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4 trucos para aprender leyendo

Si eres como yo, estaremos de acuerdo en que la lectura es mucho más que un mero pasatiempo. Leyendo se viaja, se aprende y, por qué no, uno crece como persona. A la hora de aprender algo nuevo, mi primer instinto es buscar los libros más importantes sobre dicho tema, así como a sus autores.

Aprender a través de la lectura es una forma excelente de fijar conceptos, descubrir nuevos y relacionarlos con aquellos que ya conocíamos. Por tanto, en el artículo de hoy veremos cómo exprimir al máximo cada libro, a través de 4 sencillos trucos.

Iniciación a la «lectura productiva»

Últimamente, los conceptos relacionados con la «lectura rápida» están de moda. En una sociedad en la que el más rápido es mejor, se nos bombardea con la idea de que, cuantos más libros leas y más rápido lo hagas, tanto que mejor.

Yo también caí en esta concepción de la productividad. En mis mejores tiempos como friki de la lectura podía leer unas 600 palabras por minuto. Teniendo en cuenta que la media de la población es de unas 150-200 palabras por minuto, esto suponía aumentar por 3 la velocidad (y, por tanto, acabar un libro 3 veces más rápido).

Estaba convencido de que cuanto más leyese, más información absorbería. De hecho, dediqué una entrada del blog a cómo leí 32 libros en 5 meses. Ahora, no dudo de que la cantidad es importante, pero, a la larga, la calidad lo es todo. Si Einstein leía 5 libros a la hora, enhorabuena por él, pero a mí «vísteme despacio, que tengo prisa».

Actualmente, sigo 4 pasos para aprovechar al máximo mis momentos de lectura. Estos 4 pasos pueden dividirse en 3 fases: prelectura, lectura y cristalización. Veamos cómo leer de forma «más productiva».


#1 ¿Cómo encontrar el libro adecuado?

Empecemos por el principio: encontrar el libro adecuado. Imagina que quieres aprender sobre inversión. Existen decenas, sino miles, de libros sobre inversión, por lo que, ¿por dónde empezar? ¿Qué libro escoger y cuál descartar?

A la hora de encontrar el libro perfecto para el aprendizaje que quiera obtener, suelo utilizar dos métodos: las recomendaciones de expertos y las consultas en el oráculo Amazon.

Escucha a aquellos que saben

Sigamos con el ejemplo de las inversiones. Podrías lanzarte a lo loco a buscar entre las miles de obras que existen sobre el tema, pero sería un esfuerzo innecesario. Hay muchos otros como tú que, en algún momento de su vida, han tomado la decisión de aprender a invertir. Y, gracias a Internet, estos estudiantes precoces han dejado de estar en el anonimato.

Por ejemplo, hace años que sigo el blog de Ángel Alegre, Vivir al Máximo. En uno de sus posts, trata el tema de las inversiones y, al final de este, ofrece una serie de recursos, entre ellos, libros recomendados. Estas son las recomendaciones a las que debes prestar atención.

Si has empezado a interesarte por un tema concreto, seguramente conozcas a algún referente de dicho tema. Indagando un poco en Internet puedes encontrar hasta las recomendaciones de personajes como Bill Gates, Elon Musk o Warren Buffet. Haz caso a los que más saben y acertarás.

Bonus: hablando de Ángel Alegre, suele hacer una recomendación de libros cada verano. Trata sobre temáticas muy distintas y, en mi opinión, interesantes. Te dejo aquí el de este año 2021.

El oráculo Amazon

Si tras consultar la opinión de los expertos en la materia no has encontrado el libro adecuado, puedes echar un vistazo en el «oráculo» Amazon. En Amazon hay de todo, por lo que, ¿por qué no aprovechar la mayor biblioteca del mundo digital para encontrar la obra perfecta?

Prosigamos con el ejemplo de las inversiones. La idea sería la siguiente: dentro de Amazon, elegiremos la categoría «Libros» y buscaremos «inversión para principiantes». Estos son los resultados que arrojaría:

amazon libros

Una vez tengas los resultados, te recomiendo echar un vistazo a aquellos libros que te llamen la atención, prestando especial cuidado con las reseñas. En mi opinión, las reseñas más importantes son aquellas con 3 estrellas. Suelen ser las más objetivas, ya que no tienden al fanatismo (como las de 5 estrellas), ni al odio exacerbado (como las de 1 estrella).

Si esta opción no te convence, puedes consultar los libros más vendidos por categoría. Puedes consultar los libros más vendidos en tiempo real a través del siguiente link.

Cantidad vs calidad

Llegados a este punto, me gustaría hablar sobre un eterno debate: ¿es mejor calidad o cantidad? ¿Es cierto que cuantos más libros leamos, más aprenderemos? Sí…y no.

