o más)?
Ya hemos hablado un poco de el por qué, así que toca pasar al «cómo he leído tanto en tan poco tiempo.» Y, más importante aún, cómo puedes hacerlo tú también (si es lo que quieres, claro).
Así que, a continuación, mis secretos de súper lector.
El tipo de libro importa
Lo primero de todo es dejar claro el tipo de libros en los que nos enfocaremos. La mayoría de los 32 que he leído pertenecen al género de no-ficción. Es decir, no son novelas.
¿Puedo acabarme en un día una obra de Shakespeare? Sí, puedes hacerlo, pero no creo que sea lo más recomendable. Hay libros para disfrutar y otros para aprender, al menos en mi opinión.
Puedo leer en unas horas un libro sobre marketing, relaciones personales, economía, nutrición o cualquier otra temática de no-ficción, pero, si se trata de una novela, no hay por qué correr tanto. Los primeros me sirven para aprender, por lo que me centro en extraer la información, no en maravillarme de cada párrafo. Los segundos los leo como entretenimiento, por lo que procuro disfrutarlos.
Aun así, una vez que adquieras el hábito de leer y, más importante aun, de la lectura rápida (ahora hablaremos de ello), tu velocidad de lectura será mayor, leas una novela o cualquier otro género.
En resumen: un gran porcentaje de los libros que leo los uso para aprender, lo que me permite ir más rápido. Puede hacerse con novelas, pero, en mi opinión, le quita la magia.
Afianza el hábito
Si quieres leer y leer mucho, necesitas ser constante. Como cualquier otra actividad, leer puede convertirse en un hábito, pero requiere de tu esfuerzo.
El ejercicio que te propongo es sencillo: reserva 10 minutos al día para leer. Diez minutos no son nada, así que el tiempo no puede ser una escusa. Personalmente, tengo el hábito de leer antes de irme a dormir y creo que es un buen momento para que establezcas esos 10 minutos de lectura.
Si crees que 10 minutos es demasiado, puedes empezar con menos. Lo importante es que no falles y seas constante. Elige un buen libro y comprométete; con el paso de los días, te resultará cada vez más fácil.
Otra de las cosas que suelo hacer es dividir la lectura según la temática. Por la mañana, leo sobre temas de no-ficción, dejando la novela de turno para la noche. Y sí, leo varios libros a la vez, de distinta temática, lo que no quiere decir que debas hacer lo mismo. A mí me funciona, pero cada uno es distinto.
Por último, un truco que no te recomiendo por tu integridad física: leer mientras vas andando hacia algún lugar, ya sea el trabajo, el colegio o el supermercado. Sé que suena extraño (lo es, de hecho), pero, hace un tiempo, estaba tan enfrascado en un libro que no podía esperar para leerlo. Me lo descargué en el móvil y lo fui leyendo en mis viajes al instituto.
Telefónica tampoco lo recomienda…
Desde entonces, he seguido haciéndolo. Existe cierto riesgo de chocarte con una farola u otra persona (a mí no me ha pasado… de momento), por lo que pruébalo bajo tu propia responsabilidad. Una opción más segura e igualmente válida es sustituirlo por un audiolibro, así podrás ver por dónde pisas. Para ello, Audible puede serte de gran ayuda.
Lectura rápida
Bien, hemos llegado al apartado que estabas esperando. Afianzar el hábito de la lectura es necesario, pero no suficiente para leer tal cantidad de libros. Si he conseguido acabar 32 libros en tan pocos meses, gran parte del mérito se debe a la lectura rápida.
La lectura rápida es una técnica que permite explotar al máximo nuestra capacidad lectora. En promedio, una persona no habituada a la lectura, lee a una velocidad de entre 150 y 250 palabras por minuto. El objetivo de esta técnica es duplicar (o, incluso, triplicar) esta velocidad.
Vayamos a los hechos: con unas semanas de entrenamiento, pasé de 250 palabras por minuto a 600, es decir, ¡más del doble! Y no, no es magia, tan solo entrenamiento. Quizá no te parezca un gran logro, pero piensa que, al duplicar las palabras leídas por minuto, el tiempo necesario para acabar un libro se reduce a la mitad.
Entrenando tu capacidad lectora, puedes leer un libro en 2 horas (o incluso menos), cuando, antes, tenías que emplear más de 4. Por rizar más el rizo, podrías leer 2 libros en lo que tardabas en leer uno.
A través de la lectura rápida, podrías leer 2 libros en lo que tardas ahora en leer uno.
¿Es para mí la lectura rápida?
Quizá te preguntes si la lectura rápida es lo tuyo. Sé que suena todo a chino, pero no es más que una forma de mejorar nuestras capacidades. La lectura rápida es a leer como las flexiones a los músculos: un entrenamiento.
Piensa esto: nuestro cerebro es capaz de procesar miles de estímulos a la vez pero no puede leer más de una o dos palabras a la vez. Esto no debería ser así, pero, desde niños, nos han enseñado patrones de lectura anticuados, que frenan nuestro potencial.
Necesitas la lectura rápida si:
Quieres eliminar esos patrones que te limitan.
Quieres leer más rápido, entendiendo lo que lees.
Buscas aprender sobre un tema a través de la lectura.
Estás estudiando y buscas en la lectura rápida un medio para aprender más y mejor (sobre este tema hablo en profundidad en mi libro, «Súper Estudiante»).
Pasos para dominar la lectura rápida
Podría tirarme horas hablando sobre ello, pero prefiero que lo pruebes por ti mismo. A continuación, te dejaré los recursos que utilicé para duplicar mi velocidad lectora:
Lo primero de todo, saber desde dónde partes. Realiza este pequeño test, para conocer cuál es tu velocidad lectora actual.
Tras haber realizado el test, puedes utilizar estos materiales:
Curso de lectura rápida de Ramón Campayo: es el que usé yo y me permitió pasar de 250 a 600 palabras por minuto, en apenas 3 semanas. El pack contiene un libro y un CD, con el programa Turbo Speed Reader, desarrollado por Ramón. Te aviso, si te lo tomas en serio y sigues las instrucciones, vas a ver resultados pronto. Requiere constancia y compromiso, pero funciona (e investiga sobre Ramón, vas a flipar).
Curso «Lectura Ágil»: uno de los cursos de lectura rápida más populares. No lo he probado personalmente, pero lo ponen muy bien. Es más caro que el de Ramón, pero cuentas con soporte personalizado.
Si quieres mi opinión, apostaría por el de Ramón Campayo. Si de verdad quieres leer más y mejor, necesitas este curso. Aun así, te advierto de que no es para todo el mundo y, lo que me funciona a mí, puede no hacerlo en tu caso. La solución, como te digo siempre, consiste en que pruebes.
Sé que ha sido un post denso, por lo que te recomiendo que le eches otro vistazo.
Ahora, quiero extraer, de esos 32 libros, los 5 que más me han gustado. No siguen ningún orden específico y, si te interesa alguno, puedes obtener más información pinchando en su respectiva imagen.
Top 5 libros (desde enero hasta mayo)
El guerrero a la sombra del cerezo (David B. Gil)
Una obra increíble sobre el Japón de los últimos samurais. Una historia que te atrapa y una forma de cuidar la prosa sublime. Te lo recomiendo.
Dinero: domina el juego (Tony Robbins)
Si te llaman las inversiones pero no sabes mucho del tema, este libro es para ti. Tony explica conceptos básicos y avanzados en materia de inversiones, pero, lo hace de una forma tan sencilla y clara que no deja indiferente a nadie.
El Sendero (Rubén Jiménez Rodríguez)
Un libro para encontrarte. Tiene de todo y, si lo lees, vas a aprender cosas nuevas seguro. Y no, no es otro libro sobre espiritualidad y plenitud. Creo que te puede gustar.
Mientras escribo (Stephen King)
Una obra poco conocida de King, pero muy recomendable. A través de su propia autobiografía, King nos da las claves de su éxito, brindando herramientas útiles a futuros escritores.
No more Mr Nice Guy (Robert A. Glover)
Un libro muy interesante. Tanto, que le dediqué una entrada entera del blog. Puedes consultarla aquí.
Resumen del post e instrucciones
Pues bien, este ha sido el top 5. Ya no tienes excusa para no leer: tienes 5 libros muy buenos, perfectos para practicar la lectura rápida. A partir de aquí, puedes seguir estos pasos:
Recuerda: ante esta situación de confinamiento, puedes conseguir los libros del top o cualquier otro en Amazon.
Y, si eres estudiante, puedes desbloquear ofertas y servicios de Amazon (entre ellos Prime Reading), de forma gratuita, durante 90 días. Puedes hacerlo registrándote en Amazon Prime Student.