La fiebre de leer 1 libro a la semana está en auge, en especial en el mundo emprendedor, pero, en ocasiones, puede llegar a ser contra intuitiva. Creo que existen 2 fases por las que debe pasar cualquier lector para alcanzar la maestría (si es que esto existe) en una temática concreta:

  • Fase de inmersión: en esta primera etapa, al contrario de lo que puede pensarse, es interesante anteponer la calidad a la cantidad. En mi opinión, resulta más acertado profundizar en un tema a través de 2 o 3 libros pilares, los cuales puedes descubrir a través de las recomendaciones de expertos (como comentábamos antes).
  • Fase de especialización: una vez hayamos asentado una buena base gracias a los 2 o 3 libros principales, llega el momento de apostar por la cantidad. Ahora que tienes ciertos conocimientos, serás capaz de distinguir qué libros (o partes de un libro) pueden ser interesantes y cuáles no. Amazon es muy útil en esta fase, ya que te permite descubrir obras de autores independientes que, gracias a dicha independencia, pueden aportar puntos de vista poco convencionales.

«Primero, comienza por 2 o 3 libros de calidad. Después, si necesitas profundizar más, apuesta por la cantidad».


#2 No tengas miedo a rayar el libro

El siguiente consejo puede herir la sensibilidad de ciertos lectores, pero lo considero algo fundamental: no tengas miedo a escribir, tomar notas o dibujar sobre el libro. Desde mi punto de vista, los libros son herramientas que necesitan ser trabajadas, cuestionadas y testadas.

leyendo
En lo que otros ven una atrocidad, yo veo arte.

Subrayar, rodear, pintar, escribir…está todo permitido. Lo que yo suelo hacer es relacionar los conceptos que encuentro interesantes con mi situación actual. Un libro no sirve de nada si no se pone en práctica o, como mínimo, sino se interioriza correctamente (al menos, si lo estamos leyendo con un fin educativo, y no por puro ocio).

Aún así, no hace falta que transcribas la Biblia en tus anotaciones. En lugar de ocupar cada página con mi testamento, prefiero resumir los pasajes que me interesan en el índice final. Y, con esto, damos paso al tercer consejo.


#3 Índice final

El índice final es donde plasmar toda la chicha del libro. Está ahí para que, cuando quieras revisar una obra, sepas exactamente dónde encontrar los puntos más importantes.

Elaborar un índice final es muy sencillo. Basta con tomar la última página en blanco del libro e ir anotando aquellas páginas donde encontramos pasajes interesantes, seguidas de una breve descripción. Como una imagen vale más que mil palabras, os dejo un ejemplo de índice final:

índice final
Ejemplo de índice final, extraído del libro «El Quijote».

Elaborar un índice final te permite ahorrar anotaciones en las páginas y mantener una organización de todo aquello que vas aprendiendo. Y, si estás leyendo en versión digital, puedes crear tu índice en una hoja y rellenarla a medida que encuentres fragmentos de interés.


#4 Plásmalo en un ensayo

Este último consejo puede ser el más tedioso de aplicar, pero, en mi opinión, se trata también del más importante: poner en acción aquello que has aprendido. Y, en mi caso, me gusta cristalizar el aprendizaje en un pequeño ensayo.

En dicho ensayo, plasmaré los puntos más importantes del libro, los cuales habré recogido y apuntado en el índice final. Lo único que lo diferencia de un simple resumen es el hecho de que intento llevar las conclusiones a un terreno personal, reflexionando sobre cómo estas pueden aplicarse a mi propia vida. De hecho, en el blog he posteado algunos de estos ensayos:

De todas formas, la forma en que pongas en acción lo aprendido no es tan importante. Lo más importante, valga la redundancia, es que lo hagas. No se aprende a invertir o a lanzar productos exitosos por el simple hecho de leer.

Si te sientes un fracasado y crees que por el hecho de leer 10 libros al mes vas a convertirte en Bill Gates, siento decepcionarte: eso no va a ocurrir. «Leer y aplicar, Daniel San. Leer y aplicar».

Conclusión

Estos son los 4 pasos que utilizo a la hora de aprender sobre cualquier temática a través de los libros. Como ves, son fáciles de aplicar, pero, en mi opinión, bastante útiles.

Y, como no me gusta no ser fiel a mis valores, aunque estos hayan evolucionado con el tiempo, os dejo con mi post de «32 libros en 5 meses». Ahora no comparto todas las ideas que expuse en su momento, pero creo que puede ser interesante para comprobar la evolución:

Como siempre, puedes dejarme tu opinión en los comentarios. Y, hasta la próxima, nos vamos leyendo.

Un abrazo, 😉
– Javier

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yo

Me llamo Javier Teja y me apasiona aprender. Leer, escribir y probar cosas nuevas han formado parte de mi vida desde que, a los 16 años, me sumergí en el mundo de los libros.

Años después, sigo manteniendo esa ilusión a través de este blog, donde comparto aquellas experiencias, recursos e ideas que me parecen interesantes. Sigo escribiendo, pintando y, en definitiva, probando. Y, entre tanto, haciendo como que trabajo. ;-)

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