(Si te registras con el link anterior, recibiré una pequeña comisión. Ya sé que casi todas las páginas lo hacen así y posiblemente lo sepas, pero prefiero avisarte 😉 )
Ya sabes que puedes dejarme en los comentarios tus dudas o sugerencias y responderé encantado.
Espero que te haya resultado útil y que nos leamos pronto. Mientras tanto, ¡practica la lectura!
Muchas cosas han cambiado en apenas dos meses. El coronavirus ha hecho tambalear los cimientos de toda la sociedad global, volviéndola frágil y vulnerable.
Durante este confinamiento, ha habido tiempo para todo, incluso para pensar. Estas son las conclusiones que he sacado en claro.
La seguridad es un ideal
13 de marzo de 2020, el último día dentro de la «normalidad». Recuerdo el alboroto y la preocupación que flotaba sobre las cabezas de muchos. Mientras tanto, yo intentaba seguir con mi rutina. Algo no iba bien, pero, ¿quién me iba a decir que, al día siguiente, nuestras vidas cambiarían tanto?
Si alguien dudaba de que la vida era inesperada, estoy seguro de que esta pandemia ha acabado con su recelo. De la noche a la mañana, nos hemos visto encerrados en casa, dejando familia, amigos, trabajo y estudios detrás. Nos ha dado donde más duele: en nuestra libertad y seguridad.
Nunca he sido partidario de seguir el «camino seguro». Ante esta crisis, estudiar esa carrera que tiene salidas aseguradas, trabajar a cambio de un sueldo fijo o (incluso) emprender por tu cuenta, no aseguran nada. Nada es seguro, y eso es lo que nos da miedo.
Sin embargo, podría tener una parte positiva. Ante la falta de seguridad, es momento de arriesgarse. Siempre he pensado que, un mundo donde cada persona explota aquello que le gusta y en lo que es buena sería un mundo mejor. Es una utopía y quizá, un sistema inestable. Pero, no hay duda de que sería un gran momento para ponerlo a prueba.
«Hay seguridad incluso en el corazón del peligro.»
Vincent van Gogh
Me queda mucho para conocerme
Si algo nos ha sobrado es tiempo. Tiempo para pensar, experimentar, echar de menos (y de más), reír, llorar, sufrir y celebrar. Pocas veces hemos estado tan en contacto con nuestras emociones y eso deja huella.
Vivimos en piloto automático, pero hemos tenido que parar. Asusta, porque no estamos acostumbrados. Reflexionar y valorar nuestra vida nos aterra, porque tememos encontrar respuestas desagradables. No estamos acostumbrados a ser conscientes del rumbo de nuestro camino.
No hay relación más difícil y real que la que llevamos con nosotros mismos. Da que pensar que, gracias a un virus, nos replanteemos todo aquello que sostiene nuestro día a día. Es triste que tengamos que llegar a este punto para prestarnos atención.
Personalmente, me ha resultado complicado. Nunca he tenido miedo a estar solo y enfrentar mis pensamientos, pero todo tiene un límite. En mayor o menor medida, estos momentos dejarán una huella imborrable en todos nosotros. Y, está en manos de cada uno que esa huella represente un cambio o una sentencia.
«No es hasta que estamos perdidos que comenzamos a comprendernos a nosotros mismos.»
Henry David Thoreau
Crecemos en la adversidad
Más que enseñarme una nueva lección, este tiempo me la ha reafirmado. Estamos hechos para aprender y sobrevivir y, para ello, no hay mejor aliado que la adversidad.
Disfrutamos lo bueno, pero es lo malo lo que nos hace crecer. Cuando nos enfrentamos cara a cara con los momentos difíciles, tenemos la posibilidad de salir reforzados. Nadie ha conseguido lo que buscaba sin esfuerzo.
Los malos momentos han estado, están y estarán allí siempre, y es bueno saberlo. De lo contrario, nada tendría sentido. El Covid ha supuesto un duro golpe, uno de esos «grandes malos momentos». Y, exactamente por esa razón, es capaz de provocar cambios igual de grandes.
Al fin y al cabo, la cosa va de sobreponerse. Con la que está cayendo, tampoco tengo ni tenía muchas ganas de escribir. Pero, de no haber sido por la cuarentena, este blog no existiría. Y eso, en mi opinión, es aprovechar lo malo para sacar cosas buenas. Es difícil, pero, poco a poco, vamos saliendo de esta.
«Los golpes de la adversidad son muy amargos, pero nunca estériles.»
Joseph E. Renan
Continuamos
Con esto, tan solo pretendía compartir mis pensamientos. Cada uno lo vive de forma distinta y, me encantaría conocer tus propias conclusiones. Ya sabes que puedes dejarlas en los comentarios o mandarme un correo. 😉
Esta vez no hay chistes malos ni nada que se le parezca; es un post más serio. Este virus nos ha j***do, pero no podemos bajar los brazos. Vamos mejorando, pero hay que seguir siendo responsables.
(Bueno, una broma se acepta. Por compensar.)
Antes de irte, me apetecía dejarte un audio que refleja el mensaje que intento transmitir. Está sacado de un vídeo de Secretos de la Vida, un canal sobre el que ya he hablado en otras ocasiones. Estos vídeo «motivacionales» nunca me han convencido, pero este tiene algo que me atrapa (quizá porque tiene a Dragon Ball como parte de música de fondo, por muy friki que pueda sonar).
El caso es que me gusta y te lo comparto. Prefiero dejarte el audio para que no te despistes con el vídeo, pero puedes echarle un vistazo pinchando aquí.
Subo este post como recordatorio para mí mismo. A partir de hoy, y hasta dentro de 14 días, intentaré aprender italiano.
Serán 14 días, ya que esta es la extensión del periodo de prueba gratuita de la app Fluent Forever. Me valdré de esta aplicación, de vídeos de Youtube y de libros en italiano. Iré actualizando mi progreso en este post.
El objetivo: poder leer un libro en italiano comprendiendo lo que leo (más o menos).
¡Qué empiece el reto!
Actualización (día 14)
Escribo esto tras completar el reto. A continuación, viene recogido mi progreso día por día. Resulta un tanto monótono de entrada, por lo que te aconsejo que pases al apartado «Conclusiones» y luego vuelvas aquí.
Progreso
Día 1
He realizado la primera y segunda lección de Fluent Forever (pronunciación) y las 3 primeras de vocabulario.
He descargado Il piccolo principe.
Día 2
Dos lecciones más de pronunciación y 3 de vocabulario en Fluent Forever.
15 minutos de vídeos de Youtube en italiano.
15 minutos de lectura de Il piccolo principe.
He descargado Duolingo, para afianzar gramática básica. Acabadas las 3 lecciones de Básico 1, las cinco de Básico 2 y las dos de Frases.
He empezado a seguir a Marcello Ascani en Youtube y he visto varios vídeos suyos (unos 25 minutos).
Entiendo mejor el italiano hablado que escrito. Llevo unas páginas de Il piccolo principe, siendo capaz de comprender las líneas generales (cabe decir que ya me lo había leído en castellano).
He aquí la famosa obra
Día 3
Dos lecciones más de pronunciación y 3 de vocabulario y gramática en Fluent Forever.
15 minutos de vídeos de Youtube en italiano.
15 minutos de lectura de Il piccolo principe.
Duolingo: 6 lecciones de Comida 1, todas las lecciones de Plurales, Animales y Comida 2. Una lección de Posesivos.
Día 4
Dos lecciones más de pronunciación y 4 de vocabulario y gramática en Fluent Forever.
20 minutos de vídeos de Youtube en italiano.
15 minutos de lectura de Il piccolo principe.
Duolingo: 4 lecciones de Posesivos. He hecho el examen 1 (aprobado).
Día 5
Cambio radical. He dejado de usar Duolingo, porque veía que me enseñaba mucho vocabulario, pero no eran palabras que fuese a usar en la mayoría de conversaciones. Es más, ayer imprimí las 1000 palabras más usadas en italiano y varias conjugaciones de verbos.
Escribir en un cuaderno las 1000 palabras (aún me quedan muchas, llevo la mitad), para luego estudiarlas.
35 minutos de vídeo.
2 lecciones de pronunciación y 5 de vocabulario de Fluent Forever.
He acabado Il piccolo principe (unos 30 minutos de lectura).
He decidido comprar La forma dell’acqua, de Andrea Camilleri (lo he comprado desde Amazon). Es un libro mucho más denso que Il piccolo principe, por lo que el objetivo será poder leerlo y entenderlo (más o menos) para el día 14. Mañana lo empezaré, a ver qué tal.
Aunque tenga el mismo título, en esta no hay peces mutantes…
Día 6.
20 minutos de Youtube.
2 lecciones de pronunciación y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
20 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
Repasar las 500 primeras palabras en italiano, así como adverbios, pronombres y determinantes.
Hoy no he escrito ninguna palabra de las 500 que me quedan, pero, al menos, he repasado las anteriores. Este nuevo libro es bastante más complicado que el anterior, me cuesta bastante más seguirlo.
Podríamos decir que entiendo un 50%, pero siempre tengo a mano la función cámara de Google Translate. De esta forma, al acabar de leer alguna página que no haya seguido muy bien, hago la foto al e-reader y se traduce automáticamente.
Día 7
30 minutos de Youtube.
2 lecciones de pronunciación y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
25 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
Escribir las siguientes 200 palabras más utilizadas en italiano.
Hemos llegado al ecuador del reto, por lo que es buen momento para hacer una pequeña valoración. Estoy viendo que me resulta mucho más sencillo entender el italiano hablado, a través de los vídeos de Youtube, que comprenderlo escrito.
Era algo obvio, dada su gran similitud con el castellano. Para llevar solo 7 días, estoy contento con el progreso. Cada vez entiendo mejor los vídeos y, aunque se me hace más difícil, le voy cogiendo el truco a la gramática. El libro que he escogido (La forma dell’acqua) no es sencillo, pero cada día me quedo con más cosas.
No me estoy forzando más de lo necesario, intento implementar el italiano como un momento de ocio. Youtube ayuda mucho en este aspecto.
Y, para aclararlo, ahora mismo no soy capaz ni de articular dos frases seguidas (y no cambiará mucho en los 7 días restantes). No es algo que me preocupe, pues mi objetivo inicial era ser capaz de leer en italiano, no de hablarlo.
Por el momento, me está gustando el reto.
Día 8
20 minutos de Youtube.
2 lecciones de pronunciación y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
15 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
Acabar de escribir las 1000 palabras más utilizadas en italiano.
Día 9
20 minutos de Youtube .
2 lecciones de pronunciación y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
15 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
Día 10
15 minutos de Youtube .
Acabar las lecciones de pronunciación (me quedaban 3) y 4 de vocabulario de Fluent Forever.
15 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
He dejado el e-reader y, al haber comprado el libro en Amazon, me he pasado a la app de Kindle para móvil. De esta forma, me resulta mucho más sencillo traducir las palabras, gracias a las herramientas que ofrece la app.
Día 11
15 minutos de Youtube .
4 lecciones de vocabulario de Fluent Forever (al no tener de pronunciación, no es tan dinámico).
20 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
Día 12
20 minutos de Youtube (sigo viendo, sobre todo, a Marcello Ascani).
4 lecciones de vocabulario de Fluent Forever.
15 minutos de lectura de La forma dell’acqua.
Día 13
15 minutos de Youtube.
4 lecciones de Fluent Forever.
10 minutos de lectura de La forma dell’acqua (hoy estaba vago).
Día 14 (último día)
20 minutos de Youtube.
Me he cansado de Fluent Forever, así que ni abrir la aplicación.
15 minutos de lectura.
Conclusiones
Ya han acabado los 14 días, y con ellos el reto. Quiero que comentar varias cosas, así como ofrecerte recomendaciones, si es que estás interasad@ en intentarlo.
Lo primero de todo: estoy satisfecho con el resultado. El objetivo era poder leer un libro en italiano y, aunque me queda mucho por mejorar, soy capaz de defenderme. Aunque, si me pones delante a Valentino Rossi, casi no sabría darle los buenos días. Entender la gramática en 14 días es una cosa, pero hablar el idioma es otra muy distinta. Más o menos, ocurriría esto:
(Y Joaquín está a años luz de mí)
Bromas aparte y, como comentaba antes, un español que quiera aprender italiano sale con ventaja. Ambos idiomas son muy parecidos, por lo que es normal que el aprendizaje sea más rápido. Y, profundizando más, entender el idioma hablado es mucho más sencillo que entenderlo escrito (algo que he notado mucho).
Si te parece, mejor te voy relatando mis conclusiones apartado por apartado. Esto es, en relación a las distintas herramientas que he utilizado.
Youtube
Sin duda, mi favorita. Youtube es la herramienta imprescindible para aprender idiomas, sin lugar a dudas. No solo es efectiva, sino muy amena.
A medida que pasaban los días, la motivación iba decayendo, por lo que me costaba más ponerme con el reto. Youtube me ha permitido seguir adelante, pues, al estar viendo vídeos interesantes, no sentía que estaba «estudiando«.
Lo que te recomiendo es lo siguiente: elige una temática que te guste y escríbela en el buscador de Youtube, pero en italiano (por poner un ejemplo y si te gustan los canales de nutrición, escribirías «nutrizione» en el buscador). Echa un vistazo a los distintos canales que encuentres y quédate con los que más te gusten.
En mi caso, he optado por los canales de Marcello Ascani, Riccardo Zanetti y Cristian Disisto. Todos ellos tratan temas como hábitos alimenticios, la productividad, el emprendimiento o la alimentación. Marcello se centra más en inversiones y en cómo viajar por el mundo sin gastar mucho dinero (ni que decir tiene que es mi canal preferido).
Lo mejor de todo es que, tras varios días viendo su contenido, empezaron a aparecer en la sección «recomendados» muchos canales similares. Por esta razón, no me han faltado vídeos interesantes.
¡Me salían hasta anuncios en italiano!
Así que, si piensas aprender el italiano o cualquier otro idioma, Youtube será tu gran aliado. Además, si te ataca la pereza, no cuesta nada ponerse un vídeo. 😉
Libros
Para aprender un idioma, es imprescindible conocer la gramática básica. La lectura diaria es una gran opción para afianzar vocabulario y sintaxis, así como para sumergirte mejor en el idioma.
Como sabes, empecé leyendo Il Piccolo Principe (El Principito, en español). Me decanté por él puesto que ya lo había leído en castellano y parecía una lectura sencilla. Finalmente, la cosa fue más difícil de lo que pensaba, y solo me salvó el conocer de antemano la historia.
Tras este primer acercamiento a la literatura italiana, decidí empezar La forma dell’acqua, de Andrea Camilleri. Camilleri es uno de los mejores escritores italianos del último siglo, por lo que su obra presenta cierta dificultad. Los primeros días, no entendía más que palabras sueltas. Pero, poco a poco, le fui pillando el punto. Al término de este reto, y al tratarse de un libro largo, sigo en la mitad del libro, con vistas a acabarlo durante las próximas semanas.
La conclusión que he sacado de ello es que, si bien es un método muy efectivo para aprender un idioma, hay que andar con cuidado. El segundo libro era bastante más complicado que el primero y, aunque al principio tenía motivación de sobra, leer se me hacía cada vez más cuesta arriba. En resumen, la lectura es de gran ayuda, pero hay que tener cuidado con no pasarse con la dificultad de la obra.
No te pases de dificultad o te explotará la cabeza…
Cerrando este apartado, te aconsejo que, mientras lees, tengas un traductor a mano. Personalmente, prefiero leer en el móvil, en aplicaciones como Amazon Kindle o Lithium, los cuales cuentan con traductores incorporados.
1000 palabras más usadas
Este es el recurso que menos he utilizado, de lo cual me arrepiento enormemente. Un idioma consta de miles de palabras, pero, en el día a día, solemos usar tan solo un puñado de ellas. Imprimir y memorizar las 500 o 1000 palabras más comunes te ayudará a separar el grano de la paja y a adquirir un vocabulario útil para tus primeras conversaciones.
Confieso que lo único que hice fue imprimirlas, junto a una serie de verbos conjugados (cosa que te recomiendo) y repasarlas unos días, sin llegar a memorizarlas (cosa que no te recomiendo). De habérmelo tomado más enserio, ahora mismo contaría con un vocabulario mucho más amplio.
El problema es que se trata de la tarea más «aburrida». Leer un libro o ver un vídeo en Youtube resulta mucho más atractivo y, personalmente, caí en la tentación. Si pudiese dar marcha atrás, me lo tomaría enserio desde el primer día, pues es una tarea básica para asentar los cimientos de una nueva lengua.
Así que, antes de lanzarte a lo loco, imprime las palabras más utilizadas, así como la conjugación de los verbos más comunes. Y, una vez hecho esto, te tocará hincar codos. Si quieres empezar por el italiano, estas son las 1000 palabras que usé.
Aplicaciones
Quizá sean la herramienta más demandada, por su flexibilidad y dinamismo, pero a mí no me han terminado de convencer. Descargué Fluent Forever y Duolingo y esto fue lo que saqué en claro:
Fluent Forever: se trata de una aplicación para crear tarjetas interactivas, que facilitan el aprendizaje del idioma. La usé hasta el último día, más por rutina que por interés. Si vas en serio a la hora de aprender el idioma, la considero una herramienta muy útil, aunque yo no le saqué todo el partido que me hubiese gustado.
Duolingo: la aplicación más famosa sobre el aprendizaje de idiomas. Lo siento por sus defensores, pero la desinstalé al tercer día. Creo que es una aplicación brillante, pero no la considero un recurso imprescindible. Siendo sinceros, me dí cuenta de que solo repetía todo como un loro y perdía más tiempo consiguiendo gemas que aprendiendo el idioma. Lo siento, pero prefiero aprender 500 palabras básicas que saber decir «sacacorchos» de memoria.
En resumen, bien utilizadas, son de ayuda. El problema es que te bombardean con mensajes de ánimo y bonus por tu esfuerzo, haciéndote creer que eres un experto cuando ni siquiera sabes pedir un café.
Si las vas a usar, no caigas en sus palabras bonitas y tires la tarde entera ante la pantalla.
Aprender italiano: ¿cómo lo he hecho?
Soy una persona de mañanas, es cuando me encuentro más fresco y activo. Por esta razón, decidí fijar mi rutina de estudio nada más levantarme. Con esto de la cuarentena, el horario variaba, pero en la primera hora del día se respiraba en italiano.
El plan no podía ser más sencillo:
10-15 minutos repasando con la aplicación Fluent Forever.
15 minutos de lectura.
15-25 minutos de Youtube (mi parte favorita).
(Aquí debería ir repasar la gramática con las 1000 palabras más comunes, pero la mayoría de los días me lo salté. No hagas lo mismo. 😉 ).
Como ves, he dedicado una hora al día, preferentemente por la mañana. Aunque, también es cierto, ver Youtube era algo que podía repetir por la tarde o por la noche, ya que me he enganchado a varios canales.
Lo que me impedido fallar, aparte de mi compromiso con el blog, ha sido el hecho de asociar el aprendizaje con un momento de ocio. Ver Youtube o leer son actividades que disfruto haciendo, sea en el idioma que sea.
La clave está en aprender sin ser consciente de que lo estás haciendo.
Esta regla se aplica para todo. Si quieres aprender algo, hazlo a través de actividades que te gusten y motiven. No tiene por qué ser leer o ver vídeos en Youtube: series, películas o canciones son recursos completamente válidos.
Ahora, ¿qué?
Estoy muy satisfecho por haber asumido el reto, pero esto no acaba aquí. Soy consciente de que 14 días es un período de tiempo insignificante para aprender un idioma. Más aún cuando inviertes tan solo 1 hora al día.
Mi objetivo era poder leer un libro en italiano y, más o menos, lo he conseguido. A partir de aquí, seguiré leyendo el libro que he dejado a medias, leeré el siguiente de la colección (Il cane di terracotta) e iré a por más. Creo que optaré por libros de no-ficción, menos descriptivos y, quizá, más sencillos.
Lo que seguro que mantendré será ver Youtube en italiano. He descubierto canales muy interesantes, por lo que aun me queda contenido para rato. Un gran punto a favor.
Así que, por resumir, seguiré manteniendo el italiano en mi día a día. Sin el incentivo del reto, será más complicado, por lo que me lo tomaré con calma.
“Chi va piano, va lontano”
Aprender idiomas es fascinante y, ahora que estamos de cuarentena, tenemos más tiempo para ello. De hecho, creo que es el mejor momento para desarrollar nuevas habilidades y adquirir conocimientos. A continuación, te dejo dos posts que pueden interesarte:
Si te animas a aprender un idioma, déjame tu progreso en los comentarios o, en su defecto, mándame un correo. Y no te olvides de compartirlo con aquellos a los que les pueda interesar.
Por último, recordarte que puedes suscribirte a la newsletter del blog, mediante el formulario que encontrarás al final del post. De esta forma, no te perderás ninguna novedad (además, hay un pequeño regalo).
Saluti e alla prossima,
-Javier
Si te ha gustado, compártelo: 😉
PASO 1 DE 2...
Introduce aquí el correo con el que quieres acceder al GPT de Gary Halbert
⬇️ ⬇️ ⬇️
Este es el típico mensaje de las cookies, esas cosas que no entiendes muy bien y no te parecen muy fiables, pero acabas aceptando. Como las excusas de tu ex.